Invitan a una misa en un nuevo aniversario del fallecimiento del padre Currulef
A cumplirse un nuevo aniversario del fallecimiento del querido padre Juvenal Currulef, se realizará una misa en su memoria. Será mañana martes 31 de mayo a las 18 horas en la parroquia Virgen Misionera de nuestra ciudad.
La mañana del 1° de junio de 2014 quedó grabado para siempre en el corazón de mucha gente. Luego de unos días de permanecer internado, el padre finalmente falleció. Sus restos en un primer momento fueron llevados al Cementerio Municipal pero en noviembre de ese mismo año, fueron trasladados al predio de la capilla que muchos años antes, había fundado. Además, fue quien logró la creación de la primera escuelita del barrio.
Juvenal nació en Bariloche el 25 de agosto de 1934, se ordenó sacerdote en Bahía Blanca y militaba la iglesia pensando en los que menos tienen. En Ingeniero Huergo fundó una escuelita, en tiempos de dictadura militar balearon su vivienda y recibió amenazas, por lo que monseñor Hesayne lo trasladó a Bariloche a principio de los 80.
En primer lugar fue nombrado párroco en Melipal desde donde comenzó a trabajar en el Virgen Misionera y finalmente, en 1985 cuando esa pastoral se convirtió en parroquia, lo designaron allí y así se fue ganado el corazón de los pobres y humildes en base a su esfuerzo y dedicación.
Su meta siempre fue crecer unidos en comunidad, involucrando a cada una de las familias no solo en su figura de religioso sino, como un gran actor social. El derecho a la vivienda y a la tierra fue uno de los ejes primordiales y dentro de sus logros está el haberse ejecutado desde entonces, la Ley Pierri.
Ponerse en el lugar del otro era su enseñanza constante: “Vivan las diferencias pero en camino a la unidad” era su frase de cabecera y la trasmitía todo el tiempo.
Siempre supo de antemano lo que la gente necesitaba y veía la forma de que logren cada uno de sus sueños en sus proyectos de vida.
Para trasladar sus restos a fines de 2014 se preparó un lugar especial en el patio de la parroquia, un espacio diseñado por Alejandro Santana, un círculo que representa a la vida y bancos invitando al encuentro.
No conforme con la creación de la escuela en el Virgen Misionera, siguió trabajando para lograr el jardín Arco Iris, las escuelas Mundo Nuevo y Nuestra Señora de la Vida, y los colegios secundarios Amuyén, Don Jaime De Nevares y Aitué.
Otra de sus obras fue la organización de los talleres de capacitación Carlos Mugica y el Angelleli, espacios gratuitos de formación para los jóvenes.