NECESITAN VIAJAR A ECUADOR PARA LA CUARTA REHABILITACIÓN
Una mamá barilochense intentó hacer llegar un petitorio al presidente pero fue totalmente ignorada
Estuvo afuera de la Casa Rosada más de dos horas con su hijo en silla de ruedas, se había propuesto entregar en mano al presidente Alberto Fernández una nota contando su realidad y pidiendo ayuda, se vieron mutuamente desde lejos pero le fue imposible que por medio de su guardia, le recibieran el pedido.
Celeste Torres es la mamá de Santi, el joven que luego de sufrir un shock cardíaco y un ACV, tuvo un retraso enorme en la calidad de vida. Comenzó entonces un largo recorrido buscando un lugar donde le brindaran la rehabilitación necesaria y así surgió la posibilidad de ir a Ecuador. Son cinco sesiones y mañana temprano viajan para la cuarta pero les falta reunir aún $100.000 para cubrir los gastos de traslado y alimentos y el millón de pesos para la última.
Personal de Seguridad se negó a recibir el petitorio
Desesperada
Celeste y Facundo, mamá y papá de Santi, ya no saben qué puerta golpear. Han logrado llegar hasta esta etapa del tratamiento gracias al acompañamiento de sus compañeros del SPLIF, y a la solidaridad de la gente.
Hace algunos meses era mayor el aporte económico que recibían pero a medida que fue pasando el tiempo, lamentablemente cada vez es menor. Saben que la situación actual imposibilita muchas veces, el donar algo de dinero pero para ellos, es muy alta la cuesta que deben transitar.
Celeste, en diálogo con El Cordillerano, comentó lo sucedido ayer en la casa presidencial. “Viajamos mañana y todavía nos falta conseguir $100.000 para cubrir el costo de las medicaciones y para comer mientras estamos en Ecuador” comenzó diciendo.
“Son pocos días allá y en realidad el viaje anterior lo pasamos a puro mate porque les juro que no llegábamos con el dinero que teníamos a comprar alimentos” se lamentó.
Fue por eso que ayer enterada que estaba el presidente en la Casa Rosada, decidió ir a entregarle un petitorio. “Estaba con Santi en la silla de ruedas y mi hermano que vino desde Bariloche, solo quería hacerle llegar el flyer y una nota para que sepa lo que nos está pasando”.
“Estábamos en la vereda detrás de las rejas, anduvo ahí cerca con la gente de seguridad, miró donde estábamos, llamé a los guardias pero ni siquiera me quisieron recibir la nota”, detalló.
Le dijeron que esperara “me mandaron a otra puerta para ver si me dejaban entrar pero me tuvieron con Santi de allá para acá por más de dos horas hasta que al final, nos fuimos muy muy tristes y desilusionados”.
“Entiendo los cuidados que tienen para con el presidente por lo que sucedió con Cristina pero ¿qué daño puede hacerle una mamá con su hijo en silla de ruedas?, podría haber pedido a alguien que le acercara los papeles que le queríamos entregar”.
“Lo único que pretendía era acercarle las cosas, la pasamos muy mal porque pensé que un presidente se debía al pueblo” se lamentó.
¿Será que no alcanzó a verlos o que la gente de seguridad ni siquiera le mencionó lo que estaba sucediendo? Nada de eso se puede saber, lo único cierto es la desazón de Celeste de saber que llegarán a Ecuador pero nuevamente pasará tres días sin probar bocado por falta de fondos.
Rehabilitación
Celeste describió los avances que ven en Santi desde que asistió a la primera sesión en Ecuador. “Mejorando cada vez más, tiene mayor movilidad y maneja mejor su lado derecho, incluso se para algunos segundos solo”.
Continuó diciendo que “ya puede agarrar objetos, tiene más reacción en los juegos, es asombrosa la mejoría que presenta, por eso queremos terminar con las dos sesiones que le faltan, pero es muy difícil todo”.
Quiso agradecer todo el apoyo que están recibiendo “necesitamos un poquito más de ayuda pero sin la ayuda de la gente no habríamos llegado hasta acá”.
Están muy orgullosos de la fuerza que pone Santi para seguir mejorando y obviamente que como padres, no van a detenerse hasta lograr reunir el dinero que falta.