2022-07-31

RECIBIÓ SU DIPLOMA

Alex asegura que el Bachi Popular le salvó la vida

Terminar el secundario y recibir el diploma correspondiente, quizás para muchos pibes y pibas no es una meta personal y solo lo toman como una etapa más finalizada. Para otros tiene un significado muy grande, algo casi imposible cuando la sociedad y lo cultural han sido los palos en la rueda durante muchos años.

Alex Ferreyra tiene su diploma, el que recibió cursando en el Bachi Popular Furilofche. En las redes sociales puso una frase muy dura de digerir: “En el 2016 mi vida no tenía sentido alguno, tenía más ganas de morir que de vivir”.

El Cordillerano dialogó con Alex para saber cuáles fueron los motivos de tanta desazón y desconsuelo. Tiene 28 años, actualmente trabaja en el municipio en el área de Género y Diversidad Sexual, “soy un varón trans, siempre intenté terminar el secundario, pero nunca pude establecerme, sentirme cómodo o quedarme, por el sistema educativo”. Agregó: “Está marcado por normas que hacen que no puedas ser vos mismo, no solo por la transición como persona trans sino también me pasaban muchas cosas que tanto en la primaria como en la secundaria no las podían ver”.

 

Alex junto a sus compañeros y compañeras egresados del Bachi Popular.

 

Alex reconoce que tiene una forma de ser muy franca: “Todo lo que quiero opinar, con respeto, pero lo digo, no callo lo que siento entonces en esas instituciones siempre me oprimían, me trataban mal, los mismos directivos me han tratado de idiota”. Incluso profesores lo echaban de las clases.

“No me escuchaban ni me dejaban expresarme, recuerdo tres materias diferentes en las cuales nos hicieron hacer un trabajo sobre el aborto legal”. Detalló: “En ese momento yo todavía era mujer, mis compañeras empezaron a debatir a favor o en contra, los varones también opinaban y la profesora nos hizo callar a todos y me dijo: vos acá no vas a poder hacer nada”.

Alex ese día se levantó y se fue: “No tenía sentido seguir ahí, me estaban haciendo trabajar sobre un tema pero a la vez nos decía que no tenía sentido lo que debatíamos”. “Encima me estaba asegurando que yo, desde mi lugar, no podía hacer nada, menospreciándome como persona”.

 

Sin motivaciones

Siempre por cuestiones muy profundas terminaba enfrentándose a los directivos o profesores. No fue fácil el día a día para Alex y debió buscar de dónde sacar fuerzas para no desmoronarse anímicamente. “Trataba de enfocarme en otras cosas, llegó un momento en 2016 que dejé de encontrar sentido a mi vida”.

Siempre contó con el apoyo de su familia: “La que me incentivó a ir al Bachi fue mi hermana, me dijo que fuera porque era el lugar ideal para mí, aunque no entendía lo que me quería decir, finalmente fui”.

Esa decisión hizo que su vida tuviera un cambio rotundo: “El sistema educativo del Bachi es a través de las palabras y la escucha, de golpe estaba en un lugar donde podía expresarme libremente sin ningún prejuicio”.

Agregó: “En un espacio donde te enseñan a debatir y a escuchar, donde la voz de cada uno de nosotros tiene valor, era donde me tenía que quedar”.

Ese vacío existencial total de 2016 comenzó a desaparecer: “Empecé a trabajar en el equipo de Diversidad y comencé a sentir que lo que me pasaba tenía una salida”.

Aseguró: “En ese momento dentro de esta sociedad no se hablaba de las personas trans, más allá de la ley de identidad de género, era todo muy difícil”. Alex comentó: “Yo para salir a buscar trabajo me tenía que disfrazar de mujer, de algo que no soy y olvidate si no tenía un título secundario completo”.

Es por todo esto que sabe que el Bachi literalmente le salvó la vida: “Después tuve que dejar un tiempo pero regresé y pude finalizarlo”.

Ahora le llegó el título: “Para algunos quizás solo sea un papel pero para mí significa muchos años de frustraciones personales, terminar un secundario de adultos no es fácil, pero lo que realmente importa es tu recorrido en particular”.

“Veo amigos que han terminado el secundario y siguen sin encontrarle sentido a su vida, pero es justamente cuál es el camino que hicieron, que los maestros o profesores los hayan incentivado para bien, educar no es solo sentarse y dar trabajos para cumplir”, contó.

Alex trabaja en el municipio, en el área de Diversidad y Género. “Me pasa dando talleres en las secundarias, los pibes y pibas tienen una energía, potencia, apertura y una mente rezarpada y brillante y cuando le voy a dar esos mismos talleres a los profesores, se quedan callados o están en contra”.

“Pobres esos adolescentes que están siendo reprimidos en el día a día en las aulas, que no los toman como personas con derecho a pensar y a decir”, reflexionó.

Educación popular

Para Alex la educación popular tiene que ser más difundida, “también costó mucho desde el Bachi conseguir los títulos, pero tiene que ser un derecho y no solamente en la zona donde está ubicado, sino que en otros barrios, para facilitar el acceso de la gente”.

“Quiero agradecer realmente a los profesores y profesoras que lo hacen con mucho amor, ellos no cobran por estar ahí, lo hacen por pasión porque creen en este formato educativo”, valoró.

Hizo un pedido; “que los funcionarios piensen cómo revalidar con proyectos políticos lo que ellos y ellas hacen por medio de un sueldo, una ayuda económica porque es mucho tiempo, mucho gasto, incluso ponen para los insumos y con amor, no se puede llenar un plato de comida”.

A Alex le interesa mucho lo relacionado con lo social. “El Bachi terminó de definir lo que siento, desde mis 16 soy activista, quiero ser un trabajador social pero en Bariloche no existe y estoy muy lejos de poder irme”. Otra opción es psicología: “En Viedma se podría pero tengo que ver si consigo alguna beca, si no me voy a anotar para estudiar en el Instituto de Formación Docente para el nivel inicial porque no hay varones trans”.

Hace seis años no veía una salida y hoy, gracias a su paso por el Bachi, está lleno de proyectos y de incentivos y eso es digno de difundir. “No tienen idea del cambio que produjo en mí la contención y el cariño que me dieron”, aseguró.

Para finalizar dijo: “Si tienen problemas o no se sienten cómodos en el secundario que están, vayan al Bachi, ya para una persona hetero es difícil, ni hablar de lo que es para una trans”.

El Bachi

El Bachillerato Popular Furilofche está ubicado en Onelli y Oses y el tiempo de cursado del nivel secundario es de tres años.

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