SERVICIOS ECOSISTÉMICOS
El cambio climático y los potenciales efectos sobre los insectos
Impacto por el cambio climático, altas temperaturas en el verano, tormentas eléctricas, poca lluvia, poca agua, condiciones actuales que afectan, no solo a las personas, también a los insectos, por ejemplo, que habitualmente conforman parte de la escenografía de Bariloche. Al respecto, Juan Paritsis, biólogo de Conicet, docente de la Universidad del Comahue y especialista en ecología del Instituto de Investigaciones en Biodiversidad y Medio Ambiente, explicó que “es un tema súper interesante para evaluar localmente. Se sabe de hecho muy poco a nivel global de esto, de los efectos del cambio climático sobre poblaciones de las especies de insectos, un tema súper complejo y por más que hay estudios que están avanzando todavía no se comprende con certeza”.
Indicó el profesional que “los insectos son el grupo más diverso de animales, con más de un millón de especies y probablemente haya muchas más sin descubrir, se estima que entre 10 o 15 millones pueden existir en el mundo. Cada uno con sus particularidades y cada una potencialmente respondiendo en forma distinta a los efectos del cambio climático, a los cambios ambientales que estamos observando. Primero un punto importante para tener en cuenta son los servicios ecosistémicos, o sea lo que proveen los insectos al ecosistema".
A través del programa “Chocolate por la noticia” que se emite por El Cordillerano Radio (93.7), señaló que “está bueno entender la situación, para después comprender cuáles son los potenciales efectos que sufren los insectos en los ecosistemas. Un punto importante es el reciclado de la materia, los insectos son los primeros que atacan la materia por ejemplo de los bosques para hacerla más pequeña, para que la puedan descomponer, los hongos y las bacterias. Después debido a su gran abundancia los insectos son alimento para un montón de otras especies de animales, reptiles, aves, mamíferos”.
Asimismo, refirió que “nosotros tenemos comida en la mesa gracias a los insectos polinizadores, se estima que aproximadamente el 70% de los cultivos que los humanos comen son polinizados por insectos y dentro del ambiente agrícola también son controladores de plagas. Si bien ellos mismos pueden ser plagas, también controlan a las plagas, son depredadores de ese aspecto y evitan el uso de pesticidas, en estos casos se está viendo que se disminuye la aplicación de pesticidas en algunos cultivos y se introduce determinadas especies de insectos. De esta manera se pueden obtener mejores rendimientos”.
También sostuvo que “hay dos enfoques, uno sería el enfoque experimental, en donde tomamos a los insectos en el laboratorio y los exponemos a distintas temperaturas, distintas humedades, emulando lo que se vería en la naturaleza y ahí vemos cómo responden, es un poco acotado porque en la naturaleza intervienen un montón de otros factores mientras que en el laboratorio podemos estar con pocos factores, pero de todas maneras es útil porque lo vemos de forma precisa”. Y agregó que “el otro enfoque es descriptivo, es cuando vamos a la naturaleza y vemos qué es lo que está pasando. Esto a veces exige un trabajo un poco detectivesco, porque uno tiene que ver cuáles son los rastros que han dejado los insectos a través de los años y cómo ha variado su temperatura o las sequías, para ver cómo las poblaciones fueron variando y en algunas especies es prácticamente imposible, porque no hay registros”.
Brindó el ejemplo de los tábanos donde “no hay registros de años pasados, estamos hace 100 años, de las abundancias de los tábanos y cómo estos varían en relación a la temperatura o a las sequías. Para algunos otros insectos sí tenemos la posibilidad de ver cómo varían las poblaciones en el pasado”.
Por último, Juan Paritsis refirió que “hay unos mosquitos que tienen la cúpula de la cresta muy duras y son acuáticos, entonces se va a una laguna y se saca una muestra con una especie de tubo, de tarugo del fondo y después se analizan las capitas, entonces se puede determinar hace cuántos años estaba cada una de esas capitas y se ve la abundancia de estas capsulitas de las cabezas y tenemos una idea de cómo variaban las poblaciones en el pasado, eso puede ir cientos y miles de años atrás; como responden bien a la temperatura también se usan a su vez para reconstruir la estructura del pasado”.