Un plato infalible: cómo hacer tarta de cebolla con queso gruyere
El queso gruyere y la cebolla son una gran combinación para tus comidas.En este caso, ambos ingredientes son protagonistas de una tarta riquísima. ¡Una vez que la pruebes, vas a querer volver a hacerla!
Te explicamos el procedimiento para que tanto la masa como el relleno sean caseros. Sin embargo, si no tenés ganas o tenés poco tiempo, podés usar la masa comprada en el supermercado.
Ingredientes:
Para la masa:
2 tazas de harina leudante
1/2 taza de aceite o manteca derretida
½ taza de agua caliente
1 cucharadita de sal
Pimienta a gusto
Para el relleno:
4 cebollas grandes
250 cc de crema de leche para cocinar
4 huevos
170 gramos de queso gruyere
1 cucharada de aceite
Pimienta a gusto
Sal a gusto
Elaboración:
1- Para hacer la masa, mezclá todos los ingredientes, integralos bien y formá un bollo sin amasar demasiado. Pincelá con aceite un molde de tarta y estirá la masa allí. Llevá a la heladera para que se enfríe y se asiente.
2- Para el relleno, cortá las cebollas en tiritas delgadas. Rehogalas en aceite caliente en una sartén, hasta que estén transparentes. Salpimentá y reservá.
3- En un bol, batí los huevos y mezclalos con la crema de leche, la sal y la pimienta.
4- Aparte, rallá el queso gruyere y reservá.
5- Colocá la cebolla rehogada dentro de la mezcla de huevo y crema. Agregale el queso rallado y volcá la mezcla sobre la masa.
6- Llevá la tarta a horno precalentado a 180 grados y cociná por 20 minutos, o hasta que la mezcla se vea firme y cubierta por una costra dorada.
7- Dejá enfriar un poco antes de servir, para que la tarta tome firmeza.