2023-10-20

MIGUEL NITZSCHE, AL RESCATE DE SONORIDADES EN RETIRADA

Meta Saxo, gente que toca en serio

Se trata de un cuarteto de saxos que, para el concierto del sábado, afrontará un repertorio de música popular arreglada por el propio director. En el Camping Musical.

En épocas de voces “tuneadas” y bases rítmicas computarizadas, Miguel Nitzsche insiste en apostar por las “sonoridades autosuficientes”. A partir de fundamentos sólidos, el sábado (21 de octubre) desde las 19 se presentará Meta Saxo en el Camping Musical Bariloche. Si bien la formación puede incursionar en la música académica, el repertorio del concierto se conformará con valses, choros, tangos, tarantelas y otras expresiones de la música popular.

Desde los tiempos de la Banda Atómica, el músico no se mueve un centímetro de sus convicciones. “El cuarteto de saxofones, como el de clarinetes o el quinteto clásico de vientos -que mezcla maderas y metales- o distintas formaciones de metales solamente, son formaciones estándares de música académica, porque no olvidemos que el saxofón se inventó antes de que existiera el jazz, unos 50 años antes”, enmarcó. “A mí me gustan los grupos que tengan una sonoridad autosuficiente, es decir, que puedan sonar sin necesidad de amplificación”, destacó.

En efecto, la natural “es algo que tiende a perderse y hay un exceso de amplificación”. Sin embargo, “un cuarteto de saxofones e inclusive uno de clarinetes, puede tocar en lugares bastante grandes y se escucha el sonido indirecto”, indicó. “Además, siempre es más lindo salir en bicicleta el sábado a la tarde que perder el tiempo con pruebas de sonido, porque, además, nunca se sabe bien cómo va a sonar”, ironizó.

Quizás haga falta recordar que además de músico, Nitzsche es un fanático del ciclismo, a tal punto que durante mucho tiempo tuvo su propia bicicletería, donde confeccionaba modelos de su invención. En materia musical, “no hay demasiadas obras originales escritas para cuartetos de saxos. Las hay, pero no son muchas, entonces todo lo que vamos a tocar son arreglos de música popular, prácticamente todos míos”, informó.

Entonces, la gente que se aproxime al Camping el próximo sábado, se encontrará con un repertorio en el que “hay chorinhos brasileños, hay valses, tangos, una guaraña paraguaya y una tarantela, lo que no quita que en algún momento hayamos hecho Bach o Haendel con el cuarteto”, destacó Miguel. “Pero en este caso, la idea es formar toda la estructura armónica y rítmica con los cuatro instrumentos que están: es un grupo autosuficiente que no necesita de una base aparte, que también sería perfectamente válido. A mí me gusta desde una guitarra con un clarinete hasta una banda de 25 o 30 músicos”, concedió el saxofonista.

Hace tiempo que está en la brecha. “El primer cuarteto de saxofones que integré y propicié se llamaba Saxoológico Cuarteto, hace ya 15 o 20 años. Después, hace unos siete años tuvimos otro cuarteto con el mismo nombre: Meta Sax. En todas estas formaciones estuvo mi amigo Alejandro Kolton en saxo barítono y ahora toca el saxo soprano mi hija Moira, con Nico Cabra en el sexo tenor. Entonces, ahí tenemos las cuatro voces del cuarteto de saxos: de agudo a grave sería soprano, alto, tenor y barítono”.

Tanta persistencia se explica porque “me interesa mucho rescatar la música instrumental, porque inclusive la mayor parte de la música comercial tiene voz humana”, señaló. “Yo no canto, me interesa la voz humana, pero se perdió mucho la popularidad de grupos 100 por ciento instrumentales, con instrumentistas que fueron estrellas y famosos”, evocó Miguel. “Años atrás, eran tan famosos como los cantantes y esa es una riqueza que se está perdiendo”.

Desafortunadamente, “hoy en día hay mucha música con un cantante de voz tuneada y corregida electrónicamente la afinación, con una base instrumental en una gran proporción hecha en una computadora”. Entonces, “se han perdido las orquestas y las músicas instrumentales, es decir, cuando la gente toca en serio. Lo que yo hago muchas veces con mis formaciones va hacia ese lugar: rescatar ese tipo de sonoridad”. La sensibilidad, agradecida.

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