PRÓXIMA INAUGURACIÓN EN CARDENAL CAGLIERO
Para María Varas, “la vida misma” da origen a “Rituales”
Así se titula la nueva muestra de la plástica, que en 2022 dio a conocer “Arcanas” en el mismo espacio. Permanecerá abierta hasta el 26 de enero y habrá visitas guiadas los martes y jueves a las 19.
Como para propiciar las búsquedas interiores que propone la muestra, María Varas inaugurará el viernes (12 de enero) “Rituales” en el espacio Cardenal Cagliero, de Bustillo km 19,500. Desde las 19 quedará abierto al público el universo pictórico de la expositora, que tiene un fuerte anclaje en tradiciones culturales muy antiguas, cuando cuerpo y espíritu no estaban tan separados y la naturaleza no era un dominio ajeno.
En diálogo con El Cordillerano anticipó la plástica que la nueva “comienza donde termina mi muestra anterior, Arcanas, que fue exhibida en este mismo lugar en 2022”, recordó. “En su fase final, tenía algunos cuadros que le dieron origen o inspiraron esta nueva muestra. Las arcanas nos traían arquetipos relacionados con la astrología, cuadros sobre planetas y signos del zodíaco. En el caso de Júpiter y Urano, los personajes de los cuadros están haciendo alguna especie de ritual en sus gestos y eso disparó dentro mío la idea de continuar con una muestra de rituales”, compartió.
El quehacer que confluyó en “Rituales” se inspiró “o emerge del contacto del ser humano con la naturaleza, sobre todo en los lugares maravillosos que habitamos, como estos bosques, la inmensidad de la montaña o los lagos”, indicó María. “Es la principal inspiradora y sostén (la naturaleza) para que los rituales cobren vida”, argumentó.
Desde esa perspectiva, “el bosque sería un simbolismo de lo que sería el bosque interno, que tanto se menciona en los cuantos de hadas o en arquetipos antiguos, en los que el bosque siempre fue una representación de entrar en uno mismo. Ir a buscar hacia lo profundo de la psiquis distintas partes: la oscuridad del bosque representa encontrarse con nuestra sombra o lado más oscuro. Como dice una ley del Kybalion, lo que es afuera es adentro: cuando en mis cuadros aparecen bosques y paisajes que rodean personajes, estamos hablando de ir hacia adentro”, anticipó la expositora.
En términos materiales, “la mayoría son pinturas hechas al óleo, salvo algunos dibujos sobre papel con técnica de carbonilla, manchas de café y aplicaciones con hojas de oro”, describió la artista. “Podría decir que son rituales que intentan contar historias arquetípicas que yacen profundamente arraigadas en nuestro inconsciente”, insistió. “Historias ancestrales, historias que nos conectan con el paso del alma como el viaje del héroe a través de culturas, eras y momentos de humanidad”.
Así las cosas, “cada obra o historia intenta unir dos universos. Yo digo que son la integración de lo sagrado y lo profano porque hay muchos simbolismos y arquetipos que tienen que ver con religiones y filosofías de distintos momentos. Si bien hay varias citas que tienen que ver con el cristianismo y con la historia oficial que nos han contado en los últimos dos mil años, se mezclan y entrelazan con historias más antiguas”, aportó María.
En efecto, “algunas tienen que ver con mitología griega o nórdica, con recuerdos o memoria de la Atlántida, con Egipto, con culturas mayas o aztecas”, señaló. “Hay algo que se une e intenta demostrar que no hay separación, que siempre el espíritu humano intentó encontrar lo sagrado a través de rituales, porque en realidad son un símbolo externo. Por ejemplo, uno busca objetos para hacer rituales: una pluma, un cristal, plantas, hongos, árboles… Cosas que surgen de la naturaleza, pero son símbolos que usamos en el plano externo para comunicarnos con nuestro plano interno”, explicó la plástica.
En definitiva, “lo que buscan estos cuadros es tratar de demostrarnos que nuestra vida es en sí un ritual. Desde el punto de vista del espíritu, nuestra vida es el gran ritual”, resaltó. “A través de la experiencia humana, el alma busca ritualizarse. En los pequeños actos que se ven en mis cuadros, a veces pasan cosas tan sencillas como acariciar mi gato”, ejemplificó. “Es un autorretrato que se llama Creación de las estrellas, porque, qué tal si estuviéramos creando constelaciones al acariciar nuestro gato, en una unión de lo cotidiano con lo sagrado que nos trasciende y está más allá”.

Varas y los bosques externo e interno.
Para transmitir tanta profundidad, “las obras están trabajadas con técnicas de pintores clásicos, al óleo con paleta reducida. Esto quiere decir que utilicé sólo cuatro colores: rojo o bermellón, amarillo ocre, negro y blanco. Es una paleta que utilizaron pintores como Rembrandt, Leonardo, Durero o Velázquez”, enseñó María. “Nos transmite una atmósfera que tiene un diálogo directo con el alma”, ahondó.
Según la expositora, “si vamos a un museo y observamos los cuadros de los grandes maestros, enseguida entramos a lugares que son oníricos y están más allá del mundo contemporáneo. Yo siento que son comunicación directa con nuestras almas. Me pasa que es una paleta que nos ayuda a recordar”, señaló. No los sucesos de ayer o del año pasado, sino aquellas conexiones inmemoriales que no debieron cortarse nunca.
Después de la inauguración, María Varas propondrá visitas guiadas a “Rituales” los martes y jueves a las 19 hasta el 26 de enero. Para actualizar la información, ver en IG @mariavaras.artesagrado