FUE CEDIDO POR LA ASOCIACIÓN
La brigada canina de Bomberos Voluntarios Bariloche ya cuenta con un móvil propio
La brigada canina, integrada por Facundo Morán con su perra Ares y Francisco Silva con Asher, está al servicio de la comunidad para rescate de personas vivas. Gracias a una gran suma de voluntades y al acompañamiento de la Asociación de Bomberos Voluntarios Bariloche, ahora cuenta con un móvil exclusivo para las actividades que desarrollan.
Francisco Silva, en diálogo con El Cordillerano, comentó, en primer lugar, la historia del móvil que les han otorgado. “Es una camioneta Chevrolet doble tracción 4x4, originalmente fue del SPLIF, cuando dependía de la Policía de Río Negro”. Eran tres que luego se cedieron a Bomberos y de ellas formaron la que luego de meses de trabajo se convirtió en el móvil de la brigada canina de la institución.

Hicieron un rejunte de las mejores partes y otras las reemplazaron por nuevas, hace 7 u 8 años. Quedó operativo y al tiempo lo derivaron a un destacamento, pero por falta de presupuesto fue quedando en malas condiciones y volvió al cuartel de Yatasto. “Nosotros comenzamos con los perros hace dos años, tenemos mucho movimiento en cuanto a prácticas y a convocatorias y en algunas ocasiones usábamos otra camioneta pero eso significaba quitar un móvil para las emergencias”. Silva aclara que nunca les dijeron que no, pero el contar con un móvil propio es totalmente diferente y práctico.
La nueva Comisión Directiva de la Asociación les ofreció reconstruir este móvil y adaptarlo a las necesidades de la brigada. “En los terrenos que andamos necesitamos vehículos de doble tracción que sean fiables, nosotros vamos en una cabina segura y pero nuestros compañeros perros van atrás en caniles entonces tenemos que darles esa seguridad también”.
Comentó todo el proceso “fue un trabajo importante de aproximadamente 8 meses donde pasó un montón de gente ayudando de manera desinteresada, en el cuartel somos muchos con diferentes oficios así que en cuanto a mecánica se reconstruyó de cero”.
La Asociación fue dando el dinero necesario en etapas “en ningún momento nos negaron seguir trabajando en la camioneta, en algunas oportunidades pagamos de nuestros bolsillos los repuestos, pero luego nos lo fueron reintegrando”. En lo referido a chapa y pintura luce realmente como una 0 Km aunque es modelo 93.
“En cuanto a equipos, caniles y todo lo necesario para trabajar con nuestros perros todavía nos faltan cosas, pero ya vamos a ir encontrando la forma de comprar lo que falta”, dijo con gran convencimiento. La brigada canina de Bomberos Voluntarios Bariloche está compuesta por los dos binomios antes mencionados, ambos están reconocidos por el Ministerio de Seguridad de la Nación, tanto Asher como Ares están operativos y activos.
Ahora dentro del cuartel se están sumando otros voluntarios a la brigada, algo indispensable puesto que son muchos los roles que deben cumplir. “Se están formando como auxiliares para poder asistir a nuestros perros en una búsqueda".
Ellos deben tener una base de conocimientos de navegación terrestre como utilización de GPS y cartografía porque no todos los lugares donde asisten cuentan con señal. “Tienen capacitación de primeros auxilios caninos con veterinarios y están comenzando con la especialidad de rastreo específico en grandes áreas, avalanchas y estructuras colapsadas”.

La gran cantidad de perros sueltos en las calles y caminos es una de las dificultades con las que se encuentran al momento de realizar una búsqueda específica. “Ya nos ha pasado en prácticas urbanas por eso siempre pedimos a la gente que mantenga a sus animales dentro de sus predios”.
Trabajar con canes no solo significa aprender a conocerlos, enseñarles y cuidarlos, es mucho más. “Todas las personas tienen diferentes problemáticas por las cuales se pierden, puede ser por autodeterminación y no quieren ser encontradas o con patologías de salud mental, por lo cual no todas las búsquedas son iguales, sino que dependen de cada caso”. En hechos delictivos no trabajan con la brigada canina porque significaría un riesgo para ellos o sus animales.
Asher
Silva habló de cómo ha sido la vida de su compañero Asher. En principio se ha comprobado que tienen que estar con su madre como mínimo 60 días antes de darlos en adopción. “En esa etapa lo va corrigiendo y le va pasando información básica, después empieza el tiempo de sociabilización que va del tercer mes al noveno”.
En esa etapa, el perro es una fotocopiadora, “adquieren toda la experiencia buena o mala que vayan teniendo, por eso Asher desde esa edad, que anda conmigo para todos lados, si alguien lo quiere acariciar primero lo tiene que hacer sentar y después le doy algo para que lo premie”.
A simple vista se ve la conexión y el amor que hay entre Francisco y su perro. “Hay una ley nacional de Bienestar Animal con la cual debería capacitarse cualquier persona que trabaje con animales”.
Asher es un perro confiable. “Sabe que tiene sus horarios de trabajo y los que no, duerme conmigo, paseamos y hacemos muchas cosas juntos además de las capacitaciones o prácticas”.
Continuidad
Tanto en viajes como en capacitaciones locales, Silva ha conocido gente que realiza el mismo trabajo con canes de diferentes partes del país. Así fue que dio con una perra de su misma raza que vive en Buenos Aires.
A pesar de que una cría de bloodhound tiene un costo muy elevado de venta, la idea de Francisco es cruzarlo con la hembra y que todos los cachorros que tengan sean regalados a cuidadores para entrenamiento de búsqueda de personas. “Realmente conocemos el trabajo que hacen, de todas maneras les vamos a hacer un seguimiento, porque son para seguir prestando servicio a la comunidad”.
“Esta clase de perros tiene una muy buena genética y eso es lo que tenemos que cuidar para seguir formando mejores animales”. Silva lo iba a comprar en cuotas a Asher, pero el dueño, al ver el destino que tendría el animal, le facilitó mucho las cosas.