MUY LINDA INICIATIVA
Joven interno del Penal 3 entregó las donaciones de la campaña de alimentos que organizó
Un interno del Penal 3, Franco Seguel, tuvo la iniciativa de hacer una campaña solidaria de alimentos no perecederos, para colaborar con el comedor Estrella de Luz que funciona en el barrio El Vivero.
El viernes 30 por la mañana, referentes del espacio social fueron al Penal, para recibir la mercadería que logró conseguir el joven gracias a su impulso de dar una mano.
Violeta Soto, del comedor, comentó, “nosotros tenemos una página en Facebook y así fue que Franco conoció lo que hacemos y decidió ayudarnos”.
La mayoría de las integrantes del comedor son del programa Potenciar Trabajo, de Nación. “Desde la pandemia cocinamos en el centro comunitario del Vivero pero somos de diferentes barrios”.
Entregan 64 porciones por cada día que cocinan. “Buscan las viandas y las comen en sus casas”. No reciben ninguna clase de ayuda permanente “nos manejamos con donaciones que recibimos”. Si alguien desea colaborar con ellos, puede hacerlo comunicándose con Violeta al teléfono +54 9 2944 93-4303.
“Ahora cocinamos solo los jueves porque no tenemos insumos para hacerlo el resto de la semana, así que nos pueden encontrar en el Vivero ese día de 9 a 13 horas”. Ante cada evento especial del año intentan darles un presente a los chicos o sus madres y padres.
Violeta quiso agradecer a José Ojeda, coordinador del Programa en Bariloche, por el acompañamiento cotidiano con el equipo del comedor.
Campaña
Franco Seguel, es un joven que, privado de su libertad, tuvo la intención de ayudar al comedor. En diálogo con El Cordillerano comentó que es la segunda vez que hace una donación al comedor. “La primera fue a este mismo espacio porque trabajan en el barrio donde yo vivía de chico”. Dijo “a mí me tocó ir a buscar comida a un merendero y sé qué es la necesidad y mucho más, el que te den un plato de comida”. Dijo que ve muchas cosas en las redes sociales “veo que la situación está muy difícil para muchos”.
Seguel quiso agradecer a la verdulería Lucas de Onelli y Rosales y a Nadia y Brenda de Elordi y Neuquén. “También quiero darle las gracias a mi psicólogo Simón, al asistente de área social Emiliano y al director Ibarra, que me permitieron entregar personalmente las donaciones a gente del comedor”.
Sabe que con la llegada del invierno y la falta de trabajo o vivienda, se hace cuesta arriba para muchos, el poder alimentarse bien. “Me pone contento poder dar una mano aunque esté privado de mi libertad”.
Para finalizar agradeció también a su familia sin la cual, no podría llevar adelante ninguna de estas iniciativas.