FLAWERPAWER VEKEMBAWER TEATRO
Vuelve “La vara” con “muchas ganas de reírnos más”
A la dupla inicial de Mauricio Biava y Gustavo Dasso, se sumó como tercer personaje María Fernanda Aparicio. Habrá una función en Moma el viernes (2 de septiembre) y otra en El Brote, la semana que viene.
Con el alta definitiva de María Fernanda Aparicio como tercer personaje en escena, Flawerpawer Vekembawer Teatro (FVT) vuelve para ofrecer dos nuevas funciones de “La vara”, la obra con la que irrumpió en el quehacer teatral de Bariloche, hace ya cinco años. La cita más inminente tendrá lugar el viernes (2 de septiembre) en Moma (Traful 210 Melipal) desde las 21. En tanto, el sábado de la semana que viene (10 de septiembre), repetirá en El Brote.
Venía con un ritmo interesante de presentaciones, hasta que en marzo de 2020 entró en el paréntesis forzado, como toda la actividad teatral. Se trata del primer trabajo de FVT, que por entonces se conformaba exclusivamente con Mauri Biava y Gustavo Dasso, viejos compañeros de andanzas teatrales. “Nació a partir de cierto impulso compartido por generar algún tipo de hecho o evento teatral, ya que ambos nos habíamos conocido en un elenco de payasos para adultos que existió hace cosa de diez años (Payasos en Flor)”, rememoró el segundo.
Entonces, “siempre cuando nos cruzábamos, hablábamos de la posibilidad de, en algún momento, hacer algo juntos referido a lo actoral. De aquel deseo e impulso inicial fue que surgió entonces 'La vara', una obra vinculada en cierta forma al absurdo o a la sátira que utiliza, mezcla y fusiona elementos relacionados con el clown, el naturalismo, el humor y la tragedia”, puntualizó.
La creación “hace eje en la enorme dificultad que encontramos todos en la actualidad por responder a aquella enorme cantidad de mandatos que nos son impuestos y que en cierta forma condicionan o predeterminan siempre nuestras conductas”, resaltó Dasso. Un lustro después del estreno, “la obra se actualizó en función de cierto reacomodamiento que se ha ido produciendo en la vida de cada uno de nosotros, en cuanto a nuestras miradas, criterios o pareceres”, aportó el actor.
Desde ya, también hay que considerar “la incorporación definitiva como tercer personaje estable de María Fernanda Aparicio, una actriz residente en Bariloche, que, al igual que nosotros dos, cuenta con una vasta trayectoria en el quehacer teatral, tanto de aquí como de otros sitios”. Para Biava también es importante la llegada de “Oscar Monsalve, rol que desarrollara anteriormente Fabián Díaz, que, de todos modos, continúa aportando la gráfica a la obra y al grupo”, añadió.
“La vara” también se renovó “por lo que naturalmente sucede al abordar tiempo después un texto escrito varios años antes, habida cuenta de los cambios producidos en la humanidad en dicho periodo, sobre todo a partir de la moraleja que dejó la pandemia”, sumó Biava. “A mi entender se trabajó desde otra clase de impronta, con otra mirada de la vida e incluso con muchas ganas de reírnos más”, destacó.
La gente “se va a encontrar con una muy buena propuesta teatral, que tiene la particularidad de contar con dramaturgia propia, lo cual permite que uno pueda ir modificando en el transcurso del tiempo todo aquello que quiera o desee, aspecto o premisa que en lo personal me parece fundamental”, aportó Dasso. “En lo referido a lo argumental, digamos que 'La vara' tiene que ver con esa suerte de insatisfacción o encerrona que se produce cuando nos desvelamos por alcanzar cierta clase de metas que parecen encontrarse indefectiblemente siempre un poco más allá de nuestro alcance, o cuando nos desvivimos también por llegar a ciertos sitios o lugares del imaginario y la aprobación social, que, en la mayoría de los casos, ni siquiera sabemos bien adónde es que quedan”, criticó Dasso.
Integrantes del público “van a ver esencialmente un reflejo de ellos mismos”, sumó Biava. “Inclusive diría la posibilidad no solo de verse a sí mismos, sino también la de reflexionar o de reírse de aquello, o de cómo actuamos en ocasiones como sociedad”, completó. “Siempre obviamente a partir de cierto lenguaje teatral, en una puesta que considero muy cuidada, tanto desde lo estético como desde lo actoral o en cuanto a su puesta en general, en donde el humor puede ser utilizado como herramienta o recurso para enfrentar las situaciones complejas”.
Sin contar el final, Biava reveló que “en cuanto a lo anecdótico, digamos que se trata de dos personajes, A Y B, pertenecientes a cierta supuesta cátedra de cierta supuesta prestigiosa universidad, que deben, desde la representación, poner el cuerpo y el alma para que se puedan entender cabalmente las conclusiones del estudio que dicha cátedra ha venido desarrollando o llevando a cabo”, adelantó. Pero “La vara” siempre está más arriba o más lejos.