EN RECORDATORIO A HÉCTOR REUTER
Hoy es el Día del Ingeniero Forestal, protectores y restauradores de nuestros bosques
Hoy es el Día del Ingeniero Forestal en recordatorio a Héctor Reuter, el primer recibido en la entonces Universidad Nacional de Córdoba, el 16 de agosto de 1962.
Hoy será entonces una jornada en honor de los profesionales en la gestión, preservación y adecuación de un recurso tan importante como complejo, los bosques y su entorno.
Parque Nacional Nahuel Huapi saluda a las Ingenieras y los Ingenieros Forestales en su día, reconociendo su labor fundamental en la conservación y manejo sostenible de los recursos forestales.
Su rol en las áreas protegidas está vinculado a la conservación de las especies nativas, la biodiversidad, la producción de plantas autóctonas, gestión de viveros forestales y recursos madereros para los habitantes del Parque Nacional, y el control de las especies de flora exóticas invasoras, que afectan los ambientes naturales.
Agradecen su compromiso en la protección y restauración de nuestros bosques que son una contribución a un futuro más verde y sostenible.
En el mundo
En el mundo, la primera escuela para estudiar y formar especialistas en ciencias forestales fue creada en 1811 en Tharandt, Alemania. A partir de entonces, otros países europeos enviaron jóvenes a estudiar a esta casa de Alemania, como el caso Agustín Pascual de España, fundador de la Dasonomía en ese país y que contribuyó luego a la formación de la Escuela de Ingenieros de Montes de Villaviciosa, Madrid, en el año 1848, la primera del mundo hispano.
En 1855, después de la primer promoción de 29 ingenieros se crea la Administración Forestal, que incorpora a estos profesionales, que distingue de los comisarios de montes antes existentes, diciendo que "no son agentes de las elecciones sino conservadores de los montes" (Gil Sánchez, 2007).
En Europa, cada país posee por lo menos una escuela de Ingeniería Forestal. En América, la primera escuela fue fundada en 1895, en Baltimore, en los Estados Unidos. En Argentina la carrera se inicia con la creación del Instituto de Ingeniería Forestal en la ciudad de Santiago del Estero, dependiente de la Universidad Nacional de Córdoba, en 1958.
Hoy esta unidad académica evolucionó en Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad Nacional de Santiago del Estero. A esta iniciativa pionera se le fueron sumando otras en distintos puntos del país, como la Universidad Nacional de la Plata, en la década de 1960 la Universidad Nacional de Formosa en 1973, la Universidad Nacional de Misiones, con su sede de Eldorado pocos años después, y desde 1988 en Esquel, dependiendo de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco.
Desde que fue creada, la profesión se ha destacado por su responsabilidad mayor: la gestión, planificación o administración de los recursos naturales y a la conservación de la biodiversidad como áreas estratégicas del conocimiento que en los últimos años ganó aún más peso debido a la cuestión del calentamiento global y la legislación ambiental cada vez más rigurosa que busca preservar y garantir la conservación de la naturaleza.