EL DÍA DESPUÉS DE LA ELECCIÓN
Muy bajo caudal de votantes, muchos blancos, nulos y un intendente con solo 13 mil votos
Con la totalidad de los votos escrutados, se conoció la realidad de lo que sucedió en la elección de este domingo y ha dejado diversos números para analizar y dar cuenta de qué eligió la población de Bariloche.
Lo primero a resaltar, es la baja participación, en una compulsa electoral donde sufragó solo el 61% del padrón (66.183 votos). Cabe señalar que estaban habilitados para sufragar 108 mil personas, de una población que supera ampliamente los 150 mil habitantes.
De la totalidad de quienes concurrieron a las escuelas este domingo, casi 9 mil personas decidieron votar en blanco en el primer tramo de la boleta. Ya que de los resultados se desprende que 8.961 personas tomaron esa decisión, dejando el voto en blanco en el tercer puesto, con el 13,5%. A esto habría que sumarle los 1.464 votos nulos, es decir, hubo 10.425 barilochenses que no votaron a nadie para ser jefe comunal.
De esta manera, Walter Cortés (PUL) logró llegar a la Intendencia con el aval de 12.977 votos (19,6%), el caudal más bajo desde el regreso de la democracia a la fecha para optar por un gobernante para la ciudad y claro está, este año el número de electores habilitados era más grande que en todas las elecciones anteriores.
En comparación con la pasada elección de 2019, el caudal de votos obtenidos fue muy bajo. En aquella oportunidad, Gustavo Gennuso, en busca de un segundo mandato consiguió 22.264 votos (un 33%) y ya parecía algo bajo.
Un dato ejemplar y revelador, es que en aquella oportunidad, el candidato del Frente de Todos, Daniel Natapof, sumó 12.014 votos y salió segundo, lejos, con el 18% de los sufragios. Con ese número obtenido, ayer hubiese peleado cabeza a cabeza a Cortés.
Por lo tanto, con una población estimada en, por lo menos, 150 mil personas, es muy preocupante que solo 13 mil decidan quién gobierne los destinos de la ciudad. Incluso, que el 61% de las personas habilitadas vaya a votar también es preocupante. Y más aún, sabiendo que de esas 66 mil personas que fueron a sufragar, 10 mil no votaron a nadie.
Los barilochenses deberán replantearse su responsabilidad democrática con respecto al voto, justo en un año donde se cumple el 40 aniversario del regreso de la democracia, el periodo más largo en que esta forma de gobierno impera en la Argentina.