“Había bajado un dios a Nápoles”
El destacado nadador Claudio Plit estuvo presente en Desafío Don Luis, carrera organizada por la asociación Nadaar en Playa Bonita con noventa participantes de la región. En diálogo con El Cordillerano, habló sobre la disciplina que lo apasiona y una de las experiencias que lo marcaron: su encuentro con Diego Maradona en el año 1986, año en que ganó el título mundial de aguas abiertas en Nápoles.
“En 1986, mi cuarta Capri – Nápoles, y octava o novena participación en la carrera, Diego llega a la entrega de premios, en un castillo que está al costado del Golfo de Nápoles, con el Vesubio atrás, un lugar muy icónico de la ciudad, una noche hermosa, con velas y mesas para doscientas personas”, relató como parte de la entrevista realizada en Playa Bonita.
“Los organizadores lo invitan a Maradona, al Maradona del 9 septiembre de 1986, que en junio había endiosado al fútbol argentino y a su figura”, continuó. “Cuando llegó a la fiesta, es imposible explicarlo, me veo como hipnotizado, como en muchas de las situaciones que me superaron de la emoción y que todavía las estoy hablando”.
“Toda la gente lo quería tocar y hablarle. Era el Maradona más hermoso que pudieras imaginar, en un estado físico increíble. Había bajado un dios a Nápoles”, recordó. “Y Nápoles todavía lo recuerda como algo sublime”. “Tengo la foto con la entrega del trofeo del campeonato del mundo. Lo conocí, tuve esa suerte. Y son los momentos que atesoro”.