ENTREVISTA CON EL INTENDENTE ELECTO
Cortés reveló qué le pidió a Gennuso: “Le dije que tratara de dejarme la Municipalidad ordenada”
Imaginen intentar mantener un ida y vuelta verbal con alguien que, de pronto, es requerido por cientos de brazos, que posa para selfies junto a viejos conocidos pero también al lado de caras que ve por primera vez en su vida.
Ese fue el marco de la entrevista con el secretario general de la Asociación Empleados de Comercio (AEC), Walter Cortés, quien el 3 de septiembre de 2023 fue escogido por el voto mayoritario de los ciudadanos barilochenses para ser el próximo intendente de la ciudad.
Nació en Mendoza y llegó a la región cuando era un niño. “Mi padre, Francisco, que ya falleció, fue a hacer las primeras plantaciones de lúpulo a El Bolsón, en 1977, y, desde ese momento, estoy en la zona”, le contó a este cronista hace tres años.
Es un hombre con una vida gremial intensa, que incluso estuvo un año y medio en prisión por una supuesta defraudación producida en 1999 en torno al extinto policlínico Arbos (quedó en libertad cuando la Corte Suprema de Justicia de la Nación revocó la sentencia porque se violó el derecho a ser juzgado en un plazo razonable). Sobre aquel período tras las rejas, alguna vez me dijo: “El peor castigo que se le puede hacer a un ser humano es quitarle la libertad; es algo triste y angustioso. Cuando se es inocente, estar en ese lugar de encierro es muy injusto… Fue horrible”.
Menos de seis años después de salir en libertad, resultó elegido para ser jefe comunal de Bariloche.
En el local del Partido Unión y Libertad (PUL) ubicado en Onelli casi 25 de Mayo, tras finalizar el horario de votación, su presencia se aguardaba con ansia. Pero se hizo desear. Llegó cuando el reloj acababa de marcar las once de la noche.
Los abrazos de los simpatizantes, que para ese momento ocupaban la calle de vereda a vereda y se extendían hacia los costados, no lo dejaban avanzar demasiado.
Alguien le puso un micrófono delante y dijo: “Gracias a la gente que nos acompañó, que nos cree”. También sostuvo: “El pueblo vuelve a la Municipalidad”.
El “Walter querido, el pueblo está contigo” comenzó a retumbar hasta ocupar todo el espacio sonoro.
Siguieron aplausos, besos, más pedidos de fotos y diversas muestras de cariño.
Hubo una especie de miniconferencia de prensa al paso, donde destacó el “haber ganado con un partido chiquito, regional”.
Incluso, en vista a las elecciones de índole nacional que llegarán en octubre, imaginó cómo podrá ser la relación con quien sea escogido para sentarse en el mal llamado sillón de Rivadavia: “Cualquiera sea el signo político del que gane, deberá tener una comunión con la ciudad más linda de la Argentina; tendrán que hablar y ayudarnos”.
Luego, una vez más, se sumergió en el mar de gente, que, en realidad, dada las coordenadas geográficas, bien podríamos denominar “lago humano”.
Cuando llegó a las puertas del local, antes de ingresar, realizó un breve discurso para agradecer la presencia de tantas personas en el lugar.
Fue en ese momento cuando afirmó: “Bariloche va a tener un intendente del pueblo”.
Después entró en el sitio escogido como búnker partidario y siguió retratándose con quien se lo pidiera, estrechando manos, dando abrazos y demás…
En diversos momentos de todo lo aquí relatado, cada vez que este cronista se le arrimó haciéndose un hueco en el gentío para realizarle preguntas, Cortés, pese al revuelo a su alrededor, se dio un tiempo para responder. Y sus seguidores, al ver que el intendente electo hacía un impase en su caminar, en gran medida interrumpían los cánticos para que pudiera responder tranquilo.
La última vez que había hablado con él también fue en un marco de alegría.
El 26 de enero de este año se realizó la inauguración de una piscina semiolímpica cubierta en el complejo que la Asociación Mutual de Empleados de Comercio (AMEC) tiene en el camino a Ñirihuau.
Aquel día, coincidieron diversas personalidades políticas.
La más relevante era la gobernadora de Río Negro, Arabela Carreras, quien todavía no inclinaba la balanza entre ir a las urnas como candidata a diputada nacional o bien disputar la Intendencia de Bariloche.
Esa vez, cuando le consulté su opinión sobre el camino que podía tomar Carreras, Cortés afirmó: “Si Arabela va para intendenta, la vamos a apoyar”. El dirigente sindical, además, se refirió a la personalidad de la gobernadora y destacó: “Siempre va de frente”.
La primera pregunta que le hice tras haber sido escogido como próximo jefe comunal, entonces, apuntó a aquellos dichos de apenas algo más de siete meses atrás.
–¿Qué lo llevó a pelear la Intendencia, enfrentando a la gobernadora, más allá de que había expresado que si Arabela se postulaba la iba a apoyar?
–Ella armó su propio equipo y a nosotros no nos dijo nada. Fuimos respetuosos de su decisión. Arabela lo prefirió así. No sé por qué, pero bueno… En su momento, me pareció importante que hubiera una gobernadora de Bariloche, porque soy una persona localista, por eso en mi proyecto siempre voy a priorizar lo local, con mano de obra de acá y empresarios barilochenses…
–¿Cómo imagina la etapa de transición hasta la asunción en diciembre?
–Hoy me llamó Gustavo Gennuso. Le dije que tratara de dejarme la Municipalidad ordenada. Me contestó: “En eso estamos”. Vamos a ver qué pasa.
–¿Con qué cree que se encontrará?
–Hay que ver bien las cosas, pero todos dicen que existe mucha deuda. El día que lleguemos miraremos con detenimiento los papeles.
–Más allá de la alegría por el triunfo, ¿cómo imagina lo que vendrá?
–Será muy duro, pero nosotros somos personas de trabajo, no le tenemos miedo a las circunstancias. Me considero un luchador. He demostrado que, en mi organización, hice cosas importantes, y lo mismo haré en la Municipalidad. Lo primero, la tierra; lo segundo, el asfalto; después, el vertedero.
–¿Cómo supone que será la relación con las autoridades provinciales?
–Esta es la ciudad más grande, así que (el gobernador) Alberto Weretilneck tendrá que hablar conmigo.
–¿Qué análisis hace de la cantidad de votos en blanco y el alto porcentaje de barilochenses que no concurrió a votar?
–Es la decepción que hay sobre la política. Si van a votar y lo hacen en blanco es porque no quieren a nadie. Se trata de algo que debe tenerse en cuenta. A la gente hay que devolverle la esperanza, pero además se le tiene que dar obras y hechos concretos. Y ser transparente.
–Cuando con el reportero gráfico llegamos a este local partidario, a eso de las siete y media de la tarde, éramos los únicos representantes de un medio de comunicación en el lugar. En cambio, había periodistas ubicados en otros búnkers. Daba la sensación de un descreimiento acerca de que la opción del PUL podía llegar a ganar. Para usted, ¿fue un batacazo o se sentía esperanzado de que esto pudiera suceder?
–Nosotros estábamos confiados, porque fuimos a la casa de cada poblador, en todos los barrios.
–¿Cree que la gente priorizó las propuestas? ¿O qué piensa que prevaleció a la hora de elegir su opción?
–Creo que tiene que ver con que desde nuestra organización podemos mostrar muchas cosas que hemos hecho; ahí hay veintitrés mil personas, así que existe mucha gente que sabe lo que llevamos a cabo. Contamos con una obra social excelente, tenemos una pileta de natación recién inaugurada, entregamos terrenos…
–¿Imagina a los empresarios preocupados o contentos de que usted haya ganado?
–La mayoría de los que integran la Cámara de Comercio me apoyó y votó, así que con ellos no estoy tan mal –sonrió.
–¿Teme que se complique la gobernabilidad a partir de un Concejo Municipal que parecería que va a quedar muy fragmentado?
–El Concejo me va a tener que ayudar, porque voy a hacer cosas para la gente, para los humildes, para que haya una ciudad con oportunidades. Y si los concejales no colaboran, será un problema de ellos.