PIDIÓ LA ABSOLUCIÓN DE LA ACUSADA
Marcos Ciciarello: "Hay que hacer malabares en zancos para sostener la teoría de la acusación"
El defensor oficial Marcos Ciciarello reclamó la absolución de Angélica Paine y cuestionó que la fiscalía no acreditó el hecho, que aportó indicios, sospechas y suposiciones, que en su mayoría fueron aportadas por el entorno de Patricio Vargas y concluyó que "No alcanzan el estándar de certeza que se requiere para condenar". La sentencia se conocerá el 4 de agosto.
"Este crimen no se explica, no se explica cómo ha ocurrido el hecho, la fiscalía tiene rumores, indicios pero no dice cómo ha ocurrido, al contrario hay prueba objetiva que permite descartar la teoría acusatoria", inició el defensor su alocución.
Lee también: Betiana Cendón: "El amor por parte de Micaela Bravo la llevó a una emboscada anunciada"
Según analizó, la fiscalía pidió descartar el testimonio de Silva Carriqueo, la portera del Jardín Mundo Nuevo que aseguró haber visto a Micaela en el jardín a las 14.30 y haberle abierto la puerta de acceso al hall para que ingrese. Aseguró que ese testimonio fue luego corroborado por la directora y por la secretaria del jardín y disparó que la fiscalía proponía "omitir tres testimonios para condenar a Paine". Sobre el punto recordó que "lo mismo hizo el testigo Fortete, es muy fácil construir teorías acusatorias así", disparó.

El defensor centró su alegato en señalar que había demostrado los tres aspectos que planteó en su alegato de apertura referidos a quién fue la última persona que vio a Micaela antes de su desaparición; a la presencia de un perfil genético masculino debajo de la uña del pulgar de la mano derecha de la víctima y a la huella plantada en el hotel Mascardi.
Al respecto, el defensor señaló que "la última persona que vio con vida a Micaela fue Silvia Carriqueo y no Angélica Paine"; sobre la presencia del perfil genético explicó que "tratamos de hacer cruzamientos con allegados, todo dio resultado negativo, no se sabe de quién es el cromosoma Y que tenía Micaela en el pulgar derecho" y finalmente, sobre la huella de una zapatilla hallada en el interior del hotel abandonado de Villa Mascardi, disparó el defensor que estuvo relacionada a la actividad de Patricio Vargas y sus allegados.
Lee también: Querella: "Tenemos que agradecer el ensañamiento con Vargas, se demostró que no tiene que ver con el crimen"
Además, remarcó que en los cordones de la zapatilla de la víctima se habían encontrado restos de ADN de personas que no fueron identificadas y vinculó esa situación con la presencia de la huella en Mascardi y sobre la posible participación de personas en la tarea de "plantar" evidencias para desviar la investigación.
"Lo que no es contundente es la teoría del caso de la fiscalía", dijo Ciciarello al remarcar que en la mano de la víctima había pelos que le pertenecían, pero también había pelos de personas que no fueron identificadas.
Aludió el defensor a una serie de testimonios que dijeron haber visto a Angélica Paine en su domicilio en las horas posteriores a haber sido vista en el jardín Mundo Nuevo, lo que a su criterio, "permiten impedir que se confirme lo que sostiene la contraparte".
También cuestionó los dichos de la parte acusadora en relación a las pruebas científicas que hallaron compatibilidad en las manchas halladas en la ropa de la víctima y en el domicilio y el carro de Angélica Paine, pues a su criterio no se determinó con pericias químicas que se tratara efectivamente de las mismas sustancias ni se determinó todo el universo de sustancias que ante la utilización de luces forenses, reaccionen ofreciendo una luminiscencia de color naranja.
Recordó el defensor que durante el desarrollo del juicio a Patricio Vargas le llamaron dos veces la atención de parte del tribunal: la primera de ellas cuando se mostró agresivo ante preguntas de la defensa, durante su declaración testimonial y la segunda cuando advirtieron que el querellante le hacía señas a una testigo mientras declaraba. "Vargas me dijo que cuando Micaela lo denunció por violencia familiar había mentido, pero era Micaela la que decidió terminar la relación matrimonial con él, era él el que pretendía retomarla y según los testigos él tenía ascendencia sobre toda la familia de Micaela, nos han dicho los testigos que cuando aparecía él, todos callaban y que Micaela le tenía miedo".
En su interpretación del juicio sostuvo el defensor que "todos los allegados a Vargas declararon omitiendo cuestiones que lo implicaban y reforzaron las que incriminaban a Paine" y destacó que fue el mismo Vargas el que introdujo en la investigación que Paine había amenazado a Micaela. Reforzó su argumento señalando que "gran parte de la acusación contra Paine proviene de afirmaciones que ha hecho él en juicio o antes del mismo y que hemos visto no tienen la contundencia, la coherencia o la correspondencia con otros testimonios que se necesitan para condenar a alguien".
Recordó que Micaela Bravo durmió la noche previa a su desaparición con Carlos Colipi en la casa de Angélica Paine y evaluó que no se produjo prueba suficiente para explicar lo ocurrido, que calificó como "triste y lamentable". "No hay ningún elemento que permita fundamentar una sentencia contra Angélica", resumió.
Además, advirtió que Paine no habló por consejo defensivo y recordó que la noche misma del día de la desaparición una comisión policial se presentó en el domicilio de Angélica Paine, dirigida por Patricio Vargas. "Recorrieron la zona, rastrillaron. Al día siguiente volvieron, le allanaron la casa, revisaron todo, no encontraron nada" y enfatizó que el allanamiento se realizó con la seriedad que ameritaba: "estuvo la división canes, el Gabinete de Criminalística, dos fiscales: César Lanfranchi y Martín Govetto y policías de la comisaría 42".
"La fiscalía nos trae suposiciones, conjeturas, rumores, no sabemos dónde estuvo el cuerpo esos días que estuvo desaparecido, que fueron un montón, tampoco sabemos dónde ocurrió el hecho, ni siquiera sabemos de qué murió", concluyó el defensor y dijo que sostener la teoría acusatoria suponía "omitir toda la prueba colectada: testimonios, el cromosoma Y, los pelos, el ADN en los cordones". Reafirmó, "lo que creo es que la fiscalía no acredita el hecho que trae, tiene indicios, sospechas, suposiciones, no alcanzan el estandar de certeza que se requieren para condenar a alguien", y fustigó "hay que hacer malabares en zancos para sostener la teoría de la acusación, voy a solicitar su absolución".