UN CONFLICTO CON CONDIMENTOS DIVERSOS
Camping Correntoso en Villa La Angostura: ¿terreno municipal, territorio comunitario o propiedad de Pablo Antriao?
El camping Correntoso, de Villa La Angostura, es cuestión de discusión desde hace tiempo, pero acaba de sumarse un planteo que pone un nuevo condimento al tema.
Cabe recordar que en ese sitio se instaló la lof Paicil Antriao.
Un fallo de este año del Tribunal Superior de Justicia de Neuquén, tras una década de conflicto, ordenó entregar a la Municipalidad de Villa La Angostura aquel espacio, ya que no se reconoció ancestralidad en la comunidad.
Desde la lof, en tanto, indicaron que no resignarían la posesión y afirmaron que presentarían un recurso extraordinario ante la Corte Suprema de la Nación.
En ese contexto, se conoció la opinión de Pablo Antriao, quien, más allá de poseer un apellido que se vincula a la lof, es uno de sus principales críticos y la desconoce como agrupación mapuche, e incluso preside una asociación denominada Comunidad Angostura, donde convergen habitantes de aquella ciudad con conceptos similares a los que aquí se manifiestan en Consenso Bariloche, en pos de la defensa de la propiedad pública y privada.
Así, cuando se supo del fallo, Pablo Antrio dijo que su deseo era que la determinación judicial se cumpliera y el camping fuera “restituido a la Municipalidad de Villa La Angostura, ya que hoy es el titular de ese inmueble”.
Igualmente, había planteado dudas sobre cómo la comuna llegó a esa posesión. “Como descendiente de Ignacio Antriao (es su tataranieto), sé que el municipio lo obtuvo de manera no muy clara, dado que fue el primero que lo usurpó, en los años setenta, pero eso lo veremos más adelante… Hoy tenemos que aceptar que se trata del titular de ese lugar y las personas que se denominan comunidad mapuche y se amparan en la Ley 26.160 no tienen ningún tipo de derecho y ya pueden ser desalojadas”, sostuvo cuando se conoció la decisión del Tribunal Superior de Justicia neuquino.
En definitiva, al decir aquello, continuaba con su postura contra la lof, pero, al mismo tiempo, insinuaba que la municipalidad tampoco había hecho las cosas demasiado bien.
En aquel momento, indicó que luego brindaría precisiones al respecto.
Un mes después de aquellas expresiones, cumplió con lo prometido y explicó el porqué de sus palabras.
En tal sentido, señaló que la comuna argumenta haber obtenido el sitio por una cesión, cosa que “nunca pudo demostrar con documentación que así lo acreditara”.
“El titular de la tierra era Victoriano Antriao (hijo de Ignacio), quien fue designado como único y universal heredero”, expuso Pablo, para luego sumar: “En 1964, en Bariloche, hizo un testamento a favor de Enrique Antriao, mi padre, que era su sobrino nieto”.
Según contó Pablo Antriao, Victoriano murió en 1971. Al año siguiente, Enrique inició los trámites sucesorios. En aquel momento, acompañado de un perito, recorrió las propiedades. Entre ellas se encontraba “el lote 19, hoy conocido como camping Correntoso”.
Pablo relató que el municipio ocupó el terreno a partir de mediados de la década del setenta.
En 1991 el padre de Pablo envió una carta documento al municipio, desde donde le contestaron que la rechazaban “por improcedente e inexacta”, ya que afirmaron que la comuna ejercía “la ocupación real efectiva y pacífica del inmueble en cuestión desde 1950 (pero el expediente decía 1978)".
Pablo Antriao manifestó: “A Enrique siempre se le negó el pago de los impuestos del lote. En octubre de 1979 presentó una petición de pago que nunca le fue aceptada, lógicamente, ya que estaba siendo usurpado por la municipalidad. Hizo muchos trámites al respecto, e incluso tuvo contacto en 1989 con el entonces presidente, Carlos Saúl Menem”.
En tal sentido, precisó que el mandatario, tras pasar por Villa La Angostura, se iba a encontrar en San Martín de los Andes con el hombre que era gobernador de Neuquén, Pedro Salvatori, quien luego le escribió a Enrique para decirle: “Lamento informarle que dicha situación escapa a nuestro control, debido a que el citado lote figura en esta administración como escriturado fuera del dominio fiscal”.
Pero Pablo expuso que, pese a ello, luego, firmaron “un decreto para que el inmueble, individualizado como lote 19, pasara a nombre de la municipalidad por prescripción adquisitiva”.
“Nunca se habló de una cesión de Victoriano, quien fue su titular”, añadió.
Así, Pablo Antriao concluyó: “Mi padre hizo muchos trámites pero nunca pudo conseguir que le devolvieran ese terreno en los noventa. El lugar, además, estuvo desocupado, porque había un cartel puesto por la municipalidad que decía ‘camping inhabilitado hasta su adjudicación’”.
De esa manera, se plantea una nueva duda… Y lo cierto es que, a estas alturas, nadie sabe bien a quién pertenece el camping… ¿Es propiedad de la Municipalidad de Villa La Angostura? ¿Se trata de un territorio comunitario? ¿O, por herencia, debería ser de Pablo Antriao?