SERVICIO GRATUITO DE SALUD PÚBLICA
Los cuidados paliativos brindan alivio al sufrimiento físico, espiritual o psicológico
En el Hospital Zonal funciona un área denominada Cuidados Paliativos, conformada por un equipo interdisciplinario de profesionales para dar respuesta a las múltiples necesidades que generan las enfermedades limitantes. Es un servicio totalmente gratuito, una puerta a un abanico de senderos para mejorar la calidad de vida.
El doctor Alejandro Nespral en diálogo con El Cordillerano habló de cómo surgió esta iniciativa hace casi nueve años: “En los años previos al 2011 un grupo de personas venía buscando la manera de que esto sucediera, con algunos intentos y muchos cursos destinados a los equipos de salud”.
El servicio que prestan, lamentablemente, no se conoce tanto como se pretende dentro de la comunidad y el sistema de salud. “Poco a poco se va conociendo más lo que significan los cuidados paliativos en Bariloche y en el mundo en general, pero falta mucho por recorrer”, dijo el pediatra.
Esta área surgió entonces por la suma de una decisión política y la voluntad de personas como el doctor Nespral, convencidas de que este es un modelo necesario de atención. “Pero una sin la otra tampoco funciona porque sin el apoyo institucional no se podría haber logrado”, opinó el entrevistado.
Finalmente en 2011 se pudo crear; el doctor Parodi fue el primer director que asumió ese cargo y apostó a que el hospital creciera en este sentido.
Comenzaron en un sector muy pequeño. “Después pudimos ir creciendo y hoy conformamos un equipo de ocho personas fijas, una enfermera, una psicóloga, un trabajador social, una mucama y cuatro médicos”, dijo muy orgulloso de los avances el doctor Nespral. El personal ya es contratado y esto garantiza una continuidad puesto que el voluntariado en muchas ocasiones, tiene fecha de vencimiento por otras obligaciones laborales.
Atienden a personas de cualquier edad, desde bebés que aún no nacieron hasta personas de 100 años o más. “Desde hace dos años y medio hacemos cuidados paliativos domiciliarios desde el hospital, si alguien no tiene obra social y cumple determinados requisitos recibe esta atención”.
Para lograr esto se necesitaba un chofer y movilidad. “Como esa puedo mencionar otras articulaciones indispensables para realizar nuestro trabajo por eso considero que crecimos en muchos sentidos”, siguió explicando Nespral.
Conceptos erróneos
Muchas veces la gente al escuchar hablar de cuidados paliativos tiene un concepto equivocado. Se piensa para qué ir si uno no se está por morir, pero es mucho más amplio, acompañan a quienes están atravesando un problema de salud neurológico, cáncer, enfermedades metabólicas o congénitas.
Es muy grande lo que estas enfermedades generan, tanto a nivel físico con el dolor, como emocional, espiritual y social. Pueden solicitar este servicio sin importar el momento que estén transitando, incluso cuando la espera de un diagnóstico preocupa e inquieta. Al respecto, el doctor agregó: “Acompañamos a personas de cualquier edad y sus personas de cercanía (familia, trabajo, ámbito educativo) que atraviesan enfermedades crónicas sencillas o graves, amenazantes para la vida”.
La enfermedad mientras está presente genera necesidades en el cuerpo, en las emociones, en lo social, organizativo familiar o espiritual y cuidados paliativos trabaja en dar respuestas.
Pandemia
La atención a lo largo de la pandemia fue medianamente normal: “Todavía estamos pensando en lo que nos provocó, pero no se dio el fenómeno de perder de vista a los pacientes ni sus familias”.
Lo que sí debieron hacer, como en cualquier otro sector de la comunidad, fue reorganizarse. De hecho trabajaron mucho más: “Además de cuidados los paliativos nos tuvimos que abocar a tareas cien por ciento de atención y gestión de COVID y eso hizo que nos reacomodáramos”.
Fue por esto que debieron incrementar las salidas domiciliarias: “Como las urgencias miraban hacia otro lado la cronicidad se volvió más crónica y difusa, se pospusieron cirugías y algunos pacientes después de un tiempo nos contactaron más empeorados por el miedo a acercarse antes al sistema de salud”.
Se tuvo mucha preocupación acerca de cómo seguir con la atención de cuidados paliativos de manera presencial. Dijo al respecto Nespral: “Mucho de lo que hacemos tiene que ver con la cercanía y la pandemia era luces rojas advirtiendo que no estemos cerca”. Se las ingeniaron para hacerlo de otras maneras, “el afecto físico forma parte y durante 24 meses el tocar a otra persona no estaba en los planes”.
Duelo
La pandemia ha dejado grandes secuelas a nivel emocional. Personas que perdieron a un familiar y no pudieron despedirlo haciendo el duelo necesario o aquéllas a las que les sucedieron tantas cosas de manera simultánea que aún no pueden procesarlas. “Sobre todo con elementos muy difíciles de elaborar, por eso consideramos que las necesidades continúan cuando a una persona le toca morir”, amplió el profesional de la salud.
Aclaró: “No todos los que están en duelo necesitan un seguimiento calificado, quizás con un poco de acompañamiento logran ordenar sus emociones y nosotros brindamos esas herramientas para continuar”.
Hay momentos en la vida en que se siente que las ideas y proyectos están totalmente trabados ya sea por estar atravesando una enfermedad o por haber perdido a un ser querido, para eso está cuidados paliativos.
Es difícil hablar del duelo, “si lo que te pone triste es la muerte, hay muchos condicionamientos para hablar”. Pero no solo atienden gente que se va a morir; “a veces recibimos a alguien que está esperando el resultado de una biopsia, no tiene ni un diagnostico todavía, pero ya siente dolor, preocupación y no sabe cómo hablarlo con sus hijos”, citó como ejemplo.
“Intentamos dejar de hablar de lo que hacemos como una especialidad y para eso hay que ir pasando a un nuevo modelo cultural de atención paliativa donde el paciente pueda hablar de todo esto con su médico de cabecera”, concluyó el especialista.
Cuando uno detecta que algún aspecto de la atención en salud mejora, es interesante que ese crecimiento sea en dos aspectos: la técnica y el abordaje humano, donde los cuidados paliativos son indispensables.