INVAP Y LOS RADARES
Un sendero fructífero
Al referirse al sector del cual es subgerenta en INVAP, Micaela Rodrigo explicó: “Dentro de lo que es la Gerencia de Gobierno tenemos cuatro áreas: defensa, seguridad, ambiente y tránsito aéreo. En cada una, hay distintos proyectos, la mayoría relacionados a radares, pero, más allá de eso, lo que vendemos son sistemas, no solo el equipo”.
“Los radares se tienen que comunicar entre ellos, generalmente van a un centro de comando y control, donde necesitan unir la información”, apuntó, para luego remarcar: “INVAP participa en todo el proyecto”.
En cuanto a cómo surgió el ofrecimiento del Estado en lo que hace a esta temática, Micaela recordó: “Todo esto nació cuando se hacía el SAOCOM (Satélite Argentino de Observación con Microondas), que tiene un radar en las alas. En ese momento, hablo de alrededor de 2003, Argentina no tenía radares y, como INVAP estaba desarrollando ese equipo con el fin de ponerlo en órbita, se comunicaron para ver si se podía hacer uno para colocar en tierra”.
“Nunca hemos dicho que no a algo que sea de tecnología”, sonrió la integrante de INVAP, al referirse a la respuesta desde la empresa, que, por supuesto, fue ¡sí!
“Ahí empezamos con todo lo que es el área de radares; en un principio desarrollamos el secundario, para control civil de tránsito aéreo. Comenzamos en 2004, y ya tenemos veintitrés distribuidos a lo largo del territorio argentino”, expuso.
Lee también: Los radares de Malvinas que volvieron a la vida gracias a INVAP
También informó que esos equipos “ya cumplieron con una vida media; con la tecnología pasa que empieza a haber partes que son obsoletas”.
Antes de proseguir, la subgerenta de Gobierno aclaró: “Al principio, los proyectos eran de Fuerza Aérea. Nosotros, en lo que hace a los desarrollos, tenemos mucha participación de los clientes: ponemos la parte de tecnología y ellos, la operativa. Actualmente es EANA (Empresa Argentina de Navegación Aérea) quien tiene la operación de estos radares”.
Justamente, al respecto, detalló: “Con EANA estamos firmando un nuevo contrato por la provisión de más radares, pero hay que destacar que lo importante es que se trata de una actualización y un nuevo modo de operación”.
Dentro del Edificio de Integración Convencional (EICO), Micaela Rodrigo señaló hacia un costado e informó: “Ahí está la electrónica que se va a instalar en un primer prototipo, y luego se va a hacer la modernización de los otros veintidós”.
Así, enlazando eso a lo explicado antes, acerca de que ya había pasado el mejor tiempo de ciertos equipos, continuó: “De esa manera, vamos a tener todo el territorio argentino con radares más modernos y también competitivos en el exterior”.
En cuanto a la función que desarrollan, expuso: “Los radares secundarios se comunican con el avión que quiere colaborar; si la nave no lo quiere hacer, no la ven. Son de control civil. Sirven para organizar los vuelos, los aterrizajes, para hacer más eficiente el tiempo en ruta”.
En ese punto, introdujo la figura de otro tipo de aparato: “Después del desarrollo del radar secundario, comenzamos con el de uno primario, que sí detecta 'todo' lo que vuela (las comillas a ‘todo’ las colocó la misma experta al hablar del tema, ya que la cuestión tiene sus bemoles: depende del volumen del cuerpo al que se haga referencia)”. Justamente, Rodrigo aclaró que hay que tener en cuenta “la distancia y el tamaño”, aunque ejemplificó: “Hasta alrededor de cuatrocientos kilómetros, puede detectar un avión”.
En tal sentido, recalcó: “Es importante tener radares de intersección entre ellos, para que no haya huecos y cubrir toda el área”.
Luego, al referirse al valor de un radar primario, si bien acotó que hay varias cuestiones que pueden hacer variar el precio, indicó que gira en torno a los veinte millones de dólares.
Micaela Rodrigo también habló de los tiempos que lleva elaborar desde cero un modelo de radar: “Todos estos, en lo que hace al desarrollo, son proyectos de unos cuatro o cinco años. No solo se trata de diseñarlo, sino también de ‘madurarlo’, para que cuando ‘salga a la cancha’ ya tenga unas horas de vuelo”.
Además, contó: “En marzo del año pasado firmamos el primer contrato de exportación de un radar primario móvil para uso civil, destinado a Nigeria”.