EL EXDIPUTADO REALIZÓ VARIAS DENUNCIAS SOBRE LA TEMÁTICA
Asseff se refirió a la cuestión mapuche y habló de “elementos tóxicos para el país”
Alberto Asseff, cuando era diputado nacional, acompañado de otros legisladores de Juntos por el Cambio, impulsó en 2022 una denuncia penal por los delitos de incumplimiento de los deberes de funcionario público y prevaricato contra quien actuó como abogada del Ministerio de Defensa, Silvia María Vázquez, por apelar fuera de término un fallo judicial que había impuesto al Ejército Argentino entregar terrenos en Bariloche a la comunidad Millalonco Ranquehue (luego intervino la Corte Suprema y todo quedó en una tensa pausa).
En 2023, en tanto, denunció a diversos funcionarios, principalmente de la Administración de Parques Nacionales, por el acuerdo que representantes gubernamentales firmaron con referentes mapuches en relación al conflicto de Villa Mascardi.
En un hotel céntrico de Bariloche, en el marco de una entrevista extensa, Asseff se refirió a la temática indígena en la Patagonia.

–¿Qué análisis hace de la cuestión mapuche y por qué se ha interesado en el tema?
–Yo me intereso en todos los temas que tengan que ver con intereses básicos y estratégicos del país, y hay una estrategia que nadie puede desconocer que es asegurar la soberanía territorial. Cuando existe una amenaza como esta, no podemos vacilar ni un minuto en defender nuestros intereses, sobre todo sabiendo que esta gente no representa el sentimiento del pueblo de origen mapuche. Yo he estado en El Alto de Bariloche, visité varias sociedades vecinales y conversé con ellos. Sus reclamos son los más naturales del mundo: que llegue el agua, que haya trabajo, que la luz sea accesible, la posibilidad de contar con transporte público… No escuché a nadie que reclamara soberanía, tierras, y mucho menos de los Parques Nacionales. En cambio, los otros, empleando un término que a lo mejor en la actualidad no es moneda corriente, son subversivos. Buscan trastornar la paz social, la unidad nacional, la armonía de la Argentina. No reivindican tierras para pastorear o cultivar, sino que quieren una secesión del territorio nacional, incluso alardeando que no respetan la bandera ni el Himno Nacional. No se sienten ciudadanos argentinos, lo dijo claramente Facundo Jones Huala. Me parece que son elementos nocivos, tóxicos para el país, y hay que evitar que eso pueda tener el más mínimo desarrollo. Habría que tener más cooperación con Chile en la materia, para evitar que esto vaya de un lado al otro de la frontera y se transforme en algo que se intercomunique y pueda ser potencialmente más grave. Debemos cortar este huevo de serpiente antes de que el peligro se magnifique.
–¿Realmente ve a esta problemática como un huevo de serpiente?
–Sí. Además hay hechos que son dudosos, por no decir otra cosa, en lo relacionado con quiénes los financian. Me refiero a una fundación extranjera…
–¿Habla de la teoría de Bristol?
–Sí. Bristol es la sede de esa fundación.
–¿Cómo enmarca el tema en el caso puntual de Villa Mascardi?
–Es lo mismo. Apuntan a una de las pocas cosas que hemos hecho bien los argentinos, que es el sistema de Parques Nacionales, que cumple con la misión de preservar el bosque nativo, que todos podamos disfrutarlo… Ellos encaran hacia ahí, y lo hacen de una manera escandalosamente hipócrita. No son terrenos que necesitan para vivir y sustentarse, sino que pretenden una posesión en tierras que son de todos los argentinos, en definitiva, también de ellos.
–¿No se enlaza el reclamo que ellos consideran legítimo con un problema habitacional que se vive en la Patagonia, una zona con gran cantidad de tierras donde, sin embargo, la gente no tiene acceso a ellas?
–Acá se necesita una política para facilitar el acceso a la tierra para el que las necesita. Pero eso no tiene nada que ver con los Parques Nacionales ni con la Escuela Militar de Montaña.
–Ya que habla de los Parques Nacionales, ¿no le resulta extraño que, a tres meses de gestión presidencial, no se haya designado a una persona para estar al frente de la Administración?
–El presidente de la República está preocupado por las cuentas públicas, que tienen un desequilibrio descomunal. Él entiende, con fundamento doctrinario y teórico, que ese desajuste fenomenal obedece a un factor monetario, es decir, que se imprime sin respaldo, lo que genera inflación. Está enfocado ahí, entonces se posterga, por ejemplo, lo de Parques Nacionales, así como también tomar decisiones en otras áreas, y no se termina de ordenar el organigrama estatal… En esas situaciones irresolutas, pasan los días y hay cuestiones que resulta llamativamente extraño que no se resuelvan. El gobierno no está suficientemente organizado. Intenta ordenar la parte de la macroeconomía, pero, por ejemplo, no puede resolver con fluidez el tema del capital humano, cuando la idea inicial siempre fue bien planteada por Javier Milei, quien dijo que la única billetera que estaría abierta sería la del capital humano, pero se encontraron con que la billetera abierta, sin controles, podía terminar en que la joda siguiera. Estamos en una situación complicada, donde lo único que no hay que hacer es dejar de poner el hombro.