DESPUÉS DE 20 AÑOS, PROHIBIDO PROHIBIR VOLVIÓ CON TODO
Ariel Kañu: “El hardcore es compromiso e involucrarse”
Se reunieron para acompañar la presentación del libro “La otra cara de la postal” pero enseguida se armó un cronograma de fechas. Tocarán varias veces antes de que expire 2023 y piensan en grabar.
La banda volvió después de dos décadas de ausencia, pero no se quedó en la nostalgia y ya lleva casi dos años en el ruedo. Prohibido Prohibir es una de aquellas glorias de los 90 que subió al escenario para acompañar la presentación de “La otra cara de la postal”, el libro de Claudio Vargas que rescató de las penumbras a la historia del punk barilochense. Lejos de contentarse con aparecer en sus páginas, se largó a escribir nuevas.
A tal punto que el próximo jueves (9 de noviembre) desde las 18, sonará una vez más en Dungun Piuke (Ruta 40 y Quaglia), en compañía de Asfixias y de un grupo ecuatoriano que anda de gira por el sur del sur. “Prohibido Prohibir es un juego de palabras que elegimos con mi hermano Bori y Coli (Osvaldo Colipán), el primer guitarrista con quien armamos la banda”, arrancó Ariel Cañumir Jalil, su cantante.
Además, la formación original se integró con Antonio Waiki (batería) pero “hubo muchos bajistas. Hasta yo toqué en un momento, pero como compartíamos espacio y sala con On Off, Andrés Gajardo se ofreció un día, ahí quedó y no se fue más. También fue un salto de calidad”, ponderó su compañero. Hablamos de mediados de los 90, cuando “ensayar implicaba varias proezas, como ir a buscar amplificadores a El Frutillar, al Lera u otros equipos al Mutisias”.
Los barrios en cuestión formaban parte del “circuito de los festipunks. En cuanto al estilo, Carlos Mesa, que era el guitarrista de Sakeo, nos ofreció sus equipos con la condición de que fuéramos una banda hardcore porque había un sola y estaba bueno que la movida empezara a crecer”, rememoró el “Kañu”. “Cuando Claudio terminó su libro ofrecieron desde la sala Dungun Piuke la posibilidad de armar un recital”, justo cuando en Prohibido Prohibir merodeaba la idea.
“Con Andrés veníamos charlando hacía tiempo de volver a hacer música. Habían pasado más de 20 años sin vernos ni juntarnos con el resto de los chicos”, confió el cantante. “Cada uno tiene su vida, su laburo y sus cuestiones, pero cuando apareció la posibilidad hablamos con Coli y aceptó volver. Después hablamos con Antonio, un maestro de la batería y también le gustó la idea”. Así las cosas, “nos juntamos a ensayar, reversionamos los temas y rescribimos algunas porque había que evolucionar”, compartió.
En aquella fecha veraniega, “nos tocó cerrar el festival. Para nuestra sorpresa, la gente se copó mucho y pedía que siguiéramos tocando, hasta que no tuvimos más temas. Fue muy lindo y después de terminar, se nos acercaron chicos de 15 a 26 años y destacaron las letras, nos pedían demos o algún lugar donde poder escucharnos, pero cuando nosotros éramos chicos grabar era muy complicado”, recordó Kañu.
Fue un volver a comenzar. “Como entre el público había chicos que tienen bandas, nos invitaron a una fecha y fue una sorpresa, porque nosotros nos habíamos preparado para la presentación del libro. Días después tocamos con Los Días No Contados (Tucumán) y LSD, en un recital íntegramente hardcore”. Más tarde, se dio otra fecha en El Bolsón y así se hilvanó un impensado calendario.
En 2023, “Coli dejó la banda por cuestiones personales e integramos a Luis Ocare, un chico jovencito comparado con nosotros, que tocaba power metal, pero le gustó la banda y se quedó”, comentó la voz de Prohibido Prohibir. En el presente, “estamos muy activos y con la proyección de grabar. Estamos muy mentalizados y sacando temas nuevos, como Hijo del Nahuel, que habla de la gente de la zona y de los que se integran al lugar. También habla de la persecución y de lo que es tener rasgos o apoyar la causa de los pueblos originarios”, ejemplificó el músico.
Otra de las nuevas creaciones es “Vos nos vas a cambiar, que habla de la gente que sigue con sus andanzas, por ejemplo, Claudio, que tiene su laburo, pero siempre le mete a los shows, a traer bandas y está todo el tiempo activo”, elogió su compinche. “Así como él, hay un montón de gente que le mete a la movida under. Pasan los años y siguen, por eso Vos nos vas a cambiar”.
La nueva nómina incluye temas que cantan a los barrios, a la ciudad y a qué concepción tiene del hardcore Prohibido Prohibir. Para la banda, el del subgénero “no es un pensamiento conformista, sino de ideas, de compromiso y de involucrarse”. Los muchachos también ponen énfasis que “no sea todo negativo, que en las ideas o reclamos que se exponen, haya un camino a seguir o una luz que deje reflexionando”, aportó Kañu.
El cierre de 2023 será agitado. “El jueves tenemos la fecha con Asfixias, una banda de chicas que pertenece al staff de Dungun Piuke y desde Ecuador, llegará Zabandijas de la 18 (sic), una banda punk-core que viene viajando hace unos meses. Se contactaron por medio de Claudio y él pasó los datos. Veremos cómo suena y los esperamos para recibirlos de la mejor manera. Esperemos que el clima acompañe porque la idea es hacerlo en el patio de la sala, que está lindo y es amplio”. No se anuncian precipitaciones para ese día.
Por otro lado, “el 25 (de noviembre) volvemos a tocar por el aniversario de Rafa Nahuel. Nos convocaron porque Hijos del Nahuel gustó mucho, cuando lo armamos con el bajista, yo decía que tenía que empezar con un trompe, pero al final lo sacamos desde una nota del bajo y quedó buenísimo. Y el 30 de diciembre vamos a tocar en (el Centro Cultural) Fylgja junto a Blazh, Erenia, Leo Sánchez y El Cuerno”, destacó el cantante.
Como puede advertirse, la banda volvió con ganas. “Lo importante es que la esencia no se perdió y las ganas de hacer música tampoco. Waiki y Andrés se siguieron formando en lo musical y con la incorporación de Luis, mejoramos el sonido. A veces, pequeños arreglos cambian un montón un tema y estamos contentos con eso”, proclamó. No era solamente un juego de palabras.