Femicidio por omisión: imputaron a un médico por no haber evitado el suicidio de su mujer
Luego de años de sufrir hostigamiento y violencia física y emocional por parte de su esposo, María del Carmen Solís, de 52 años, se suicidó en abril de 2017, ahorcándose con una cinta plástica. Para la fiscalía del Valle de Uco, Mendoza, su pareja, el médico forense jubilado Juan Antonio Muñoz, de 73 años, no hizo nada para evitar que ocurriera.
La muerte de María del Carmen se interpretó de varias formas durante la larga investigación. Primero se pensó que la mujer se había suicidado durante una sesión de hipnosis “supervisada” por su marido. Luego, que el forense la había ahorcado desde atrás y había simulado un suicidio. Ahora, para la Justicia se trata de un femicidio “en calidad de autor por omisión”. Es decir, que el imputado no habría hecho nada para evitar el fatal desenlace.
Es así que la carátula del caso quedó como “homicidio agravado por la relación de pareja y por mediar violencia de género en concurso ideal, en calidad de autor por omisión”. Con este panorama, el médico podría ser juzgado, posiblemente antes de fin de año. Mientras tanto, se encuentra con prisión domiciliaria.
Una fuente judicial que conoce la causa explicó que durante el último año se volvió a tomar declaración a varios testigos que trabajaron en el caso. Todos coincidieron en que la mujer se había ahorcado.
Sin embargo, teniendo en cuenta los protocolos de violencia de género, el contexto de la muerte no podía dejarse de lado. “Por los conocimientos del imputado, sus conductas agresivas previas, el estado de convivencia con la víctima y la situación de vulnerabilidad de ella es válido concluir que tenía el deber de evitar la muerte de su mujer y podría haberlo evitado, si lo hubiese querido”, sostiene la nueva acusación.
De acuerdo al expediente, al momento del fallecimiento, la víctima se encontraba en un estado de “debilidad, deterioro fisiológico, agotamiento psicoemocional y abatimiento, con un deterioro significativo en lo social, laboral y en otras áreas de su vida, resurgiendo un estado anímico de depresión similar al sufrido seis años atrás cuando falleció su madre, lo que aumentaba la potencialidad de riesgo suicida”.
Se explica también que, al existir una relación de pareja, el hombre tenía “el deber legal de asistencia, según lo ordena el Código Civil y Comercial de la Nación”.