TODAVÍA SE PUEDE COLABORAR
Falta muy poco para que Alicia cumpla el sueño de la casita propia
Hay sueños que tardan en cumplirse pero el momento siempre llega. El 22 de abril se cumplirá un año de la nota en la que El Cordillerano dio a conocer la precaria vivienda en la que habitaba Alicia Ghisla, la querida canillita barilochense.
De manera inmediata surgió el corazón solidario de mucha gente para ver la manera de trabajar en la casita para mejorarla pero eso fue realmente imposible. No se podía recuperar ni una sola de las paredes.
Desde la empresa Ariel Valdiviezo comenzaron a idear una posibilidad que realmente era soñar fuerte, hacerle una casa de cero. Llegaron muchas donaciones de materiales, gente que aportó dinero en efectivo y así se comenzó a dar forma a lo que sería el nuevo hogar de Alicia. Luego de hacer la platea, todo quedó en suspenso.
Muchas cosas sucedieron desde entonces, por problemas personales, laborales o simplemente obra del olvido y el desinterés, Gustavo Conde solo fue quien levantó la casita de Alicia. Con su esposa cebándole unos mates o haciendo un almuerzo improvisado en la parrilla. Mientras mucha gente disfrutaba del verano barilochense, él destinaba sus tardes para poner cada hierro, cada chapa.
Algunos comercios y particulares siguen acompañando. Mariano, propietario de Palm hace importantes descuentos en la compra de los materiales que se necesitan, contando con la enorme predisposición del Jefe de Ventas, Leandro Acevedo y del personal. Matías, titular de R&R SAS, Lolo, Propietario de Sur Automotores y las hermanas Raquel y Naty de la Fundación Virgen Niña. Luis y Natalia de Aberturas Aberline. Pinturería Casa Blanca y Hotel Catedral también han colaborado, además de muchas otras personas y comercios.
La enorme tristeza en la mirada de Alicia quedó en el pasado
Todavía se puede colaborar
Ahora falta muy poquito, solo un empujón para que se termine pero nuevamente hace falta el acompañamiento de la comunidad. La meta es apenas terminada la casita, amueblarla y recién ahí, que Alicia pueda estrenarla.
La intención es lograrlo antes del invierno para que por primera vez, pueda ver nevar desde la calidez de su hogar y no sufriendo las goteras sobre los cables o calefaccionarse con la cocina a gas como lo hizo toda su vida.
La manera más directa de colaborar es con un aporte económico, aunque sea pequeño todo suma. Pueden comunicarse con Gustavo al teléfono +54 9 2944 91-3877 o enviarle el comprobante de transferencia por WhatsApp. Además se puede aportar algo de dinero en la cuenta de Casa Palm, la que se cotiza con el precio de la bolsa de cemento para que no se devalúe.
CUIT Casa Palm S.A.C.I.I. y A: 30-52851366-9.
Banco Patagonia Suc. 255. Cta. Cte N° 730037728. CBU: 0340255100730037728005.
Banco Galicia: Cta. Cte. N° 313-9-031-5 CBU 007003132000000087690.
Alicia
Para Alicia es prácticamente imposible hablar de su casita sin llorar. “Miro cómo va quedando y me emociono, nunca, nunca pensé que iba a vivir mejor” dijo.
Quiso agradecer a cada uno de los que sumó desde el principio, para ir construyendo este enorme sueño.