REUNIÓN CLAVE
Encuentro mapuche en Viedma decidirá acciones a seguir por parte de las comunidades
A partir del sábado, y durante tres días, se producirá un encuentro de gran importancia en lo que hace a la actualidad y el futuro de los pueblos originarios en la región. En Viedma se realizará, durante el 26, 27 y 28 de febrero, la reunión anual de las comunidades indígenas de la provincia.
Una de las cosas a decidir tendrá que ver con quién será el werken (vocero) de la Coordinadora del Parlamento Mapuche-Tehuelche de Río Negro.
Una de las posibilidades es que continúe en el rol Orlando Carriqueo, quien señala: “Hay que discutir si las comunidades están de acuerdo con las políticas que hemos llevado adelante y el discurso que planteamos; si ponen en valor eso, o si quieren buscar otra manera más ligada a los gobiernos”.
Lo que manifiesta el werken hace referencia a la actitud de la conducción actual, donde si bien, verbalmente, se valoriza de manera constante el diálogo, por otra parte se muestra un perfil muy combativo.
El deseo de Carriqueo era que el encuentro se llevara a cabo en Bariloche, para que contara con mayor atención y tuviera más relevancia política.
Otro sector mapuche impulsaba a Jacobacci.
Carriqueo dice que “hay que tener la capacidad de no romper una organización”, y, con esa premisa, se llegó a un acuerdo: ni Bariloche, que significaba la exposición absoluta, ni Jacobacci, que, más allá de la población indígena del lugar, representaba cierto ostracismo en cuanto a la difusión; la solución fue Viedma.
“Que se reúnan más de cien comunidades, como estimo que va a suceder, significará un hecho político”, aprecia el werken, quien detalla que, en ese tipo de encuentros, fundamentalmente se habla de la política que se llevará adelante y cuáles son los conflictos existentes.
En tal sentido, indica que la intención siempre es “buscar el consenso”.
“Eso implica mucha discusión, a partir de miradas distintas”, expone.
El vocero actual cuenta que, antiguamente, los encuentros del Parlamento “duraban más tiempo, se extendían por más de tres días”.
Por lo pronto, durante las jornadas programadas, está previsto que se comience a conversar por la mañana, alrededor de las ocho, y se finalice en torno a las nueve de la noche, con pausas breves en medio.
Carriqueo, que es werken desde 2017, habla del desgaste que implica su rol, y anuncia: “Es posible que siga un año más, pero no más que eso; aunque depende de lo que decidan las comunidades”.
En tal sentido, se refirió a la necesidad de contar con un consenso.