La pregunta del millón: ¿hay una Vaca Muerta rionegrina?
El gigantesco yacimiento de Vaca Muerta es la gran estrella en el firmamento de la explotación de hidrocarburos a nivel nacional. No hay dirigente político, económico o social que en algún momento, no haya hecho mención a la existencia de esta cuenca de no convencionales y las enormes expectativas que se abren para la producción, destilación y exportación. Pero hasta hoy, todo lo que se habla es de la provincia de Neuquén.
Entonces, la pregunta que se hacen muchos es: ¿existe una Vaca Muerta en territorio rionegrino? ¿Hay alguna prolongación de esa estructura geológica al este del Meridiano 10?
La respuesta de funcionarios, geólogos y técnicos ligados a la actividad es que en el mejor de los casos, a Río Negro puede llegar una estribación de esa estructura. “Somos borde de cuenca”, puntualizó un referente del sector. Esto significa que al no ser el epicentro de la actividad, el interés estará determinado por situaciones específicas: condiciones de exploración, ventana de oportunidades, precio del crudo a nivel internacional.
Pero el interés de las empresas existe. Este año, el gobierno rionegrino licitó tres áreas para la exploración de no convencionales: Confluencia Norte, Confluencia Sur y Cinco Saltos Norte, con una superficie aproximada de 400 kilómetros cuadrados. Están ubicadas entre el límite con la provincia neuquina y el Lago Pelegrini.
Las empresas seleccionaron las más cercanas a Neuquén: las dos Confluencia. Por un lado, la petrolera Kilwer, una subsidiaria de la compañía inglesa Phoenix Global Resources, que se conformó especialmente para explorar posibilidades de negocio en Vaca Muerta. Es la que presentó el proyecto de iniciativa privada que luego se sacó a licitación. Está teniendo buenos resultados con su actividad en el sector neuquino de la cuenca y entiende que hay una continuidad geológica. Su compromiso de inversión fue por 22 millones de dólares
La otra propuesta llegó de Pan American Energy, la petrolera que conformaron los hermanos Bulgheroni, en la actualidad responsables también de la comercialización de los productos Axxion en todo el país. Para eso, compraron los activos de Esso en Argentina. Para las dos áreas, la compañía había propuesta inversiones por 96 millones de dólares.
Según trascendión, Kilwer habría hecho uso de su opción por igualar o superar la mejor propuesta (por haber impulsado la iniativa privada), y tras un análisis técnico y económico, la provincia definirá quién se queda con los dos sectores.
El interés de ambas compañías, dos actores de peso en el mundo petrolero, demuestra la importancia que le otorgan a este lado de la frontera. Pero para no despertar expectativas que no se pueden cumplir: la franja posible es más pequeña, y sus oportunidades son menores si se la compara con el “plato principal” que se sirve del lado neuquino.