JÓVENES ARTISTAS LOCALES
Amapola lanzó su segundo video cien por ciento barilochense
Hace un tiempo nació entre dos amigos la pasión de hacer música juntos, estaban cursando el secundario y la primera presentación fue delante de sus compañeros en una fiesta. Las opiniones dadas en confianza suelen ser directas y contundentes y en este caso, fueron de enorme aliento.
Se trata de Mateo García y Mateo Cacalano que dieron vida a Amapola, banda que hace pocos días lanzó en las redes su segundo videoclip. En diálogo con El Cordillerano dijeron: “Después de esa primera presentación nos fuimos animando a más, nos organizamos y empezamos a componer temas”. Hasta ese momento Cacalano tocaba el bajo con una guitarra criolla por falta de instrumento.
Ambos decidieron ponerse el proyecto al hombro con seriedad y enorme compromiso convertido en largas horas de ensayo y a fines de 2019 ya tenían seis composiciones propias.
Al momento de dar vida a las canciones se complementan muy bien, García tiene una línea más sólida de base por su experiencia en violín y su compañero las complementa. Ya cuentan con un público que los sigue en cada una de las presentaciones, muchos de ellos surgieron de aquél primer cumpleaños. Tuvieron el placer de compartir escenario con Majatma, agrupación que ambos admiran.
Primer video
Los jóvenes hablaron del primer video de Amapola, Bossita (https://www.youtube.com/watch?v=pMmWZsy-aGo). “Una vez tuvimos un intento de grabación de un EP pero no nos salió bien; pagamos, pero el resultado no fue lo que esperábamos”, comentaron. “De esas grabaciones quedó Bossita, una canción en crudo que al final decidimos grabar en el patio de mi casa, así quedaron los instrumentos sobre el fondo natural de los pajaritos”, detalló Cacalano.
Amapola incorporó naturalmente a Joaco García, hermano de Mateo. “Es el mayor así que fue el que me enseñó a tocar la guitarra y componer, nunca había entrado a la banda pero siempre nos acompañó en el proceso”. En determinado momento se sumó en coros y guitarra eléctrica, consolidándose como el tercer integrante.
En ese afianzamiento Cacalano recibió como obsequio el tan anhelado bajo. Hoy por hoy ambas familias apoyan a los jóvenes y cada vez que pueden, asisten a los conciertos.
Ya en ese primer video fue fundamental el aporte de una amiga de los chicos, Malena Costa, con sus conocimientos en audiovisuales, precisamente la chica que cumplía años en aquél debut de la banda. “Es una artista muy completa, está en todos los detalles, una tarde subimos al Otto y decidimos que ese era el lugar donde queríamos filmarlo”, comentaron.
Segundo material
Con la compra de algunos equipos indispensables, fueron logrando un sonido más compacto. “Ya no queda nada más que estar” se llama el tema del segundo video. Se puede ver ingresando al siguiente link https://www.youtube.com/watch?v=c5S9nm2px-I.
García tomó la posta al comentar el nacimiento de la idea general: “Un día estaba sentado en mi cama tocando la guitarra y me vi reflejado en el televisor apagado, entonces me dije que eso había que usarlo”.
Lo comentó a Mateo y Malena: “Todavía no teníamos el máster del tema, pero queríamos que de ese video participara mi hermano Joaco ya que se estaba por ir a vivir a Buenos Aires”.
La grabación del tema fue responsabilidad de Lautaro Delao y la mezcla y masterización la hizo en Buenos Aires Luis Scampamorte, primo de Mateo Cacalano. Ambos aportaron su trabajo y talento de manera desinteresada, basados solo en la amistad.
El proceso aunque divertido, les insumió largas horas en la madrugada. Cargaron una cama desarmada con un colchón sobre un Clio, una mesa de luz y partieron rumbo al primer destino elegido.
La noche previa a la filmación, todos los amigos se quedaron a dormir en la casa de García (Malena, Felipe, Joaquín, Mumi y los dos Mateo). “A las cinco de la mañana nos fuimos primero a Mitre y Elordi (arriba del paredón) ya teníamos planificado el cuadro con ese fondo”.
En realidad ya tenían en mente las tomas principales y luego irían complementando con otras. “De ahí fuimos a un bosque y después a la costa del lago, armando y desarmando la cama”, comentaron.
Ese segundo video fue un cierre de ciclo de la etapa musical con Joaquín, le fueron sumando tomas con mucho movimiento para equilibrarlo y el resultado está a la vista en el canal de YouTube.
Más allá de los cambios que van sufriendo, Amapola continuará apostando a un crecimiento firme y seguro, un aporte de los jóvenes artistas al ambiente musical local.