2024-01-07

EL ESPEJO DE AGUA RECIBIÓ ESE NOMBRE EN 1880

¿A quién homenajea el lago Gutiérrez?

Si bien su nombre original en lengua indígena está documentado, con el tiempo se oficializó el que impuso Francisco Moreno en su viaje de 1880. El homenajeado nunca anduvo por aquí.

El lago que conocemos como Gutiérrez, en el oeste de Bariloche, recibió su nombre el 23 de enero de 1880 por parte de Francisco Moreno. El porqué de la denominación aparece en “Reminiscencias”, el libro que publicara su hijo Eduardo varios años después de su fallecimiento, a partir de cartas y otros textos que legó. “Aquellas aguas no tenían nombre, faltábales (sic) el bautismo del geógrafo. En el catálogo de las denominaciones, que la ciencia tiene el derecho de elegir para indicar las conquistas en regiones vírgenes, vino a mi memoria un nombre venerado, el de don Juan María Gutiérrez”.

En su “Toponimia del Parques Nacional Nahuel Huapi” (Editorial Caleuche – 2004) Juan Martín Biedma corrigió implícitamente al futuro perito e incluso, se corrigió a sí mismo. Puede leerse en la página 103 de su contribución que “Moreno, en esta oportunidad, halló donde las aguas del lago se vacían en el torrente, una serie de vestigios, canales para pesca, palos trabajados y barrenos que vinculó al Paso de Bariloche”. En consecuencia, testimonios de actividad humana que ponen en duda la noción de “descubrimiento”.

Además, Moreno no arribó en soledad a la actual jurisdicción barilochense en ese viaje, llegó en compañía de un grupo que se integraba por Utrak Nakayal, uno de los hijos del lonco Antonio Modesto Inakayal, entre otros jinetes mapuche – tehuelches. El propio Biedma consignó que “a este lago, los indígenas lo llamaron Carre Lafquen (Lago Verde). Esta denominación a pesar del bautismo de Moreno persistió en algunos mapas y publicaciones”, consignó.

La fuente que ratifica la denominación que en la actualidad reivindica la Biblioteca Popular Carilafquen de Villa Los Coihues, tiene origen en una conferencia que brindara Jorge Rohde bajo el título “El Paso de Bariloche”. El militar integró la primera expedición al Nahuel Huapi que comandara Conrado Villegas y recibió la orden de explorar desde el Valle del Ñirihuau hacia la cordillera. Según la cita de Biedma, “los indios llaman al lago Carrelauquen (Lago Verde) a causa del color del agua igual al del mar”. En correcto mapudungun, sería Karülafken.

No obstante, el nombre que primó fue el de Gutiérrez. “Cuando yo era niño el anciano que llevaba ese nombre me encantaba con sus descripciones magistrales de la naturaleza americana, que tan bien sentía y de la que era una de las más bellas y más fecundas emanaciones; más tarde su amistad me fue preciosa y sus palabras de aliento nunca me faltaron; tributo fue de admiración y gratitud dar su nombre a ese lago tranquilo y bello como su espíritu”, poetizó Moreno.

Su homenajeado desarrolló una intensa actividad política y pública desde su juventud. Formó y presidió la Asociación de Estudios Históricos y fue un asiduo concurrente del Salón Literario. Como puede intuirse, formó parte de la oposición a Rosas y, como consecuencia, conoció la cárcel. Después migró hacia Uruguay y, más tarde, fundó con Juan Bautista Alberdi y Esteban Echeverría la Asociación de Mayo.

Curiosamente, fue el primer director de la Escuela Náutica en Valparaíso (Chile). Junto con el futuro redactor de “Las bases”, viajó por el resto de América y Europa. Fue poeta, topógrafo y columnista en varios periódicos. Después de Caseros, participó en el Congreso Constituyente de 1853 y fue ministro de Relaciones Exteriores de la Confederación en tiempos de Urquiza. Ese alineamiento no impidió que después de Pavón y a diferencia de Alberdi, Gutiérrez se pasara al bando de los “nacionales”, con Bartolomé Mitre a la cabeza.

El fundador del diario La Nación lo designó director de la Universidad Nacional de Buenos Aires, cargo que ejerció desde 1861 hasta 1874. Por entonces, faltaban varias décadas para la Reforma Universitaria y el presidente designaba a los rectores universitarios. Mientras ejercía el rectorado, fundó la Sociedad Paleontológica, una de las entidades que apoyó los viajes de Moreno a la Patagonia. También, de ahí, la gratitud…

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