2023-12-15

LA EVOLUCIÓN DE SU POBLACIÓN ES DECRECIENTE

¿Cómo le fue al huemul en la última Lista Roja de la UICN?

Lee también: El pudú no están tan jugado como el huemul

La versión más reciente de la nómina se presentó durante la reciente COP28 de Dubái. El ciervo autóctono de Patagonia es una de las especies en peligro de extinción. Se estima que solo quedan 1.500 ejemplares, aproximadamente.

La situación del huemul patagónico no evidenció cambios al darse a conocer durante la semana que finaliza la actualización de la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). La versión más reciente de la nómina se presentó durante la COP28 de Dubái e incluyó 157.190 especies, de las cuales nada menos que 44.016 sufren peligro de extinción. Sin embargo, no hubo novedades de fuste para el ciervo autóctono de Patagonia.

La última evaluación sobre la situación del huemul patagónico data de 2015, cuando se catalogó en peligro de extinción. Según la UICN, se confirmó ese estatus por la disminución continua de su población a raíz de factores naturales y también antropogénicos, entre ellos, la pérdida de hábitat, caza, caza furtiva y depredación, pero también porque se reduce su área de distribución y porque las poblaciones que permanecen son “pequeñas y fragmentadas”.

Las estimaciones que todavía tienen vigencia hablan de 1.048 individuos, con un máximo posible de 1.500. En ese contexto, “se reconocieron 101 subpoblaciones, el 60 por ciento se encuentra dentro de una cuadrícula de un máximo de 64 km cuadrados”, con aproximadamente 10 a 20 individuos. Otro 15 por ciento se halla “dentro de dos cuadrículas de un máximo de 128 km cuadrados, con 10 a 30 animales”. Y un 8 por ciento más de las poblaciones está en áreas de 192 kilómetros cuadrados, de nuevo con 10 a 30 ejemplares.

Como sabemos o deberíamos saber, “el huemul es endémico de Chile y la Argentina y actualmente solo habita en los Andes del sur” de los dos países. “La subpoblación de la zona de Nevados de Chillán (VIII Región de Chile) presenta el mayor grado de aislamiento, con una distancia de unos 400 km de la subpoblación más cercana al sur en el Parque Nacional Nahuel Huapi”. En tanto, “la parte sur del Parque Nacional Lanín aún puede tener una subpoblación, pero los últimos estudios no detectaron la especie”.

No obstante, “se reportaron restos óseos en Laguna Fría (Parque Nacional Lanín)”, mientras que “un macho fue fotografiado en el Parque Nacional Nahuel Huapi y se han reportado avistamientos en este parque”. En un contexto general de gravedad, parece menos mala la situación del lado chileno: “La distribución actual tiene un alto grado de fragmentación, siendo las poblaciones costeras de la Patagonia chilena las menos fragmentadas, y el tramo más continuo de poblaciones en áreas casi sin presencia humana”.

Máxime si se tiene cuenta que históricamente, “en el sur de la Patagonia el huemul llegó al Atlántico”, pero al norte de la zona esteparia “no se sabe con certeza hasta qué punto” pudo llegar al oriente. La actualización del UICN sostiene que, en la Argentina, “los huemules restantes residen a lo largo de 1.850 km de los Andes en unas 50 subpoblaciones, que en su mayoría están fragmentadas”.

Al menos para los no especialistas, será una sorpresa constatar que “de estas 65 subpoblaciones, el 67 por ciento se encuentra fuera de las áreas protegidas”. Además, “aunque en algunas localidades de Chile y Argentina los avistamientos han aumentado en los últimos tiempos, no se ha demostrado que se deba a una respuesta numérica”, es decir, a que efectivamente, haya más huemules que unos años atrás.

En la actualidad, “el huemul se encuentra principalmente en la cordillera de los Andes, desde el nivel del mar hasta los 3.000 m de altitud”, principalmente “en el borde del bosque” y “en bosques de hayas del sur”. Todavía habitan llanuras, valles, laderas montañosas, pastizales abiertos o hábitats cerrados, ya sean arbustivos o boscosos, añade la actualización de la Lista Roja.

“Se ha encontrado que el patrón de uso de los diferentes componentes del hábitat varía y depende de la disponibilidad, la temporada, la fenología, la presencia de otros herbívoros y depredadores, o las perturbaciones, y se refleja en su amplio espectro dietético”. Las áreas que utiliza el huemul pueden variar de las 350 a las 650 hectáreas, “con distancias de viaje diarias de hasta 8 km, pero rara vez más de 5 km”.

A comienzos de este siglo se postuló que, para el huemul, en la Argentina “el hábitat óptimo era la transición entre el bosque y la estepa, pero la introducción de la ganadería ovina y bovina y la urbanización en esta ecorregión desplazaron a las poblaciones huemules a las áreas boscosas”. Ya en 1897, Clemente Onelli consignó “que la mayoría de las áreas de tierras bajas que visitó ya habían perdido el huemul debido a la presencia humana y la caza excesiva”. 126 años después, la retracción del ciervo autóctono de Patagonia continúa.

Te puede interesar