UNO DE LOS NOMBRES MÁS ANTIGUOS DE LA ZONA
¿Qué culpa tiene el Ñireco?
El arroyo nace al oriente del cerro Ventana y desagua en el lago. Después de meses de sequía, trae poca agua, pero su historia es larga.
El Ñireco nace en la ladera oriental del cerro Ventana y desagua en el lago Nahuel Huapi, en el barrio que tomó su nombre. En los últimos días adquirió protagonismo noticioso porque el bajo caudal que trae después de meses de sequía sería el responsable de los cortes de agua que padecen frecuentemente barrios del sur de la ciudad. Pero, en términos reales, ¿qué culpa puede tener el Ñireco?
De la toponimia que perdura en la zona, el suyo es uno de los nombres más antiguos. De hecho, ya se llamaba así cuando llegaron las tropas argentinas en la segunda fase de la Campaña al Desierto. En febrero de 1883, casi 140 años atrás, una columna al mando de Jorge Rohde buscaba el famoso Paso de Bariloche. Para la jornada del 23 de febrero, anotó: “A las 6 y 45 m hago alto en la orilla del importante arroyo Nyrrye Co; así llamado por los muchos árboles nyrrye, que crecen en ambas orillas”. Esa fue la ortografía que legó el militar.
En su “Toponimia del Parque Nacional Nahuel Huapi” (Editorial Caleuche-2004), Juan Martín Biedma consignó que “este vocablo, compuesto de ñirre o ñire, un árbol fagáceo (nothofagus pumilio) y co, agua, lo podríamos traducir como agua del ñire o de los ñires”. Para llegar a esa conclusión –más bien obvia en la actualidad– el estudioso consultó varios diccionarios español-mapudungun de vieja data.
La descripción que sumó a continuación se detuvo solamente en la variante arbustiva. “Este árbol, de tronco elevado en Chiloé (acá también, sumamos nosotros) y muy opuesto a pumilio, forma en la cordillera alta matorrales humifusos (sic) y bien enmarañados, bajo los cuales se defienden los zorros contra las nevadas y vendavales. Así se explica la derivación de la palabra ñirre de ngeru, zorro, y además el significado adquirido (de) matorral”. En este caso, Biedma se basó en el aporte de Ernesto Wilhelm de Moesbach, quien trabajó al oeste de la cordillera y nunca anduvo por aquí.
“Algunos ñires, con el peso de la nieve invernal arrastran sus ramas por el suelo formando un tejido enredado, un 'nirantal' que es difícil cruzar sin machete. Para Groeber, ñire derivaría de neren”, que significa tejer”, arriesgaba Biedma. En la década de 1960, cuando escribió su libro, el autor reconocía que se trata de un topónimo “de vieja data. Jorge Bronsted lo registra en su ‘Plano y descripción topográfica de los territorios andinos’ en 1883, y lo escribe nyrreo-eó”.
Es que Ñireco se escribió de muchas maneras diferentes: “Con variada ortografía lo registran los mapas. Por ejemplo: Fonck en ‘Plano ilustrativo’ escribe Ñirrecó; en los mapas anexos a la Memoria sobre frontera argentino-chilena, Ñirico; Bailey Willys, Ñiricó y Hosseus, Ñirico. Todas las citas refieren a trabajos que se escribieron entre 1898 y 1940.
Desde la perspectiva deportiva, hay que decir que “en las nacientes del Ñireco, el Club Andino levantó un refugio a 1570 metros sobre el nivel del mar en un lugar estratégico para deportes de invierno y andinismo por su vecindad a los cerros Ventana, Ñireco, Meta o Pontoneros y las montañas que forman las nacientes el río Ñirehuau (sic). El refugio lo construyó Santiago Heinzle y se inauguró el 4 de marzo de 1945”.
Desde su apertura “fue muy concurrido, sobre todo en invierno, en oportunidad de la carrera de bajada del Ñireco, hasta que desplazada por otras canchas, fue suspendida en septiembre de 1950”. O sea, la competencia apenas si duró cinco años. Pero con mayor o menor felicidad para las aspiraciones de la empresa que provee de agua potable a las y los barilochenses, el arroyo y su viejo nombre perduran.