EL CLIMA NO PARA DE SORPRENDERNOS
Hay que involucrarse con la Naturaleza para comprender lo que sucede
Matías De Oto, oceanógrafo e integrante del Servicio Meteorológico Nacional, en el programa "Agenda" que se emite por El Cordillerano Radio (93.7) habló sobre los cambios climáticos.
El profesional se crio en el barrio Nueva Jamaica, cursó su secundaria en el CENS 132 de calle Anasagasti y Beschtedt y se fue a estudiar a Buenos Aires, quedándose luego radicado allí por cuestiones laborales. “Ahora estoy haciendo un doctorado que relaciona la meteorología con la oceanografía sobre todo en la cuestión climática”. Comentó, “desde chico una cuestión fundamental para poder ir al colegio era saber cómo iba a estar el tiempo así que mi interés por el clima viene desde hace mucho”.
Lo que se viene
Finalmente luego de varios días de nieve, aunque a medias, llegó el sol tan esperado. “En el aeropuerto que está en la zona de estepa, estos últimos días acumuló 90 milímetros, una marca bastante considerable para agosto”.
Estos meses también han sido muy lluviosos, “era muy necesario cuando uno ve las estadísticas de los últimos diez años”. Agregó “en un comportamiento normal de clima hay años más cálidos y otros más secos pero en promedio se van compensando”.
No fue lo que sucedió esta década, “siempre secos, entonces la media era bastante por debajo de lo normal más que nada en invierno, para ser exactos este invierno, salvo mayo, precipitó por encima del promedio histórico”.
Dijo “hay mucha nieve desde los 900 a los 1200 metros y hay que tener cuidado con estas altas temperaturas porque tenés unos potenciales 100 milímetros más de agua”. La línea de nieve bajó mucho este año “es muy raro ver la base del Catedral los tres meses con nieve”.
“La gente del Alto ha estado acostumbrada a tener nieve en algunos sectores donde no se ha ido en estos dos meses, en el caso de que suban mucho las temperaturas, cosa que todavía no se ve, hay una potencial de agua disponible”, explicó.
“Por un lado estamos bien porque vamos a ver mallines y lagunas que hace mucho estaban secas, como por ejemplo la Fantasma del kilómetro 14” dijo.
Por otra parte ha crecido mucho la población de Bariloche “todas estas complicaciones generan colapso y es un tema para seguir analizando”.
A partir de ahora los vientos irán en disminución, “las temperaturas aumentarán a partir de mañana viernes con una máxima superior a los 10 grados, algo que en los últimos cien días no han sido así”.
Matías De Oto habló de la crisis climática actual, “para ser exactos no hay que irse muy lejos, la región de Norpatagonia es una que en las proyecciones va a tender a ser más seca con los años”. Eso ya se está viendo “cada vez tenemos menos recurso agua en nuestra región, del otro lado de la cordillera Chile racionalizó el consumo por una falta de gravedad extrema que la han llamado la megasequía de los últimos diez años”.
Esto de a poco se va prolongando por una cuestión de funcionamiento del sistema climático global, “una expansión provocada porque los vientos del Oeste que son los que traen la humedad se empiezan a ir hacia el Sur”.
“Eso es importante por dos motivos, Bariloche es una ciudad que crece cerca de un bosque nativo y el tema del fuego es algo que hay que tomarlo con delicadeza porque es proclive en sequías y altas temperaturas”. El Bolsón ha registrado temperaturas por encima de los 40 grados.
Comentó “hay una región que es muy análoga a la Patagonia que es la Columbia Británica en Canadá, hace poco un pueblo registró una temperatura de 48 grados y se prendió fuego como un fósforo, ubicada a una altura como la de Calafate”. Eso no se puede explicar más que con el calentamiento global.
La inversión del Estado debe estar puesta en este pronóstico “algo sencillo es tener una red de observación en todo Bariloche, no puede ser que siempre tengamos como referencia el aeropuerto”. Agregó “hay que ver qué pasa en el Alto, en zona Oeste, cómo está precipitando, datos que funcionen como instrumento fehaciente”.
Que esos datos sean públicos y puedan tomar decisiones, “de esta forma también la comunidad puede comprender lo que está sucediendo, entendiendo que en el verano no se debe hacer un fuego cerca del bosque”. Eso nos compete a todos como individuos.
Habló de obras de infraestructura que se deberían ir teniendo en cuenta, por ejemplo, lo referido a las tomas de agua. “Hace poco hubo una catástrofe porque se taló el bosque en el kilómetro 3 provocando un alud, no puede ser que nos esté pasando eso a los patagónicos”.
Aseguró “podemos tener todos los aviones hidrantes del mundo pero si a eso no le agregamos un poquito de conocimiento del lugar en el que estamos viviendo, de nada sirve”.
Mencionó a la zona de Campanario como para estar alerta, “hay mucho bosque que no es nativo y todo eso juega un rol importante en el ecosistema”. Entonces la problemática es múltiple “desde lo social hasta lo científico” finalizó diciendo.