2023-10-12

NO ES UN RUMOR NI UN ANACRONISMO

En noviembre vuelve La Chingolera

Aunque obviamente sin Chingolo y su hermano Eduardo, la formación de los Casalla que dio que hablar casi dos décadas atrás vuelve puntualmente al ruedo, inclusive con Javier. Tocarán en Dina Huapi.

No es un rumor, tiene muchísimo asidero: el mes que viene retornará a los escenarios La Chingolera, la banda que sacudió la escena musical de Bariloche casi 20 años atrás. Con las ausencias obvias de Carlos “Chingolo” Casalla y su hermano Eduardo, volverán a sonar los temas del aquel disco que se convirtió en objeto de colección, con una formación base que reunirá a Javier, Carlitos y Joaquín, la línea media que asegura la continuidad de la dinastía Casalla.

Para refrescar la memoria o poner al tanto a vecinas y vecinos que no andaban por acá en aquellos tiempos, Carlitos aportó contexto: “La Chingolera fue una formación que nació alrededor de 2004 o por ahí. En esa época, Javier estuvo viviendo acá y obvio, estaban Chingolo, Pablo Juni, yo y Joaquín Casalla, que era muy chiquito”, enmarcó. Por entonces, el violinista ya deslumbraba como integrante de Bajofondo y cofrade de Gustavo Santaolalla.

“Después se fueron sumando gente e invitados, nos juntábamos para tocar porque teníamos ganas de tocar juntos en algunos bares”, recordó el hijo de Chingolo. “Creo que nuestra primera función fue en La Concha Bistró y nos quedó la frase: debutamos en la concha… No sé si esto se puede publicar (risas), pero fue así”. Por las dudas, recordemos que, en el exterior de aquel efímero establecimiento gastronómico, llamaba la atención la recreación de un inmenso caparazón de origen marino, aunque el doble sentido estaba planteado.

La denominación de la experiencia surgió muy democráticamente. “Estábamos tocando en un lugar que se llamaba Cúbico, donde hoy está Antares, y todavía no teníamos nombre”, recordó el percusionista. “Decíamos que éramos Los Casalla, pero con Javier se nos ocurrió que el público presente esa noche propusiera un nombre y ahí ganó La Chingolera en el aplausómetro. Ahí quedó”, mencionó.

Llegó un momento en que La Chingolera tenía mucha pero mucha música. “A todo ese repertorio de temas propios, recreaciones de algunos clásicos del folklore, de rock, jazz, de música afrocubana y también de tango, decidimos plasmarlo en un disco que salió en 2007”, recordó Carlitos. “La idea de volver para homenajear a La Chingolera surgió hace un mes más o menos desde Javier, que tenía muchas ganas de venir para acá, de vernos y de que toquemos”.

Las cosas maduraron: “se nos ocurrió hacer el regreso de La Chingolera, aunque obviamente sin Chingolo. También, sin el tío Eduardo, el papá de Javier, que fue parte de ese primer disco con un solo”. Resulta que la placa, del mismo nombre que la banda, “se puede escuchar en YouTube como La Chingolera”, anotició. Quizás haya que recordar que, por entonces, los discos compactos tenían absoluta vigencia y que hasta la revista “Rolling Stone” le consagró unas líneas.

La cuestión es que, en 2023, “conseguimos esta fecha”. Se trata del 4 de noviembre, en el SUM de Dina Huapi, a partir de las 21. Todavía falta, pero se trata de una gratísima novedad que había que comunicar. “Serán cuatro espectáculos en uno, porque va a tocar Barbarita Palacios con unos temas del repertorio que tiene en los dos discos que grabó. Después va a estar Fantoma, es decir, Hernán Lugano, Pablo Méndez y yo, cada uno con tres o cuatro temas”.

Con ese mismo formato, “habrá temas de Joaquín Casalla con su set de electrónica, batería e instrumentos en vivo. Él toca la batería con composiciones propias, grabadas en computadoras y nosotros lo vamos a acompañar, con Javier y Gustavo Cymet. También vamos a estar los de aquel momento en La Chingolera: Pablo Juni, Javier Casalla y yo, como power trío. Y para el cierre, vamos a tocar todos los participantes un par de temas”.

Sería una alegría volver a escuchar “Pasando el cerro” o “Tiempo al tiempo”. En efecto, “del disco vamos a pelar unos cuantos, sobre todo los más de power trío: Chan-Cha o Trucha, ciervo y jabalí. También algo de folklore y latinoamericano”, adelantó Carlitos. “Quiero destacar la producción de Débora Calderón, porque cuando surgió la idea, pensé que ponerme todo esto al hombro no me daba, por las clases y los trabajos con otras bandas”, admitió.

Así las cosas, “ella se está encargando de toda la producción y Ezequiel Casalla hizo el afiche una vez más. Queremos que sea una fiesta, para nosotros y para todo el mundo”, invitó el ex Pedro y Pablo. “Así que vamos a estar en el SUM de Dina Huapi, un lugar que está buenísimo, ojalá hubiera uno así en Bariloche, con sonido de Rafael Ferraro”, completó. No, no es un rumor o un anacronismo: en noviembre vuelve La Chingolera.

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