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06/05/2026

Intecnus: ¿qué pasó con los trabajadores despedidos?

Afirman que los pacientes oncológicos no están preocupados antes comentarios que surgieron acerca de dudas con relación al futuro de la institución.
Intecnus es un lugar que provoca orgullo, pero... ¿qué sucederá en el futuro próximo? Foto de archivo: Matías Garay.
Intecnus es un lugar que provoca orgullo, pero... ¿qué sucederá en el futuro próximo? Foto de archivo: Matías Garay.

En Bariloche, cuando se menciona al Instituto de Tecnologías Nucleares para la Salud (Intecnus), se lo hace con orgullo. Tener esa entidad médica en la localidad es una medalla que cualquier ciudadano se cuelga con agrado. Su construcción comenzó en 2014. Invap tuvo a su cargo el diseño, la ingeniería y la realización del establecimiento, a excepción de los bunkers de radioterapia, que fueron desarrollados por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). Ubicado en la Ruta provincial 82, en la zona de acceso al cerro Catedral, entre las rotondas de la avenida Pioneros y Virgen de las Nieves, abrió sus puertas en 2017 y brinda asistencia en diagnóstico y tratamiento para una amplia gama de patologías cardíacas, neurológicas, endócrinas y oncológicas, entre otras. Especialmente, se trata de un espacio de referencia en la Patagonia (y la Argentina en general) en lo que hace a tratamiento de cáncer. Además, es un centro integral destinado a llevar a cabo tareas de investigación, desarrollo e innovación, formación en recursos humanos y docencia en especialidades de radioterapia, medicina nuclear y radiofarmacia. Sin embargo, en un panorama donde la ciencia argentina atraviesa un momento de incertidumbre a partir de una clara baja de financiamiento desde Nación (por no hablar directamente de desfinanciamiento), una noticia que tiene que ver con el retiro de una empresa a cargo de servicios tercerizados ha provocado cierta preocupación, lo cual quedó evidenciado en muchos posteos a través de las redes sociales, aunque —cabe aclarar— gente que acompaña a pacientes oncológicos que concurren a la entidad aprecian que esa intranquilidad no los alcanzó, ya que, según explicaron, notan que los tratamientos que llevan a cabo continúan con normalidad.

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El hecho que disparó innumerables comentarios “internéticos” es que dieciocho trabajadores fueron despedidos. La relación laboral la mantenían con la firma IMQ S.A.S., que decidió dejar la labor en Intecnus.

“Por los trabajadores, nos enteramos que la empresa —encargada de la internación y el quirófano— iba a cesar con su actividad en Intecnus a partir del 30 de abril”, contó el secretario general adjunto de la filial Río Negro de la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA), Esteban Romero.

De tal forma, el dirigente sindical dijo que, en esa jornada, en el gremio tomaron conocimiento de que el día anterior “una escribana se había hecho presente en la institución para noticiarles a los dieciocho trabajadores que, a partir de ese momento, quedaban despedidos”.

“En la empresa aducen que el cese de la actividad es por la imposibilidad de previsibilidad ante la falta de pago de PAMI, de Incluir Salud y de distintas prepagas. Eso es lo que manifiestan, pero no es algo que nosotros hayamos podido constatar”, aclaró Romero.

Al intervenir el gremio, se llevó a cabo una audiencia el martes de esta semana, en la Secretaría de Trabajo, ubicada en el Centro Administrativo. “Firmamos el acta formal, en la cual la empresa se compromete a cumplir con los plazos de ley —en realidad, un día después— de la liquidación final y las indemnizaciones, el viernes”, informó el representante de ATSA, quien, igualmente, consideró que “Intecnus también tiene un grado de responsabilidad” ante lo que sucedió.

En tal sentido, calificó a la institución como “responsable solidaria”, lo que, según explicó, significa que “existe responsabilidad de la entidad ‘madre’ y, en el caso de que IMQ no se hiciera responsable, se hará responsable también a Intecnus”. Así, dejó planteada la incógnita de lo que pueda suceder, más allá del compromiso por parte de IMQ de cumplir con las liquidaciones correspondientes el viernes de esta semana: “Tenemos que esperar a que el pago se haga efectivo en la cuenta sueldo de cada uno de los trabajadores”, afirmó Romero.

En cuanto al porqué de extender la responsabilidad a Intecnus, expresó que, si bien “el recibo de sueldo dice IMQ, la identificación que ellos llevaban no tenía ese nombre, sino el de Intecnus, e incluso la vestimenta que usaban era la característica de esa entidad”.

“Afuera del edificio, sólo está identificado como Intecnus, no figura IMQ ni ninguna de las otras empresas que funcionan allí”, sumó.

Igualmente, aclaró que el deseo es que los depósitos se concreten el viernes, para así “cerrar una etapa de la discusión y comenzar la referida a la reincorporación de las dieciocho personas por parte a la firma que asuma la nueva licitación que, en Intecnus, manifestaron que van a realizar”.

En ese punto, manifestó: “Como sindicato, exigimos que en el próximo pliego de licitación pongan, en uno de los artículos, que estos trabajadores deban ser llamados en primera instancia por la próxima empresa que empiece a prestar servicios. Primero, porque corresponde. Están altamente calificados para estar en ese lugar; realizan una tarea muy específica. Segundo, porque entendemos que se debe garantizar la continuidad laboral de estos compañeros que, en este momento, se encuentran sin trabajo”.

“Le hemos transmitido esto al presidente del Directorio de Intecnus, Fernando Quintana, quien estaba junto a otros dos miembros. Ellos lo recibieron de buen modo. Los pliegos todavía deben armarlos, porque afirmaron que no tenían conocimiento de que IMQ fuera a cerrar tan rápidamente y que también los tomó de sorpresa. Esto tampoco me consta, sólo cuento lo que dijeron”, expuso el dirigente gremial, quien indicó que, desde Intecnus, le manifestaron que, más allá de la intención de volver a concesionar el área que quedó en el ojo de la tormenta, “va a llevar dos o tres meses poner en funcionamiento ese espacio tan crítico y delicado para la institución”.

Asimismo, explicó: “Ahora estamos centrados en que les abonen a los trabajadores lo que corresponde a partir del cierre intempestivo de la empresa. Esa es la prioridad. Necesitan cobrar —como cualquier trabajador— el sueldo y las liquidaciones finales, como dice el artículo 245 de Ley de Contrato de Trabajo”.

También recalcó que todo esto sucedió en vísperas del 1° de mayo. "Así recibieron el Día del Trabajador. Paradojas que tiene este país… Algo más serio hubiera sido que tuvieran un mes de preaviso para que pudieran organizar su dinámica laboral y familiar, porque todo esto influye en las familias”, aseveró.

De tal manera, reflexionó que el modo de actuar era muestra de “una falta de sensibilidad”, y razonó: “Si ellos evaluaban que esto podía pasar, deberían haber tenido un poco de humanidad y transmitirles a los trabajadores lo que iba a suceder, para que cada uno pudiera prever cómo iba a hacer, con vistas al futuro, con su dinámica económica y el trabajo".

“Quiero recalcar que, entre las personas afectadas, hay madres solas, que son sostén de familia y, de pronto, quedaron inesperadamente sin su sustento”, subrayó, para luego opinar: “A veces hay personas a las que les queda grande la palabra empresarios. Son los pseudoempresarios que tenemos en Bariloche, sobre todo en algunos aspectos de la salud”.

Por otra parte, comentó que “la preocupación, como sindicato, es por la situación de los trabajadores, pero también tiene que ver con los pacientes que concurren a Intecnus, que suelen ser de riesgo, inmunodeprimidos, y requieren una atención particular”.

“Sé lo que significa estar enfermo o tener un familiar en una situación así, y esta incertidumbre genera mucha preocupación”, apuntó, y sumó: “Los trabajadores son los que sostienen el sistema, y cuando uno se enorgullece de contar con una institución como Intecnus, hay que pensar que, al atravesar una situación complicada de salud, siempre nos acordamos del personal”. De tal forma, concluyó: “Los sistemas de salud se sostienen por sus trabajadores y el grado de profesionalidad que tienen”.

Intecnus, un sitio de referencia en medicina (imagen de archivo).

¿QUÉ SIENTEN LOS PACIENTES ONCOLÓGICOS?

Más allá de la obvia complicación —por denominarlo de un modo “suave”— que implica la pérdida de trabajo para quienes fueron despedidos, y de lo concerniente a las derivaciones que seguramente tendrán las personas que contaban con que se efectuarían intervenciones en Intecnus, surgen preguntas acerca de lo que sentirá un paciente oncológico que lleva adelante su tratamiento en la institución.

Es decir, es factible imaginar que, al ver noticias que refieren a cierta incertidumbre que afecta a la entidad, aquellos que se tratan allí deben estar especialmente preocupados.

Sin embargo, Susana Ferrari, presidenta de Cerca Tuyo, una reconocida fundación que acompaña a pacientes oncológicos brindándoles apoyo, afirmó que, desde la agrupación, no observaron intranquilidad.

“Oncología es un micromundo, con una problemática muy específica. Cuando llega el diagnóstico de cáncer, la vida se parte en un antes y un después, es como un paréntesis que se abre, donde estás esperando ver cómo sigue todo… o si sigue”, contextualizó, y afirmó: “Para todos los barilochenses, tener un instituto como Intecnus, con esa tecnología y la preparación de sus profesionales, es una maravilla”.

“Tenemos en la ciudad un lugar de primera calidad para tratar la enfermedad”, añadió, remarcando que “la calidad de personas que hay es impecable”.

Más allá de eso, apreció que, en la actualidad, desde el área de oncología no se manifestó “ninguna preocupación”, es decir, no transmitieron intranquilidad, y que del lado de los pacientes con los que ellos están en contacto tampoco notaron nerviosismo por la actividad en Intecnus.

“Desde lo personal, no me parece que haya una alarma”, aseveró. 

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