UN AÑO PARADÓJICO PARA EL ELENCO QUE AÚNA TEATRO Y SALUD MENTAL
El Brote produce “con personas venidas de los márgenes, de la locura y la pobreza”
Justo cuando debía abocarse a festejar sus 25 años de existencia, tuvo que enfrentar situaciones de ajuste económico y una inesperada contingente edilicia. Pudo superarlas, con el apoyo del quehacer teatral de Bariloche.
2022 fue un año paradójico para El Brote. En coincidencia con su 25 aniversario y la oportunidad del merecido festejo, tuvo que afrontar una inesperada retracción económica que provocó la disminución de actividades. Además, una de las fuertes tormentas que se desataron en Bariloche afectó las condiciones edilicias de la sala, situación de la que pudo salir gracias a la solidaridad del ámbito teatral barilochense.
A pedido de El Cordillerano, trazó un amplio balance Gabriela Otero, fundadora de elenco y directiva de la asociación civil. “Para El Brote fue un año difícil, de fuertes contrastes. Después del largo período pandémico, el retorno a presencialidad plena representó un alivio, un horizonte deseado y necesario para las artes escénicas, que estuvieron entre las últimas actividades en abrirse. También para la salud mental en general, por las consecuencias que el aislamiento trajo”.
Por un lado, estuvo “la alegría de cumplir 25 años de trayectoria ininterrumpida y poder festejarlo junto al afecto y reconocimiento de muchas personas, y por otro, el desafío de afrontar complejas situaciones humanas, edilicias, económicas y de falta de apoyo gubernamental, salvo excepciones puntuales”. En efecto, “en febrero pasado cumplimos un cuarto de siglo de vida. En este recorrido, El Brote ha demostrado con hechos que la vocación que iluminó sus primeros pasos podía hacerse realidad”.
Cuarto de siglo atrás, el designio fue “conformar un grupo de teatro que produjera obras de calidad con personas venidas de los márgenes, de la locura y la pobreza. En El Brote se da un proceso de recuperación de identidad, dignidad y respeto a través del ejercicio del oficio artístico, fundamentalmente teatral, pero también musical, poético y audiovisual”. El proceso incluye “su expansión hacia distintas poblaciones a través de numerosos proyectos y talleres comunitarios, labor sostenida en el tiempo y reconocida ampliamente por su calidad e impacto. Las actrices y actores de El Brote inspiran a muchas personas con su arte y con su ejemplo”, señaló.
A pesar de los desencuentros con el área de Cultura de Río Negro (ver aparte), “decidimos celebrar a principios de marzo, los 25 años del grupo de teatro, con un festival comunitario de arte, diversidad y cultura, en el que se presentaron distintos espectáculos y referentes de otras partes del país que brindaron talleres, intervenciones performáticas y charlas. Todas las actividades fueron abiertas y gratuitas, y asistieron alrededor de 150 personas. Fue declarado de interés cultural, educativo y social por la Legislatura de la Provincia de Río Negro”.
Resaltó la actriz que “contra todas las dificultades, crear es un imperativo para El Brote. Retomamos el proceso de investigación artística iniciado durante la pandemia en el que pusimos en diálogo el teatro y los lenguajes audiovisuales”. Como consecuencia, “en octubre estrenamos Aguafuertes Broteanas, obra de teatro multidisciplinar, con la que viajamos a Mar del Plata para participar del 15 Festival Latinoamericano de Arte ‘Una puerta a la libertad-No al manicomio’, que organizó la Red Argentina de Arte y Salud Mental, con el apoyo para los pasajes de senadora/es y diputada/os por Río Negro”, rescató Otero.
A la hora de los principios, recordó que “El Brote es el ejercicio de una posición frente a la cultura y el arte basada en el derecho a la diversidad. En el derecho al acceso al arte y la cultura, no solo como espectadores sino también como productores. Porque la creatividad es una fuerza que permite a las personas imaginar otros futuros y empoderarse de su capacidad de transformar colectivamente las condiciones dadas. La cultura es un derecho, no un artículo de consumo o un lujo. Así lo entendemos en El Brote”.
Desde esos fundamentos, “desarrollamos un arte con identidad, brindamos talleres gratuitos e inclusivos de arte. Por la Sala de Teatro Social El Brote circulan cientos de espectadores, dando escena a numerosas producciones que ponen en valor la escena teatral local. Este año programamos más de 50 funciones en la sala de distintos realizadores de artes escénicas, con el apoyo del Instituto Nacional del Teatro”, resaltó.
Además, “sostuvimos tres talleres inclusivos de funcionamiento anual: El Taller de Canto Grupal, el de Teatro Social y el de Expresión Corporal para la Salud, los últimos dos en articulación con la Escuela Municipal de Arte La Llave. Estuvieron dirigidos a personas que atraviesan un proceso de recuperación en salud mental y personas interesadas en formarse artísticamente desde una metodología inclusiva”.
Por otro lado, la película “No está loco quien pelea” (El Brote-IUPA) ingresó a la plataforma Cont.ar, donde permanecerá durante un año. En la despedida, la actriz y directora invitó a visitar la página www.elbrote.org.ar, “en donde encontrarán un botón para poder colaborar y ayudar con el sostenimiento” de la institución. También se puede seguir al particular elenco a través de las redes sociales: IG @elbroteteatro y FB /elbrotebariloche