LA MACHI Y EL JUICIO POR LA MUERTE DE RAFAEL NAHUEL
De esperanzas perdidas, justicia y la necesidad de no entorpecer el proceso
La machi Betiana Cohuan indicó que asistió al juicio por la muerte de Rafael Nahuel en el momento en que declararon su madre, María, y su hermana Johana.
En tal sentido, dijo que “fue muy duro recordar todo”.
“Mi hermana estuvo cuando mataron a Rafael, y con su relato nos hizo viajar a ese espacio, a ese lugar… Nos imaginábamos estando ahí, con la solidaridad que tuvo Rafa hasta su último momento”, señaló la machi.
De esa forma, explicó: “Él siempre fue una persona muy cariñosa, comprensiva. Con mi hermana eran muy unidos. Cuando le dispararon a Rafa, fue casi a su lado, porque él la quería ayudar. Igual, también le dieron a ella”.
“Iban corriendo, y él no la quería dejar sola. Ella estaba a lo último, porque iba más despacio, por eso le decía: ‘¡Andate!’. Pero él la esperaba”, narró la machi.
Sobre la posibilidad de que, a través del juicio, se sepa lo que sucedió el 25 de noviembre de 2017, apreció: “La esperanza la perdimos hace mucho. Los actores materiales del asesinato nunca fueron presos, y los autores ideológicos -y políticos- nunca estarán en el banquillo de los acusados”.
Así, habló de una vara selectiva en las acciones judiciales: “Si el muerto hubiera sido un policía, el mapuche hubiese estado preso enseguida”, sentenció.
“Creo que lo que llamamos justicia, más que nada, aliviaría la pena que tienen su mamá y su papá, que son mapuches y fueron despojados de su identidad”, reflexionó Betiana Colhuan.
De esa forma, expuso: “No creemos en la justicia, porque, para nosotros, nunca la hay. Sin embargo, viajamos a Roca y los lamuen (hermanos), mi hermana y mi mamá declararon, porque desean que el proceso siga adelante. No queremos entorpecerlo”.