MÚSICA EN VIVO Y MUCHO, MUCHO BAILE
The Swing Thing & Andanzas prometen sacar viruta al piso
Banda del género y de jazz hardbop la primera, compañía de bailarines la segunda, se asociaron para difundir danzas como el charleston, el balboa, el shag, el boogie-woogie y el rock’n roll. El viernes, en el teatro de la Biblioteca Sarmiento.
“The Swing Thing & Andanzas” se presenta como un “espectáculo único” y hay bastante de cierto. La propuesta que ideó Melina Mazzoleni incluye música en vivo y precisamente, danza, de resultas que habrá cinco músiques en escena, más 10 bailarines, además de quienes se quieran sumar debajo del escenario. El show comenzará a las 21 del próximo viernes 21 de octubre, en la Usina Cultural del Cívico (Biblioteca Sarmiento).
En charla con El Cordillerano, la bailarina y profesora amplió la perspectiva. “Esta iniciativa surge a partir de la idea de combinar música y danza para dar a conocer ambas expresiones del swing, porque muchas personas no saben bien de qué se trata”, consideró. “En general, cuando uno dice algo sobre swing, enseguida se dice: ¡ah! Es eso de las películas de antes, del cine viejo… Pero no se tiene mucha referencia sobre qué es exactamente”.
A partir de ese diagnóstico, "queremos hacer extensiva esta invitación a toda la comunidad para que empiece a conocer la música y el baile del swing, que es bastante abarcador”, enseñó Mazzoleni. “Cuando uno dice swing, hay un montón de expresiones de esa música y en el baile pasa lo mismo. Podemos bailar charleston, balboa, shag e incluso, boogie-woogie. Así que vamos a hacer un poco de todas esas expresiones”.
El espectáculo se plantea como un recorrido cuyo punto de partida será “el charleston de los años 20, después algo más melódico, más tarde vamos a incursionar por el blues y luego, por el rock’n roll, que fue la transgresión y un poco, también es hijo del swing”, proclamó la bailarina. “Si bien la invitación (el subtítulo del show) dice Una invitación a los años 20, va a comenzar en esos años, pero vamos a terminar en los 50, tanto en la expresión de la música como del baile”.
El público estará frente a una producción que pensó en todos los detalles, porque “el vestuario también se va a ver reflejado como otra expresión de la época dorada de la música”, acotó Mazzoleni. “Vamos a terminar con el rock, un derivado del swing, el más rebelde y transgresor, también reflejado en la vestimenta”, insistió.
Por el lado de The Swing Thing, hay que decir que es una banda de swing y jazz hardbop. Un quinteto que se integra con Luciana Hernández (voz); Juan Crespi (guitarra); Federico Yaría (piano); Pablo Hernán Cataldo (bajo) y Sabrina Fuselli (batería). Se repertorio se conforma con estándares populares de grandes artistas, como Django Reinhardt y Stéphane Grappelli, Harry Warren, Gerald Marks y Seymour Simons, entre otros. “Minor swing”, “Sweet Georgia brown”, “All of me” y “There will never be another you”, se destacan en su lista de temas.
En tanto, Andanzas es pionera como escuela de rock y swing en Bariloche, con punto de partida cinco años atrás. Su grupo de bailarines se conforma con Fernanda Cormace, Mirta Curin, Yesenia Guzmán, Delia Medina, Andrea Bahamonde, Alejandro Di Filippis, Miguel Ruiz, Jorge Pichirilli, Darío Acevedo y la propia Melina, la culpable de todo. Tiene varios argumentos para esgrimir en su defensa.
“Particularmente, con el swing y el rock, que es lo que nosotros bailamos y enseñamos, me pasa algo que no me pasa con otras danzas”, señaló. “Siento que me apela, me llama, me completa, me llena y que hay algo de familiaridad. Eso no me pasa con otras danzas que también bailo o con otras cosas”, diferenció. “Con esto, siento un nivel de conexión, de libertad y de pasión con la música, que con otras no”.
Mazzoleni no tiene muy en claro el porqué, pero tampoco importa demasiado. “No sé si tiene que ver con la estructura, con la melodía, con la danza o con la conexión con la pareja… Creo que es un conjunto de todas esas cosas”, concluyó. “El baile es muy alegre, muy divertido… Nosotros, dentro del swing, bailamos charleston y lyndy hop, que son las dos danzas que se pueden bailar con música swing: alegres, divertidas, de mucha conexión con la pareja, de juego, de improvisación constante”.
Por si quedan algunas dudas, el swing y sus variantes “tienen que ver con el disfrute, la diversión y con el conectar con otro, desde ese lado”, remató la bailarina. Lástima que en la sala de la Biblioteca Sarmiento no se puede correr las butacas…