POR LA CONVOCATORIA DE UNA MARCHA A VILLA MASCARDI
Carriqueo habló de gente “que cree que sólo hay que matar mapuches y listo”
Ante la convocatoria que surgió para realizar una marcha vehicular hacia Villa Mascardi el 25 de mayo, con el fin de mostrar descontento por la posibilidad de que se entreguen tierras a la comunidad Lafken Winkul Mapu –desalojada del paraje el 4 de octubre de 2022–, el werken (vocero) de la Coordinadora del Parlamento Mapuche-Tehuelche de Río Negro, Orlando Carriqueo, apreció: “Hay un marco normativo que está fuera del alcance intelectual de la gente de derecha que cree que sólo hay que matar mapuches y listo”.
Así, consideró que aquellas personas piensan que “no hay que reconocer ninguna demanda”.
Además, frente a la opinión que suele esgrimirse, acerca de que lo que reclaman los pueblos originarios apunta a cuestiones que sucedieron en tiempos lejanos y en contextos particulares (principalmente, aludiendo a la Conquista del Desierto), el referente indígena contrapuso: “La historia está fresca, y la sangre de los muertos que hemos tenido en más de cien años, caliente”.
A la vez, reflexionó: “Que ahora hayamos logrado visibilizar dos o tres asesinatos por parte del Estado tiene que ver con que las comunidades consiguieron cierto grado de organización y de reclamo colectivo, pero hablamos de una historia relacionada con los últimos cien años, con un montón de mapuches asesinados por conflictos territoriales, y eso ha sido apañado por la Justicia y por los poderes económicos. A las familias, en algunos casos, se las corría del territorio asesinándolas”.
“El Estado y la sociedad no reconocen ese genocidio”, manifestó, y expresó que ese es un tema que “está bañado por el discurso oficial de una acción que incorporó tierras (en referencia a la Conquista del Desierto), pero lo que no se discute es cómo se llevó adelante esa campaña, qué fue lo que en realidad pasó. Todo eso está oculto”.
De tal forma, vinculó aquel hecho histórico con la marcha que los Vecinos Autoconvocados por la Patria anunciaron para la semana próxima y dijo: “Me parece que, más allá de que estamos en un período democrático y todos tenemos derecho a la protesta, la finalidad es no reconocer la historia propia del territorio y las dificultades que hay tras un genocidio que permanece impune, con mandatos constitucionales incumplidos, como lo referido a tierras aptas y suficientes y el reconocimiento de la preexistencia”.
La última mención refiere, justamente, a que, en el marco de la mesa de diálogo por el conflicto de Villa Mascardi, uno de los puntos del acuerdo, que –tras una reciente postergación–es probable que se firme en dos semanas, habla de adjudicar diez hectáreas a la Lafken Winkul Mapu en la zona de lago Guillelmo, lo que el werken adviertió que no cumple con lo que la Constitución marca, en lo concerniente a “tierras aptas y suficientes”. Más allá de eso, Carriqueo ya ha dicho que la citada comunidad aceptó, al menos en principio, esa propuesta para evitar que cayera la otra parte del pacto, que involucra que la machi (autoridad espiritual), Betiana Colhuan, quien transita una detención preventiva domiciliaria, pueda volver al predio donde se ubica el rewe, es decir, el lugar que consideran sagrado, de donde la lof fue desalojada.