RELATO DE UN TESTIGO
"Sentí un estruendo terrible, ingresé al hotel y empezó a caer barro por las escaleras"
Un alud de lodo, tierra y árboles ingresó al ala este del Hotel Bustillo, del complejo Villa Huinid, y provocó la muerte de tres uruguayos que se hospedaban en el lugar y que habían ingresado a las instalaciones apenas unas horas antes.
Alfredo Blanco, un periodista de la provincia argentina de Chaco que se alojaba junto a su familia en la habitación contigua a la de dos de los uruguayos, narró cómo se salvó por cuestión de minutos.
"Estábamos alojados en la habitación 109. Mis hijos y mi sobrina, en la 111 y el alud pegó de lleno en las habitaciones 105 y 107, y en la parte de la escalera”, explicó Blanco en nota con Telemundo (Canal 12) y contó que habían salido tres minutos antes del lugar.
El hombre agregó que estaban ya en el auto, prontos para salir de paseo, cuando su esposa volvió a la habitación para buscar el celular y él también volvió a entrar al hotel para buscar una campera. "Yo estaba por ingresar al hotel cuando siento un estruendo terrible, ingreso y empieza a caer barro por las escaleras" y agregó: "No entendía qué pasaba, pensaba que era una maceta o un plantero gigante que cayó", explicó.
"Me acordaba que mi esposa había subido, así que subí y tenía que enterrar el pie bastante en el lodo. Cuando llego al entrepiso, veo a mi esposa, que la había agarrado la avalancha. Veo una mujer toda completamente embarrada, me acerco y veo que era mi señora. Ahí me empecé a desesperar. Hablaba con ella y me respondía bien, no perdió el conocimiento", continuó el dramático relato.
Blanco detalló que tras encontrar a su esposa, esta le preguntaba por sus hijos; él recordó que su hijo estaba en el auto, pero temió por la vida de su hija y su sobrina. "Subí las escaleras y vi que había piedras enormes, raíces y troncos. Subo la escalera, golpeaba en la habitación y no me atendían. Hasta que pasó una persona del hotel, me abrió la puerta y vi que la habitación estaba intacta, y que ellas no estaban", narró.
Finalmente, al salir del hotel, se encontraron con las dos jóvenes que habían logrado escapar por otra escalera. "Fue una angustia terrible", cerró Blanco.