CARLITOS CASALLA Y ALEX FOX, 50 AÑOS DE RELACIÓN MUSICAL
Vuelve a recrearse una dupla con historia y momentáneo presente
El guitarrista hace décadas que reside en Florida (Estados Unidos), pero siempre que puede, se reencuentra con el percusionista que fue su alumno en la escuela secundaria de Bariloche. El sábado en los kilómetros.
Una relación artística que está cerca de cumplir 50 años volverá a recrearse el próximo sábado (20 de enero). En efecto, Alex Fox y Carlos Casalla celebrarán musicalmente otro de sus periódicos reencuentros desde las 20, cuando den rienda suelta a la rumba flamenca contemporánea que los dos recrean en sus respectivas trayectorias. Podría disfrutarse de la dupla en Blue Lion Parador (kilómetro 19 de la Avenida Bustillo).
Todavía en viaje el guitarrista que reside habitualmente en Estados Unidos, tocó que el más persistente barilochense compartiera un tanto de su entrañable historia. “Con Alex nos conocimos en 1975, cuando él era profe mío de Música en el colegio Ángel Gallardo. Ya era yo un muchacho muy inquieto con ganas de hacer música y tocaba en los pupitres que tenían abajo un chapón de lata”, evocó Carlitos.
Llamativamente, “todavía están los mismos y algunos sonaban bárbaro, parecían una batería y estaba todo el día tocando”, ilustró el músico. “Mis compañeros me pedían que toque y algunos todavía se acuerdan, también tenía mi bongó”, completó. “Él (Alex) me dijo que tenía ritmo y empezamos a prepararnos para un acto de la escuela… El primer tema que tocamos juntos fue Durazno sangrando”. Pavada de comienzo.
“Después, hicimos otras presentaciones y a la vez, tocaba con un compañero que tocaba la guitarra. Yo armaba una batería pequeña que me prestaba Chingolo”. Precisamente, en su faceta musical el gran historietista fue baterista y percusionista. Así las cosas, “íbamos a tocar a las fiestas de 15 o a los asaltos, como se llamaban en esa época. Si ahora decís que vas a un asalto, estás hasta las manos”, bromeó Carlitos.
Las cosas pasaron a mayores en “el 77 cuando formamos Ruta 258 con Carlos Cuervo, Nelson Pearson, el propio Alex Fox, Chingolo y después, fueron rotando varios músicos, como Diego Villanueva”, mencionó. “Fue la primera vez que cobré, porque empezamos a trabajar con la música y de ahí en adelante, es lo que siempre intento hacer” inclusive hasta ahora mismo. “Con Alex trabamos amistad y también con Osvaldo Rapoport”, añadió Casalla.
De resultas de esa confraternidad, “en el 79 armamos juntos el Trío del Bosque y fuimos teloneros de León Gieco la primera vez que vino a Bariloche en Bomberos Voluntarios. Después, hice el Servicio Militar y cuando salí en el 81 tocamos más hasta que a fines de ese año me vino a buscar Miguel Cantilo para tocar en Buenos Aires con Pedro y Pablo y también a su proyecto solista”. A raíz de ese gran salto, “no perdimos el contacto, pero dejamos de tocar juntos”.
Por su parte, “Alex en el 83 partió para Estados Unidos y empezó su carrera allá. Después volvió en los 90 por menos de un año, porque allá hizo una gran carrera con el estilo de rumba flamenca moderna. Es un tremendo guitarrista y además compone la mayoría de la música de sus espectáculos. Le ha ido muy bien y trabaja también en Europa y Centroamérica. Vive en Estados Unidos, ahora viene a visitar a la familia y tenemos la suerte de reencontrarnos”, enmarcó el anfitrión.
Gracias a esa fortuna, “vamos a tocar juntos el sábado en una actuación puntual para pasarla bien y creemos que a la gente le va a gustar”, invitó Carlitos. “Antes de la pandemia habíamos tocado con la Gypsy, pero ahora va a ser un espectáculo con su música y también con improvisaciones de ambos. Nos queremos y nos respetamos, aunque no nos veamos durante mucho tiempo y no compartamos los mismos escenarios”, justificó Carlitos.
Antes de la experimentada dupla, sonará en el mismo espacio El Ovillo de Ariadna. Para entrar en clima, se puede husmear en YouTube el material que subió Alex. Las y los más veteranos recordarán rápidamente el virtuosismo que desplegaba en el reducido circuito barilochense antes de encontrar mejores horizontes para su talento.