QUIÉNES SON
Los tábanos, insistentes y molestos
Quienes habitan la Patagonia ya los conocen pero los visitantes, quedan impactados al encontrarse con una “nube de moscas negras que pican” tal como los denominan. En las redes sociales los mencionan como la mala experiencia de su estadía en la naturaleza y en vano piden ayuda con algún repelente que los espante.
En este verano incluso se han mudado algunos a Buenos Aires, quizás como otras de las variantes de las altas temperaturas reinantes en nuestro país.
Sin lugar a dudas, pueden ser los responsables de arruinar una jornada en la naturaleza sobre todo, para aquéllas personas que tienen reacciones alérgicas por picaduras de insectos.
Maité Masciocchi, José Villacide y Ana Julia Pereira del Grupo de Ecología de Poblaciones de Insectos, INTA Bariloche, realizaron un informe detallado para conocer más sobre este insecto.
Quiénes son
“Tábanos” es el nombre corriente por el que se denomina a un grupo de insectos que pertenecen a la familia de los dípteros (grupo compartido por ejemplo con las moscas y mosquitos), el cual engloba diferentes géneros y más de 3500 especies a nivel mundial (Tabanus spp., Hematopota spp., Chrysops spp., etc.).
La distribución natural de estos insectos es Europa, Norte de Asia y Noroeste de África, pero actualmente están presentes en casi todo el mundo. Habitan además en la Patagonia tanto argentina como chilena.
Una característica que distingue al grupo de los Dípteros es que sólo las dos alas anteriores son funcionales (las utilizan para volar). Las alas posteriores han sido transformadas en balancines, apéndices que ayudan al control del vuelo, lo que les permite volar activa y eficazmente. Morfológicamente, los tábanos son similares a las moscas, de gran tamaño presentando una longitud que varía de 0.7 a 2.5 cm.
Su cuerpo es robusto, comúnmente de color marrón, negro o gris (aunque también pueden ser de color amarillo, verde o de colores metálicos) y pueden presentar un patrón distintivo de líneas o manchas oscuras o claras.
Sus ojos son verdes con reflejos metálicos y su cabeza ancha, plana y redondeada. Externamente los tábanos presentan una marcada diferencia entre los sexos.
Las hembras presentan un aparato bucal picador-cortador fuerte, relacionado con su hábito hematófago, no compartido con los machos. Los ojos compuestos de los machos se juntan en la parte superior de la cabeza, sin observarse esta unión en las hembras (figura 1).
De qué se alimentan
Los machos se alimentan de néctar y polen de las flores, en cambio las hembras de la mayoría de las especies, son hematófagas (esto es se alimentan de la sangre que extraen de vertebrados tales como mamíferos y aves).
Como ocurre también en los mosquitos, las hembras necesitan un alimento rico en proteínas para atender las necesidades de nutrientes asociadas a la producción de los huevos.
En algunos lugares su comportamiento hematófago las convierte en vectores de algunas enfermedades (o sea, sirven como medio de diseminación de alguna enfermedad). Las larvas, dado que son semi-acuáticas, viven cerca de los estanques en el fango y se alimentan de larvas de otros insectos, pequeños crustáceos y gusanos.
Hábitos
La mayoría de los tábanos, especialmente las hembras, son de hábitos diurnos (o sea, están activos durante el día). Sin embargo, frecuentemente, los machos son crepusculares y forman enjambres o grupos en espera de las hembras para aparearse.
Preguntas frecuentes
¿Los tábanos pueden morder?
La mordedura de las hembras de los tábanos puede ser muy dolorosa, dado que posee mandíbulas afiladas que inciden la piel.
A diferencia de los insectos que perforan la piel, los tábanos tienen partes en la boca que funcionan como pequeños cuchillos, que utilizan para abrir la piel con un movimiento parecido al de las tijeras.
¿Existen colores que los atraen?
En su búsqueda por alimento, los tábanos se orientan por siluetas y olores. Las hembras son atraídas preferentemente por colores oscuros, es por ello que personas que llevan ropa oscura y animales cuya capa es igualmente oscura presentan mayor probabilidad de ser picados que aquellas con vestimenta o pelaje de colores claros.
¿La transmisión de enfermedades ocurre tanto a animales como a seres humanos?
Sí, aunque mayormente ocurren en animales silvestres, los tábanos pueden ser vectores de enfermedades que pueden afectan al ser humano, pero es importante destacar que no son los vectores importantes.
¿Existe algún método para controlar a los tábanos?
La aplicación de repelentes sobre los animales o personas es el único método de manejo que ha mostrado ser viable y aunque su efectividad no es muy satisfactoria.
¿El INTA introdujo a las “chaquetas amarillas” para el control de los tábanos?
No, como muchas especies invasoras es probable que las mismas hayan ingresado a nuestro país gracias a sus propias características dispersivas.
Hábitat
Su hábitat generalmente está relacionado con sitios soleados y húmedos, regular o estacionalmente inundados de agua dulce o salobre, dado que necesitan suelos empapados para el desarrollo de sus huevos, larvas y pupas.
Son muy abundantes durante el verano, especialmente en días calurosos y soleados.
Picadura
Los tábanos atacan las zonas descubiertas de su víctima sin importarles si éste los descubre o no. La picadura es dolorosa y deja enrojecida la zona afectada causando raramente inflamación, enrojecimiento y picazón que pueden requerir, en ciertas oportunidades, tratamiento con antibióticos.
Su aparato bucal es lo suficientemente fuerte y largo como para atravesar, por ejemplo, la piel de caprinos, burros o caballos. Solo las hembras poseen la capacidad de picar, pudiendo extraer hasta 1 gr de sangre durante una picadura simple.
Reproducción
El apareamiento de los tábanos tiene lugar en vuelo pero finaliza en tierra firme. La hembra pone sus huevos cerca del agua, sobre plantas acuáticas o suelo húmedo.
Se estima que la puesta de huevos de una hembra es de 100 a 1000 huevos. Los huevos son delgados y cilíndricos de 1 a 3 mm de largo. Inicialmente son blancos pero se vuelven marrones o negros en pocas horas.
Las larvas nacen luego de una semana de haber sido puestos los huevos, e hibernan en ese estado hasta el comienzo del verano cuando se trasforman en pupas. El período entre dos posturas de huevos de la hembra es de 3 a 4 días.
La vida de las hembra adultas es de aproximadamente 30 – 60 días, siendo en cambio la de los machos ms breve muriendo frecuentemente después de la cópula, lo cual hace muy difícil observarlos (figura 2).
Habitualmente hay sólo una generación al año. Afortunadamente, no se suelen dar infestaciones masivas, sino que se trata siempre de relativamente pocos individuos si los comparamos con otros insectos como las moscas. ´
Prevención y control de los tábanos
No hay hasta la fecha ningún método satisfactorio para el control de los tábanos. Cuando se presentan como plaga junto a hipódromos o campos de golf, su control es muy difícil y requiere la aplicación de repelentes químicos sobre los animales o las personas.
La dificultad en su control puede deberse a varios factores. El gran tamaño de los tábanos y el breve tiempo que permanecen sobre el hospedador (el animal atacado), requiriendo entonces altas dosis de insecticidas. Su capacidad de volar grandes distancias, desde el hábitat donde se desarrolla hasta el encuentro con un hospedador, hace que el control en una propiedad resulte casi inútil. Otros puntos a tener en cuenta son el gran número de hábitats posibles de desarrollo haciendo casi imposible también el control ambiental.
Es importante aclarar que la “chaqueta amarilla” no ha sido introducida intencionalmente por el INTA para el control de los tábanos. Como muchas especies invasoras es probable que la misma haya ingresado a nuestro país gracias a sus propias capacidades dispersivas desde localidades cercanas o accidentalmente en el transporte de bienes o personas.
Los tábanos no suelen ocasionar problemas económicos de gran envergadura. No obstante, diferentes actividades ganaderas como la producción de vacas lecheras puede verse reducida hasta en un 25%. Las dolorosas picaduras son muy molestas y estresantes para los animales, por tal motivo suele ser aconsejable proteger a los ejemplares de gran valor económico.