2022-07-06

EL PERSONAJE, UNA CHICA DE BARILOCHE EN LA ENCRUCIJADA

El IUPA rodará su primera película de ficción

Si bien ya cuenta con varias realizaciones documentales en su haber, la casa de altos estudios pensó en un trama ficticia pero muy verosímil para realzar el rol que cumple en la educación superior del arte.

Ana es una chica barilochense de 19 años, hija de una pareja que se consagra a la música académica. La encrucijada que afronta a la hora de continuar sus estudios no es menor: mientras mamá y papá anhelan a que se forme como instrumentista de cámara en el exterior, ella tiende a crecer junto a nuevas amistades, muy cerca de saberes que a veces despectivamente, se consideran populares.

La precedente es a grandes rasgos, la trama de “Anacrusa”, el primer largometraje de ficción que afronta el Instituto Universitario Patagónico de las Artes (IUPA) y que ya entró en etapa de producción. Según amplió la casa de altos estudios, “la película es un drama musical que representará una novedosa producción cinematográfica, inédita por las características temáticas, el género y el modelo de producción abordado por una institución universitaria”.

Se trata de una novedad “para los públicos educativos y artísticos”, ya que hasta el momento el IUPA “solo” había realizado producciones “dentro del género documental, series web y de animación”. Según una ampliación de la sinopsis, “Anacrusa narra los avatares de una joven barilochense de 19 años llamada Ana, hija de una pareja de músicos clásicos. La joven debe elegir entre comenzar una carrera internacional como artista de cámara, como sus padres lo desean, o formarse junto a nuevas amistades y en un estrecho vínculo con los saberes populares”.

Es en esa encrucijada que “la universidad de artes de la Patagonia, su comunidad diversa, su arte y su capacidad de movilizar, le siembran dudas sobre elegir lo que dicta el corazón u oír los mandatos de un destino que pareciera estar escrito”. Añadió el IUPA que “el proyecto cinematográfico es una iniciativa enteramente institucional, puesto que involucra todo el potencial que tiene con su comunidad educativa: docentes, estudiantes, personal universitario y graduados en los distintos departamentos artísticos de Música, Artes Visuales, Artes del Movimiento, Arte Dramático y, claro, Artes Audiovisuales”.

La iniciativa surgió del mismísimo rector, Armen Grigorian, con una premisa: “las artes audiovisuales permiten la convergencia armoniosa de todas las expresiones artísticas, el trabajo transdisciplinar, cooperativo y colaborativo”. En este sentido, “el equipo de trabajo de esta propuesta se encara como un gran proyecto profesional y capaz de funcionar como escuela”, resaltó la entidad.

Grigorian le dijo a la prensa que “esta película, además de contribuir al proyecto académico, tiene también como propósito poner tanto a la región como a la provincia en el centro de la escena audiovisual. Anacrusa permitirá mostrar al mundo nuestras diversas locaciones de la cordillera, los valles y zona atlántica”. Por otro lado, “involucrará al destacado talento y nivel técnico de nuestros actores, actrices y personal técnico formado y radicado aquí en la zona”.

El IUPA también apuesta a ampliar “el compromiso de diversos sectores públicos y privados, puesto que producciones de estas características impactan positivamente en el desarrollo artístico y cultural, pero también en el económico directo e indirecto”, resaltó. Sucede que “un largometraje de este tenor requiere gran capacidad de recurso humano calificado, con lo cual impulsa a diferentes sectores alrededor del proyecto: hotelería, movilidad, gastronomía, entre tantos otros”.

Son varios objetivos que se cumplen al mismo tiempo, porque “una obra artística” o más bien “una película de esta dimensión, contribuye a desarrollar una marca regional, una ventana al mundo que favorece al sector turístico de toda la región, reportando visitas, atención del público en nuestras bellezas naturales, los servicios, pero también ahora los talentos, contenidos y la cultura regional”.

El proceso de preproducción ya está en marcha. Ya se hicieron los primeros castings en General Roca y entre lunes y martes últimos, un equipo del IUPA cumplió idéntico cometido en Bariloche. Además, se trabaja en la búsqueda de locaciones, tanto en la Zona Atlántica de Río Negro como en la cordillera y en el Alto Valle. El dinámico sector audiovisual barilochense debe tomar nota, porque también se comienzan a conformar los equipos de trabajo “para pensar la música, el arte, el vestuario y la escenografía, entre tantos otros procesos creativos” que demandará “Anacrusa”.

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