LA MILITANCIA KIRCHNERISTA COPÓ LA PLAZA
Un enérgico cántico con una frase que dijo la propia Cristina se escuchó fuerte en el Cívico
En 2017, en una entrevista con Luis Novaresio, Cristina Fernández dio a entender que durante su gestión al frente de la Presidencia hubo total libertad, indicando que a ella la calificaron como “yegua, puta y montonera” y eso no causó ningún tipo de represión.
Desde entonces, la expresión “yegua, puta y montonera”, a pesar de que en aquel momento ella la citó como un improperio hacia su persona, fue tomada como frase de apoyo incondicional a “la líder” y se multiplicó en remeras de la militancia kirchnerista.

La frase, además, pasó a formar parte de un cántico popular entre La Campora, con la inclusión de una referencia a la esposa de Mauricio Macri, Juliana Awada, que es diseñadora de ropa.
Así, en cada encuentro de jóvenes peronistas es normal que se escuche aquello de: “Con las telas de la Awada, vamo' a hacer una bandera, vamo' a hacer una bandera, que diga con letra grandeee: yegua, puta y montonera”.
Y eso fue lo que retumbó varias veces durante la tarde del martes en el Centro Cívico.
Pasaban otras canciones ("Si la tocan a Cristina, qué quilombo se va a armar" sonó bastante), y hasta el Himno Nacional, pero siempre, en medio, se repetía aquello de “yegua, puta y montonera”.

La postal típica barilochense incluyó un gran caudal de gente.
Si el martes anterior algo más de cien personas se habían acercado para mostrar su apoyo a Cristina ante el pedido de cárcel e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos a partir de la denominada causa Vialidad, en esta ocasión -en la jornada en que el presidente, Alberto Fernández, llegó a Bariloche para, entre otras cosas, inaugurar un edificio del Instituto de Investigaciones en Biodiversidad y Medioambiente (INIBIOMA)- el número se quintuplicó.
Más de quinientas almas arribaron para decir que confían en la vicepresidenta, y se apreció gran cantidad de bandería política.
Las insignias iban de la agrupación MILES (el partido de Luis D’Elía) al estandarte comunista, pasando por carteles de la agrupación Mayo de Dina Huapi, pecheras de la Central de Trabajadores y Trabajadoras de la Argentina (la CTA fue una de los principales convocantes de la jornada), letreros de Soberanxs (agrupación que a nivel nacional encabezan el exvicepresidente Amado Boudou, la exembajadora Alicia Castro y el exvicegobernador bonaerense Gabriel Mariotto), “trapos” de gran tamaño de La Campora (uno decía “Te militaría veinte vidas más” y otro afirmaba “Nunca caminarás sola”) y hasta un cartel de la agrupación Abuelazo Bariloche.

Durante la tarde (la cita era para las 18) se observó una fuerte presencia política.
Por ejemplo, estuvieron la coordinadora del Ministerio del Interior en la Patagonia Norte, Ana Marks, y la concejala Roxana Ferreyra (quienes ya habían asistido la semana pasada), la edil Julieta Wallace y la legisladora María Eugenia Martini.
También se vio a la senadora Silvina García Larraburu, primero desde un gran cartel que la mostraba junto a Cristina, luego en persona, cuando alrededor de las 19 arribó al Cívico y saludó a gran parte de los manifestantes (su altura la hacía destacar claramente entre la gente).

Otro que dio el presente fue el secretario general de la CTA de Río Negro, Jorge Molina.
Y todo en una jornada en la que se advirtió cierto carácter festivo.
Más allá de la preocupación por el futuro judicial de Cristina, la concentración pareció casi un mitin político destinado a una futura elección, aunque sin oradores.
Y lo de “futura elección” no es porque sí.
Muchos de quienes se acercaron al Centro Cívico manifestaron la certeza de que la vicepresidenta, el año próximo, irá por el mal llamado sillón de Rivadavia.

Cuando el reloj marcaba las 20, varias personas permanecían en el sitio emblema de Bariloche expresando su confianza en Cristina… Y todavía cantaban.