CASO MANDAGARAY
Alejandro Gattoni estuvo en el banquillo para aclarar cuestiones sobre su responsabilidad
Comenzó el juicio por la muerte de Gabriel Mandagaray, hecho ocurrido el 15 de abril de 2021, mientras estaba desarrollando un curso del COER en Bahía Creek. Tras la apertura, y luego de la palabra del abogado querellante, Damián Torres, le llegó el turno de exponer a Alejandro Gattoni, jefe del grupo especial y uno de los instructores que estuvo ese día.
En primera instancia se refirió al cambio de lugar, ya que no estaba previsto a que se realizara en Bahía Creek, alejado de todo, sin la posibilidad de tener un centro de salud cerca. “Funcionalmente no tiene que ver con lo que la Fiscalía o la querella intenta asociar, con el agua. El lugar se lo propuse al jefe de Policía, porque ahí es donde se hace la actividad de todos los cadetes, todos los años”.
“Yo, en ese momento, era el instructor de tiro y se realizaban las prácticas con los cadetes ahí, en Bahía Creek. Es un lugar en el que la Policía está regularmente, todos los años. Antes del egreso es un acto formal que se hace, ese lugar exacto en el que hicimos el campamento”, agregó Gattoni.
Consultado sobre la charla que tuvo con el jefe de Policía, dijo: “Fue porque se dieron dos circunstancias”. Y agregó: “En su momento lo planteamos en la dirección de Capacitación, con el señor (Carlos) Grasso, que estaba viendo que todavía no estaba aprobado el protocolo de salud y que se estaba estirando mucho el tema del curso".
"Nos envió al señor (Oscar) Szymanski y a mí a realizar una entrevista con el jefe de la Policía para que coordinemos la fecha y el cambio de lugar porque no era posible entrar a la escuela de Cadetes, porque ellos tenían un protocolo que no permitían ingresar a personas al establecimiento”, acotó.
“Cuando hablé con el director me dice 'no podemos prestarte el polígono', el caso del polígono de Patagones tampoco fue posible por una cuestión de los protocolos (por coronavirus). Entonces, el único lugar que nosotros teníamos reconocido y que podíamos disparar era en ese lugar (Bahía Creek). Y cuando se lo propuse al jefe de Policía, asintió”, informó el imputado.
“Dentro de las facultades que tengo esta la parte organizativa y como organizador puedo imprentar ciertos actos, si veo que no se cumplen con las medidas de seguridad correspondientes”, remarcó.
Sobre las actividades en el mar, que no estaban previstas, dijo: “En el mar nunca se planificó nada. Si uno mira el plan de estudio, no hay agua. No hay ninguna actividad relacionada con el agua. Lo que sí, y quiero aclarar, porque me lo van a preguntar, y es por qué se pidieron elementos de agua. Esto tiene que ver con que, si había oportunidad de conseguir la pileta que nosotros siempre hacemos las prácticas de natación como parte de la actividad física, se iba a agregar, por fuera del plan”.
En un momento, Torres advirtió que Gattoni tenía que estar a cargo de lo que hicieron los instructores, ya que era el oficial superior coordinador. A lo que el policía respondió: “Yo soy coordinador del curso, no de todo el grupo de la Policía de Río Negro, hay una orden del día de julio de 2016 en donde se designó a un coordinador para todos los grupos COER de la provincia con el señor Julio Flores, que fue el único coordinador general que tuvo la provincia. Después no hubo más coordinadores, mi función de coordinador fue para instrucciones específicas para este curso, no para toda la Policía”.
El abogado le retrucó que era el oficial con mayor jerarquía, que fue varias veces a Bahía Creek y que sabía que faltaban alimentos. Allí Gattoni precisó con tantas idas y vueltas en el lugar, casi tuvo un accidente y se victimizó: “Los cursantes no solamente sufren, los instructores también sufren”.