Emocionante video: un hombre recorrió todo el mundo para reencontrarse con su niñera después de 45 años
Juan Jonsson es un hombre suizo que vive en Málaga,España y emprendió la búsqueda de Ana, su niñera. Después de 45 años en los que no volvieron a cruzarse, y tras comenzar la campaña “Encontrando a Ana”, el hombre finalmente logró hallarla a 8.900 kilómetros. El emotivo reencuentro entre ambos fue compartido a través de un video en TikTok.
La historia entre ambos comenzó hace tiempo atrás. Juan Jonsson o “Juanito” conoció a Ana Jiménez en Cochabamba, Bolivia. A pesar de haber nacido en Suecia, los padres de Jonsson debieron de relocalizarse cuando este era pequeño por motivos laborales. Una vez allí, dieron cuenta de que no tenían tiempo para cuidarlo.
Allí la familia conoció a Ana, una niñera que en ese momento tenía 31 años. Así, Ana se encargó de cuidar a Juan y a sus dos hermanos durante casi seis años, hasta que la familia se mudó a España.
Juan nunca olvidó a Ana y, hace unos meses, tuvo la idea de abrir la página “Una ayuda para Ana”, en la que pretendía recaudar donaciones de los usuarios.
De esta manera, Juan viajó desde Fuengirola, España, hasta Yacuiba, donde vive la mujer junto a su hijo. El joven boliviano fue un punto clave para el reencuentro que conmovió a miles de personas a través de las redes, ya que él se contactó con la madre del español.
El emotivo reencuentro
“Ella sabía que alguien iba a ir a visitarla, pero no sabía quién”, explicó Juan en una entrevista. En el video, Juan aparece en la puerta de la casa de Ana, le explica quién es y, rápidamente, ambos se emocionan y se abrazan.
Tomados de las manos, Juan y Ana charlaron y luego él le mostró fotos de cuando era bebé. Además, Juan mostró que salieron a comer juntos y disfrutaron de varios platos típicos.
Luego, a pedido de los usuarios, Juan volvió a compartir el video del primer encuentro, pero sin música. “Yo soy Juanito”, se escucha que el hombre le dice. En instantes, la cara de Ana cambió y le dice “¿El chiquitito?¿El que decía Ana, Ana?”, imitando a un pequeño que busca un abrazo.
“Cuando lo volví a ver no lo reconocí, pero en mi corazón lo tenía a él. Cuando él era un niño, yo estaba triste de haber perdido a mis hijos, entonces él y su familia llegaron como un regalo de Dios”, relató Ana.
Ana explicó que su hijo estaba desahuciado por problemas en el corazón, y que también perdió a su esposo en un accidente laboral en Alto Beni.
“Todo eso era un peso para mí y me enfermé”, explicó.
Los papás de Juan eran misioneros y, en ese entonces, viajaban a diferentes comunidades del sur de Bolivia. Los dos hijos mayores se quedaban en un internado, mientras que a Juanito lo cuidaba su niñera.
“Yo me quedaba con Juanito, él tenía seis meses, era cariñoso. Después, cuando creció, corría para todos lados donde estaba yo”, contó Ana.
La mujer, además de recordar anéctodas y travesuras de Juan, contó cómo se llamaban entre ellos: “Yo le decía ‘mi cholo sueco’ y él me decía ‘mi nana’”.
Finalmente, el pastor indicó que quiere “honrar” a Ana y busca seguir ayudándola para recompensar todo lo que ella hizo por él.