Máximo Thomsen habló del caso Báez Sosa: "No me siento un asesino"
Máximo Thomsen, uno de los exjugadores de rugby condenados por el asesinato de Fernando Báez Sosa en enero de 2020, rompió el silencio y dio una entrevista a Telenoche en la que expresó sus emociones y su negación de sentirse un asesino. Entre lágrimas, Thomsen manifestó: "Yo no me quiero esconder de lo que pasó, quiero que nos culpen por lo que pasó, no por algo que dicen que pasó".
El exrugbier, condenado a prisión perpetua, afirmó que nunca pensó que sería capaz de "matar a una persona usando el cuerpo y las manos". También expresó su deseo de que no le imputen lo que hicieron los otros rugbiers durante el crimen, destacando así su responsabilidad limitada dentro del grupo. "No me siento un asesino. Es una palabra muy fuerte... Pensar que te compararon con gente que mata por matar, que después ves acá (en el penal) que cae gente así, que lo cuenta como algo normal y a mí me nombran de la misma manera. Y yo no quería que pasara eso", dijo.
Thomsen reveló que reza por Fernando Báez Sosa "todos los días" y que lamenta profundamente lo sucedido. Sin embargo, también enfatiza que no buscaba que las cosas terminaran de esa manera y recalca que "nadie es quién para quitarle la vida a una persona".
Durante la entrevista, Thomsen recordó los momentos previos al asesinato, admitiendo que llegó borracho al boliche y no tuvo contacto visual con Fernando Báez Sosa hasta afuera del establecimiento, donde se produjo la pelea fatal. Según su testimonio, él y sus amigos se vieron envueltos en un enfrentamiento y él también participó activamente. "Yo entré a tirar patadas. Por mi cabeza pasaba que me estaba metiendo en una pelea", reconoció. Además, destacó que su adicción al alcohol era su forma de divertirse y soltarse socialmente.
A pesar de sus declaraciones, la madre de Fernando Báez Sosa respondió con contundencia a las palabras de Thomsen y afirmó que la única víctima en todo este caso fue su hijo, quien fue asesinado brutalmente a golpes. A través de una publicación en Instagram, Graciela, la madre de Fernando, dejó en claro que la responsabilidad por la tragedia recae en el grupo de rugbiers condenados.
La entrevista revela un lado humano y arrepentido del condenado, pero no desvanece el peso de sus acciones ni las consecuencias que estas han tenido en la vida de un joven inocente.