Ojos de Cielo: diez años de contención, deporte y familia
Hace diez años nacía un sueño en Villa Llanquihue: Ojos de Cielo, un espacio de contención con la impronta del deporte como una mejor calidad de vida. Alquilaban una pequeña cabaña donde brindaban una merienda, daban clases de apoyo y comenzaron con talleres, tanto para los más chiquitos como para sus madres.
Poco a poco fueron creciendo, pero pasaron por momentos muy duros como fue el quedarse sin un lugar físico donde reunirse. Eso no fue un impedimento para continuar adelante, Nancy Bustos nunca bajó los brazos y, aunque tuvieran que mojarse, seguían juntos y cada vez con más fuerza.
Llegó la posibilidad de un predio que finalmente no fue, luego un club de fútbol les prestó el terreno para poner el primer contenedor y, este año, ya están en su tierra en la zona del kilómetro 13.
Luego de diez años, esos primeros chiquitos crecieron, pero muchos no se han ido, siguen acompañando porque Ojos de Cielo es una enorme familia que agradece y que no olvida.
Con sus remeritas de color naranja se los puede ver en los senderos de montaña o en la costa de algún lago, jugando, compartiendo y aprendiendo que solos no habrían podido llegar a este presente. Se suman además en eventos sociales porque la palabra solidaridad la practican de manera cotidiana.
Feliz cumpleaños, Ojos de Cielo, por un futuro mejor para todos y que las metas se les sigan cumpliendo, sin tanto esfuerzo y con mayor disfrute.