PELIGRO EN LA VÍA PÚBLICA
Es difícil saber quién tiró los residuos patógenos en Las Victorias
Un hallazgo de residuos patógenos en la vía pública se realizó en el barrio Las Victorias. La basura que es altamente contaminante representa un peligro para la sociedad en su conjunto. Fue encontrada el viernes último por unos chicos que estaban jugando en una de las calles de la zona mencionada, cerca del cortafuego. Eduardo Herrero, coordinador de Salud Ambiental dijo: “Una vecina hizo la denuncia, porque sus hijos habían ido a jugar y descubrieron dichos residuos".
El funcionario indicó que en estos casos “lo que corresponde es sacar inmediatamente esos desechos de la vía pública, porque no pueden estar en la calle y, además, al residuo patógeno —ahora llamado Residuos Especiales de Salud (RES)— se le debe realizar un tratamiento especial para inactivarlos por el riesgo de contaminación de algún patógeno a las personas que lo manipulan”.
A través del programa “Chocolate por la Noticia”, que se emite por El Cordillerano Radio (93.7), contó: “Fuimos al lugar y encontramos jeringas de un centímetro, tipo las de tuberculina y agujas, las llamadas cono verde. Estaban usadas, pero todas en su capuchón de plástico y, adentro de un envase plástico, una botella plástica. O sea que la persona que los tiró sabía, por lo menos, cómo es el acondicionamiento de los cortopunzantes. El tema es que esta persona no sabía o no quiere saber, digamos, que no pueden desecharse en la vía pública. Eso tiene un tratamiento especial. Así que se retiraron los desechos inmediatamente del lugar”.
Asimismo, el coordinador agradeció a la señora que hizo la denuncia: “Se le preguntó 10 veces, para saber si los chicos habían estado en contacto, si se había pinchado alguno. Pero no, están todos bien, no pasó a mayores. Pero, bueno, sabemos que estas cosas suceden. Nosotros hicimos las actas correspondientes y el peritaje de lo encontrado con fotos. Vamos a elevar las actas al Ministerio de Salud. Ese es el trabajo que se hizo”.
Sobre los pasos siguientes y sobre la existencia de algún indicio para saber quién tiró los residuos en ese lugar informó: “En el material encontrado no había ningún indicio, evidentemente la persona que los tiró sabe de esto. Nosotros cuando hacemos los peritajes buscamos recetas, direcciones, sellos, bueno, uno hace un trabajo minucioso sobre el residuo encontrado. Pero, en este caso, no se pudo encontrar mucho, no se encontró nada que pudiera identificar el posible origen. Igualmente, por rutina, por protocolo, las actas se elevan al Ministerio, para que ellos vean lo que van a hacer. En este caso, no hay mucha posibilidad de encontrar por ahí el origen de esto, pero bueno, trabajamos con la gente para que los residuos no vayan al circuito doméstico”.
Además, explicó: “El residuo patógeno tiene un tratamiento especial. Hay una persona capacitada que es la que recolecta, en los sanatorios, en los laboratorios, en los dentistas. Bueno, todos los generadores de residuos patógenos lo saben y esta empresa los recolecta con un vehículo especial. Hay una planta de transferencia y, después, se llevan, los de la provincia, al lugar del destino final para realizarle un tratamiento especial con la finalidad de inactivarlos”.
Consultado con respecto a las razones por las que se tiran en la vía pública, sostuvo: “No sé, la verdad. En su momento, hubo años que aparecía una gran cantidad. Intuíamos nosotros que es el generador que no quiere pagar este costo diferencial, porque esto hay que pagarlo. El costo del tratamiento y el traslado del residuo patógeno es un costo que se incorpora al servicio que brinda el proveedor de salud. Intuimos, más de una vez, que por no querer pagar el costo con esta empresa contratada, entonces, al reducir el volumen aquellos que los tiran en la vía pública, pagarían menos. Yo no creo que, a esta altura y con lo que uno encontró en ese lugar, se haya descartado por desconocimiento. Puede pasar que a alguno se le escape una jeringa o algún residuo, pero, en tanta cantidad, es poco probable que se desconozca cómo sería el tratamiento adecuado”.
¿Hay importantes multas?, allí respondió: “Nosotros somos el personal que trabaja en el terreno, hacemos el peritaje y lo elevamos a un Tribunal de Faltas del Ministerio. Los asesores legales del ministro de Salud tienen contempladas las sanciones con multas. Después, el que toma la decisión final de la sanción, la clausura, etcétera, es el ministro, no somos nosotros. Eso sí está contemplado en un régimen de sanciones, y son sanciones duras por la gravedad del hecho. El asesor legal del Ministerio evalúa en base al material encontrado, al origen. Tiene que certificar bien la dirección del generador y que fue en ese lugar. De esta manera, se tiene la certeza de quién generó los residuos y los tiró en la vía publica, para aplicar una sanción”.
En referencia a si este tipo de situaciones se repiten permanentemente, señaló: “Hace tiempo que no recibimos este tipo de denuncias, pero cada tanto aparecen. Por ahí, también, sabemos que aparecen en el vertedero, que muchas veces los que están trabajando detectan vías de suero, agujas, jeringas, gasas con sangre. Allí, al tener el servicio de recolección, la situación ha mejorado muchísimo. Incluso, hace dos años a la fecha más o menos, por un tema de interpretación, los pañales de los geriátricos se incorporaban a los patógenos. Después, se vio técnicamente que un abuelito o un bebito que está sano... esos pañales no son un residuo patógeno. Al sacarse ese ítem, que sería el pañal de los geriátricos, disminuyó muchísimo la aparición de residuos patógenos en la vía pública, porque, obviamente, tenían un incremento en el costo del servicio de recolección muy superior a otros generadores por la cantidad de kilos que generaban mensualmente y, por ahí, lamentablemente, aparecían en la vía pública”.
Por último, Eduardo Herrero en su calidad de coordinador, aconsejó: “No tocarlos. Una vez que se los detecta, hacer la denuncia correspondiente al Municipio, a Salud. Porque hay gente especializada que va a recolectarlos y, después, se va a hacer el tratamiento final. Avisar a los chicos, a la gente, que no deben manipularlos, porque puede haber riesgo de infección o de lastimarse”.