EN LA ESCUELA N° 129 DE COLONIA SUIZA
Denuncian a una docente por desidia y maltrato hacia los alumnos
Un grupo de padres y madres de estudiantes de la escuela N° 129 de Colonia Suiza presentó en Supervisión de Nivel Primario una nota denunciando graves situaciones vividas por sus hijos.
La misiva comienza: “Estamos sumamente preocupados por la desidia, maltrato y falta de atención y contención que vienen padeciendo nuestros hijos. En este establecimiento se han dado en el último tiempo situaciones por demás preocupantes y muy lamentables por las cuales un número significativo de ellos vuelve llorando a sus casas y luego manifiestan con gran temor no querer volver a la escuela ni asistir más a clases”.
Aclaran: “No son solo situaciones de este ciclo lectivo ni de los últimos tiempos, ni de un grado en particular, pues a medida que fuimos hablando con otras familias, los chicos dieron detalles de diversos momentos muy violentos que vivieron en la escuela”.
“Muy pocas veces encontramos a su directora, Aleluya San Martín, principal responsable de la institución, para poder recibirnos, evacuar nuestras dudas y obtener una respuesta oficial de la dirección.”
Según dicen, los recibieron la vicedirectora Sandra Galván y Melanie Buteler (docente tallerista de Arte y Reciclado), “lamentablemente ambas involucradas en casos de maltrato y humillaciones permanentes a diversos alumnos de la escuela”.
Agregan: “Habiéndonos dirigido distintas familias en diversas oportunidades y reuniones de padres a la dirección de la escuela, nunca encontramos ninguna respuesta favorable, y con el tiempo hemos comprobado cómo se han ido tapando e invisibilizando las problemáticas de todo lo que relatamos”.
Afirman: “Inclusive algunos de nosotros hemos sido amenazados con llamar a la Policía, prohibirnos el ingreso al establecimiento y aun con denunciarnos penalmente, en momentos de presentarnos con estos reclamos, cuando son los docentes y autoridades escolares quienes no han venido dando una contención a los niños, y en quienes recaen todos los actos de violencia, maltrato y vulneración de derechos de los menores”.
“Ante la eventual falta de respuesta y burla del equipo directivo hacia nosotros en algunos comentarios, hemos decidido seguir elevando nuestra voz hasta que se nos escuche, para que no se vuelva a pisotear la autoestima de nuestros hijos, que no se vulneren sus derechos y que no se violenten sus instancias de vida educativa con maltratos y situaciones de violencia institucional.”
“Una vez denunciadas algunas situaciones hemos sabido que algunos niños sufrieron represalias y se los ha amenazado para que no cuenten lo que pasaba en las aulas. También se los ha tironeado y zamarreado, llegando incluso a romperles la ropa y/o sus mochilas.”
Cansados de estas situaciones es que recurrieron a la instancia superior de Supervisión Escolar esperando ejerza su competencia en estos casos; “y vamos a seguir haciendo todas las denuncias que correspondan, exposiciones legales y mediáticas si fuera el caso, porque la salud física y emocional de nuestros hijos está claramente en riesgo”.
Afirman: “Los menores al asistir a la escuela deben estar en manos de personas serias, idóneas, profesionales formados y educadoras que los escuchen, contengan y acompañen en sus procesos pedagógicos y de vida escolar, nada de esto es lo que encuentran cuando van a clases en la escuela 129 de Colonia Suiza”.
“Hay testimonios de estudiantes que tanto en este ciclo lectivo como en años anteriores, tuvieron problemas con las docentes Melanie Buteler y Sandra Galván por maltrato, gritos, violencia verbal, psicológica y en algunos casos física.”
Dichas situaciones se hablaron con la directora Aleluya San Martin, “nos solicitó que se redacten las pertinentes actas sin obtener respuesta alguna, obrar cambios concretos o ver alguna mejoría al respecto”.
Algunos relatos de hechos concretos:
“La misma docente de Arte y Reciclado, Melanie Buteler, se ha reído e inclusive destruido trabajos de los alumnos de manera violenta porque según ella, no cumplían con la consigna asignada.”
“En quinto grado como no hay un reemplazo permanente de la docente titular, en lo que va del año han tenido varias suplentes que se ausentan o piden licencias, la responsabilidad del grado recae sobre la vicedirectora Galván, quien ha sido numerosas veces sindicada por los alumnos por maltrato, gritos y ofensas verbales.”
“Un alumno de segundo grado pidió a su madre no ir a la escuela durante toda una semana y cuando se le preguntó el por qué, contó muy angustiado que la docente de Arte y Reciclado les gritaba y trataba mal.”
Otro caso muy comentado por varios chicos es que “durante la hora del almuerzo, a quien no terminó de comer en tiempo y forma, se le retira el plato sin más, y quedan muchas veces algunos niños sin almorzar, sin mediar modos de solucionar ni promover hábitos saludables en situaciones que en una escuela de Jornada Extendida, deberían formar parte del conjunto de momentos pedagógicos”.
“También se han documentado muchas situaciones de violencia entre alumnos de distintos grados, sin que los docentes o equipo directivo a cargo, hayan intervenido para resolverlos. Tal es el caso del hostigamiento repetido en los recreos, llevado a cabo por un grupo de alumnos de séptimo grado quienes además ingresan impunemente al aula de quinto grado, para robar útiles, o causar destrozos, el último de los cuales, días atrás, fue quitar el celular de un alumno y pisotearlo hasta romperlo contra el piso.”
Según denuncia la nota firmada por los adultos responsables de los estudiantes: “La gota que rebalsó el vaso, sucedió el día 21/9/2022 cuando se llevó una torta para compartir por el Día del Estudiante, y la docente Buteler dijo que iba a borrar el pizarrón y que quienes no alcanzaban a copiar, no recibirían su porción de torta, una manera arcaica y retrograda de impartir autoridad. El niño afectado fue ridiculizado delante de sus compañeros con una neta idea de hostigamiento y venganza que se viene haciendo permanente contra el mismo 'por tener problemas conductuales', según dichos de la propia vicedirectora cuando nos presentamos a denunciar este hecho, como excusando el maltrato, otra aberración pedagógica, ya que, en lugar de contenerlo, se lo castigó con alevosía”.
“De este modo violento y discriminador la docente dejó ex profeso a un alumno sin su porción de torta frente a todo el grupo; con el agravante se burlarse delante de todos, porque fue el más lento para escribir.”
“Este relato llegó a todos los hogares ya que los mismos niños del grupo quedaron muy afectados de vivir esta situación, pues se angustiaron frente a semejante escena de violencia”, comentaron.
“Con llanto en algunos casos, lo fueron compartiendo en sus casas, y algunos padres también lo comentaron y lo refirieron en el grupo de WhatsApp, como algo inadmisible por el nivel de barbarie impuesto por la maestra, ya no solo hacia el alumno afectado, sino como pésimo ejemplo para el resto del grupo.”
“De varios de estos y otros reclamos previos se labraron actas, con lo cual debería constar que en repetidos casos ha habido instancias de abordaje por parte de las familias, y en consecuencia hay antecedentes de intentar dialogar, averiguar lo que sucede y colaborar con la escuela para solucionar esta problemática.”
“Sin embargo es de destacar, que siendo una de las personas indicada como denunciada la misma que labró las actas, se constató que obvió muchas cosas al tiempo de incluir otras, siempre tergiversando los relatos de lo acaecido en las reuniones, o bien para atenuar y minimizar la gravedad de los hechos, con lo cual lo expuesto en dichas actas carece de validez, pero hay, o debería haber en la escuela, constancia de reclamos previos.”
“Más preocupante aún nos parece que no todos se han animado a contarlo sino hasta ahora que decidimos elevar denuncia formal ante las autoridades.”
“Ahora somos las personas adultas, madres, padres y familias, quienes pedimos se investigue y eventualmente se retire de su cargo a la docente de Arte y Reciclado, Melanie Buteler, por maltrato, violencia e intimidación; y a la vicedirectora Sandra Galván por idénticos motivos y aun por encubrir los repetidos reclamos previos de los padres, y por no viabilizar la escucha a los niños y castigarlos con gritos, siendo la principal persona adulta a cargo de velar por sus derechos y bienestar.”
“Demás está decir que las personas mencionadas y acusadas de maltrato niegan sistemáticamente todas las acusaciones, relatos y quejas de los niños.”
“Antes del cierre de esta carta, nos enteramos que en la escuela están haciendo correr una segunda versión de los hechos del 21/09 intentando convencer que esto no fue así, y que el niño en cuestión hizo todo a propósito para victimizarse, algo difícil de creer, cuando fueron los mismos chicos quienes sacaron a la luz el maltrato que sufrió ese día esta criatura de 10 años en el aula.”
“Creemos que esto es sin más palabras, un caso de violencia institucional para con los menores, y la vulneración de sus derechos de bienestar y educación. Bullying institucional y entre pares, sin ningún abordaje por parte de los responsables de la escuela, en síntesis: maltrato institucional de una gravedad que no puede obviarse.”
“Solicitamos inmediata intervención y respuesta, y que se nos reciba con el acompañamiento de las autoridades pertinentes para dar curso al presente reclamo en tono de denuncia formal.”
Supervisión
Ante la serie de graves denuncias, El Cordillerano dialogó con la supervisora de Zona Andina III, Gabriela Paredes. Los responsables de los menores involucrados ya presentaron la nota correspondiente en su área.
“Apenas la recibimos comenzamos a abocarnos al tema, de todas maneras hay muchas subjetividades y percepciones que hay que considerar pero mi responsabilidad como supervisora es trabajar en el interior de la escuela”. Fortalecer al equipo directivo y los docentes, “también es indispensable involucrar a las familias y los estudiantes” dijo.
Muchas de las situaciones expuestas en la misiva de los padres, mencionan a la misma docente; “sí, puntualizaron eso pero nosotros tenemos una mirada mucho más amplia porque son cuestiones mucho más institucionales que hay que abarcar para encontrar soluciones”.
Con respecto a las amenazas de parte de la docente a chicos en el patio dijo, “eso no lo tengo presente lo que sé es de una situación violenta de un señor hacia la docente”.
Aclaró que “de todas maneras vamos a ir trabajando cada una de las cuestiones que enumeran en la nota, ya estamos haciéndolo con el equipo técnico”.
Hay que mencionar que dicha supervisión abarca también la escuela de Villa Mascardi, “nos hemos abocado a ese acompañamiento, son cinco escuelas geográficamente lejanas por lo que lleva más tiempo del que se supone”.
Ya están citando a madres y padres de los niños involucrados, “también estamos haciendo una reorganización dentro de los talleres y hay otras cuestiones a tener en cuenta, se habla de discriminación, bullying y maltratos y eso involucra a todos”.
“Se está acompañando a los chicos y abordamos situaciones de convivencia, volvemos a revisar los acuerdos no solamente con los chicos, sino también entre adultos.”
Para finalizar dijo “hay mucho por hacer, la pandemia también nos ha afectado como comunidad y hay crisis en todos lados, no somos ajenas a esos cambios y todo repercute en la escuela”.
Para finalizar, Paredes dijo que la idea es organizar una reunión con todas las familias involucradas para trabajar en conjunto y luego otra general para analizar todo lo que viene sucediendo.