POLICIALES
Efecto Baez Sosa: un joven perdió un ojo en una paliza que recibió a la salida de un boliche
Un tribunal en Argentina condenó en febrero pasado al grupo de ocho rugbiers de Zárate quienes en enero de 2020 asesinó a golpes al joven, Fernando Báez Sosa, a la salida de una discoteca en el balneario de Villa Gesell, en la provincia de Buenos Aires. Salvando las distancias, y por fortuna, un muchacho de 28 años, zafó en la golpiza aunque inicialmente se supo que perdió un ojo.
Ocurrió en una pelea que tuvo por escenario la salida de un local nocturno de Sierra Grande durante una madrugada del fin de semana pasado, y en cuya ciudad se le practicaron las primeras curaciones, pero ante la gravedad de las heridas, fue derivado al Hospital Zatti de Viedma en estado reservado. Los médicos serranos trazaron un preocupante diagnóstico más allá de la pérdida del ojo: un fuerte golpe en el cráneo.
En esta capital, según trascendió, los profesionales que lo recibieron observaron que el caso necesitaba atención de mayor complejidad por lo tanto decidieron trasladarlo a Cipolletti, de acuerdo a lo que pudo saber NoticiasNet de fuentes dignas de crédito. Paralelamente, se supo que la madre de la víctima decidió presentar la denuncia por la golpiza en la Comisaría 1º, mientras fue atendido aquí, y ella lo acompañó.
En cuanto a las investigaciones iniciales, efectivos policiales de Sierra Grande averiguaron que el muchacho fue encontrado en soledad en la vía pública tirado, y a raíz del llamado que formuló un vecino a la unidad 13º.
Cuando fue encontrado, la policía reconstruyó la escena. No quería ser atendido, en su primera reacción, y también detectaron que hubo ensañamiento en el castigo del cual aún no hay responsables, ni detenidos.