La huella que Rubén González dejó en Pilcaniyeu
“Era repiola, y muy buen médico”, sostiene Juan Alberto Salamanca, al recordar al recientemente fallecido doctor Rubén González, quien, al arribar al sur, desde su Córdoba natal, en la década del ochenta, enseguida recaló en Pilcaniyeu, donde llegó a estar a cargo del hospital.
“Soy enfermero, y en ese tiempo era agente sanitario”, explica Juan Alberto, de cincuenta y nueve años, quien destaca las salidas que hacían junto a González, tanto a la zona urbana como a la rural. “La gente lo apreciaba un montón”, dice.
“En aquel tiempo el pueblo era chico, ni siquiera había teléfono”, señala.
Justamente, en ese punto, el cordobés le dio una mano enorme a la población, porque fue vicepresidente de una cooperativa que, además de impulsar la conexión domiciliaria de gas, se dedicó a hacer llegar la telefonía a esa región.
González fue uno de los miembros fundadores de la Cooperativa Telefónica de Pilcaniyeu, que perdura hasta hoy.
“En los francos, por la tarde poníamos postes y ‘tirábamos’ cables telefónicos; él organizó todo”, cuenta Juan Alberto.
Blanca Zulema Geldres, en tanto, hace poco más de doce años que se jubiló como enfermera del hospital de Pilca.
Ahora, tiene setenta.
Nació en El Bolsón, pero como su padre era policía, ante cada traslado paterno, cambiaba de localidad.
Fue enfermera en Comallo, y en 1973, siguiendo a la familia, recaló en Pilcaniyeu, de donde nunca se fue.
Ella estaba en el hospital cuando González llegó. “El personal lo quería mucho, porque era muy buen compañero. Todos lo apreciaban: enfermeros, choferes y quienes se dedicaban a la limpieza”, rememora.
El intendente de la localidad, Néstor Ayuelef, por su parte, indica que conoció a González en el nosocomio.
“Yo ingresé a trabajar en salud pública en 1990, como administrador del hospital. Me acuerdo que coincidimos durante unos meses en el trabajo”, señala el jefe comunal, a la vez que precisa que, poco después, el cordobés partió hacia Bariloche.
Ayuelef, que ahora tiene cincuenta y cinco años, apunta: “Yo era muy joven en aquellos años; sé que era un gran médico y una buena persona”.
También recuerda su “tonada cordobesa”.
“En aquellos años, los médicos quizá tenían más vinculación con la zona rural, se notaba más la salida del profesional al campo; ahora es al revés, la gente se acerca al pueblo, porque existe otra movilidad, hay otras posibilidades de traslado que antes no existían”, manifiesta.
Ya como intendente, Ayuelef volvió a ver a González cuando el profesional, en otro rol, iba a Pilcaniyeu. “Como médico auditor de las ART (Aseguradoras del Riesgo del Trabajo) a veces venía a la municipalidad a ver a los empleados”, señala, y puntualiza que, en esas ocasiones, el doctor siempre se acercaba a saludarlo, lo mismo si, por casualidad, se cruzaban en Bariloche.
Ayuelef, más allá de los recuerdos, recalca su intención de brindar sus “sinceras condolencias a la familia”.