DATOS DE UNA INVESTIGACIÓN ENTRE LA UNRN Y SALUD
Preocupa el nivel de violencia social en Bariloche
El alto nivel de violencia cotidiana es cada vez más preocupante. Estudiantes de la UNRN están en la segunda etapa de una investigación que incluye participación activa de jóvenes barilochenses.
La iniciativa surgió en la licenciatura en Administración, materia Marketing Estratégico, a cargo de la profesora Mariana Savarese. Articulado con el Hospital Zonal, Departamento de acciones programadas, el doctor Felipe de Rosas y con la Dirección de Extensión.
El Cordillerano dialogó con Savarese, quien hace más de 30 años es investigadora de mercado en nuestra ciudad, para conocer detalles del proceso y algunos resultados obtenidos hasta el momento en la investigación: “Era sobre violencia cotidiana y dentro de eso vimos violencia en redes y en los medios de comunicación”.
Ya se convirtió en un proyecto de extensión “es importante destacar que es una vinculación de la Universidad Nacional de Río Negro con el Hospital Zonal”.
En primer lugar, surgió desde la material de Marketing Estratégico con el DAPA (Departamento de Acciones Programadas) y uno de los referentes de este programa es el doctor Felipe De Rosas.
Comenzó en el 2019 con una investigación de mercado sobre violencia cotidiana, “sumamos en redes, en medios de comunicación y en establecimientos educativos. “Con respecto a esta última, el bullying salió en primer lugar, el 83 por ciento de quienes lo sufrieron fue a causa de sus propios compañeros”.
Este año ganaron un proyecto de extensión que financia Nación, “estamos recorriendo las escuelas públicas y privadas dando una charla a los estudiantes sobre la concientización de la violencia”.
Agregó “porque vimos que la violencia cotidiana está totalmente naturalizada y que comienza con lo verbal, por eso nuestro proyecto se llama La Palabra También Golpea # Pongámosle Punto”.
“Ya tenemos recorridos más de 500 estudiantes, al iniciar y al finalizar la charla hacemos una pequeña encuesta para ver si cambia la percepción y evidentemente da buenos resultados”, valoró.
En las charlas hablan mucho de las redes sociales “hay grupos instalados donde directamente arman peleas, por ejemplo tomamos la definición de la OMS donde se ven los tres actores que generan la violencia”.
Detalló, “uno es contra uno mismo con cuestiones como el suicidio, la depresión o los problemas alimenticios”. El segundo es sobre las violencias ejercida contra los otros “ahí entran las redes sociales, el bullying y el ciberbullying”.
En el recorrido por las escuelas son acompañados por un grupo de 14 estudiantes, “hicimos la segunda ronda de la investigación porque nos interesa saber qué pasó durante la pandemia”.
Es importante saber cómo la gente percibe los grados de violencia en esta vuelta a la normalidad. “En 2019 las personas en Bariloche percibían que el grado de violencia era entre alto y muy alto en un 70 por ciento”. Una cifra alta y muy preocupante, se trató de 352 muestra tomadas en los distintos centros de salud, a partir de los 16 años.
“Y no me quiero imaginar ahora porque casi todos los días nos llaman de algún colegio para que vayamos, situaciones de acoso entre compañeros, ciberbullying, asociaciones en Instagram y muchos otros casos”. Lamentablemente también cada vez son más habituales las peleas afuera de los colegios.
No solo se trata de los jóvenes, “también hay que concientizar a los padres porque hablando con una directora que nos llamó específicamente, los adultos muchas veces en lugar de calmar las aguas o ver qué pasa objetivamente, suman más violencia a la situación”.
A partir de todo esto hicieron una campaña de comunicación por medio de siete afiches y un spot publicitario: “Un audiovisual que es sobre violencia en el deporte y próximamente vamos a comenzar a visitar los clubes de Bariloche”.
Si bien el proyecto finalizaría en febrero del 2023, tienen la posibilidad de anotarse para tener continuidad. “La verdad es que hay mucho por hacer, son problemas tan multidimensionales que nosotros solo sumamos un granito de arena”.
Una problemática en la cual todos los integrantes de la sociedad debemos involucrarnos, cada uno desde el lugar que ocupa. “Nuestro trabajo es visibilizar esta violencia cotidiana conjuntamente con el Hospital y crear conciencia de que afecta la salud”.
“Los medios de comunicación desde muy temprano están mandando mensajes que te van cargando, salís en el auto y explotás por cualquier cosa”. Agregó “o mandás un mensaje telefónico sin pensarlo mucho y así muchas otras situaciones”.
“A los adolescentes que vivieron la finalización de su secundario atravesado por la pandemia les falta esta sociabilización, entonces es muy fuerte el cómo estar nuevamente incluidos de una forma armónica”, contó. “Hablamos mucho sobre a quiénes pueden recurrir o cómo pedir ayuda, enfatizando que no están solos, que hay un montón de gente que pueden colaborar”.
Son charlas muy dinámicas donde tratan de que los estudiantes dialoguen “al principio hay un silencio terrible, les cuesta mucho exteriorizar lo que les sucede, no pueden sacar todo lo que tienen adentro”.
Los jóvenes están pidiendo ayuda y como sociedad debemos estar presentes. Es un tema que desborda por todos lados, docentes y profesionales no dan con el tiempo suficiente para abarcar un abanico tan grande.