CERRARÁ AÑO EN LA CATEDRAL
Cofradía renace de las cenizas
La tradicional Orquesta de Cámara Juvenil supera la crisis de 2020-2021 con nuevas incorporaciones y gratos resultados: en 2022 entraron tres violinistas y un cellista al Instituto del Colón.
Después del bienio difícil, Cofradía ratifica su “renacer de las cenizas”. El próximo jueves (22 de diciembre) cerrará el ciclo 2022 con un concierto en la Iglesia Catedral. Desde las 21, la tradicional y persistente Orquesta de Cámara Juvenil interpretará obras de Mendelssohn y Donizetti con violín solista; de Bach, Mozart, Accolay y Beethoven con viola solista; de Schubert con cello solista y, por último, de Haydn. Entrada libre y gratuita.
Con la excusa del concierto, El Cordillerano retomó el contacto con Diego Díaz, quien alimenta el semillero musical barilochense hace décadas junto con Kyoko Kurokawa. Contó que, en la actualidad, Cofradía “cuenta con 14 participantes. Varios de ellos se integraron el año pasado, después de la inactividad forzada por la pandemia. Sentimos que estamos viviendo algo así como un renacer de las cenizas, al haber discontinuado la regularidad de los estudios por casi dos años”, recordó.
Los 14 jóvenes músicos y músicas que participarán del cónclave “son todos alumnos de Cofradía, siendo sus maestros de instrumento Julia Bolonci, Marisel Verá, Cami Bendersky y Carolina Yobanolo, todas ex alumnas de Cofradía y actualmente, integrantes de la Orquesta Filarmónica de Río Negro”, destacó el músico. Obviamente, también imparten clases los propios Díaz y Kurokawa. Además, el elenco cuenta periódicamente con la asistencia de Jorge Caldelari, otro ex Cofradía que, entre otras formaciones, es violinista de la Filarmónica de Buenos Aires.
Precisamente, a raíz del reciente paréntesis haga falta recordar que “desde el comienzo del aprendizaje del instrumento, los chicos hacen Práctica Orquestal”. Atraviesan por sucesivas etapas: Orquestitas, Pre Cofradía y luego Cofradía propiamente dicha. También incursionan en “Música de Cámara, partes importantes de nuestro sistema de enseñanza”. Después de tanto tiempo, está claro que el método es satisfactorio.
Mientras se aproxima a sus tres décadas de existencia, “hay unos 30 ex alumnos de Cofradía que decidieron dedicarse a la música y que se encuentran estudiando en universidades de diferentes puntos del país. Algunos han partido al exterior y varios de ellos están en el Instituto Superior de Artes del Teatro Colón. Este año en particular, entraron tres violinistas y una cellista”, comentó con orgullo Díaz. Razones no le faltan.